VALÈNCIA. El bajo del número 10 de la plaza Mossen Sorell, ubicado en el corazón del barrio del Carmen, tiene una nueva alegría. Donde antes se situaba la librería Todos contentos y yo también ahora abre las puertas una nueva librería hermana, Solo para locos, un espacio regentado por David Zambrano, librero y anterior cliente de Jose Fernandez Moujan, uno de los libreros de Todos contentos y yo también. Entre librerías se entienden y han llegado al acuerdo de que la esquina de Mossen Sorell siga siendo una librería, para no confundir a los vecinos.
Zambrano, que conoció el local por ser cliente -y ahora amigo- de Fernández, vio la oportunidad de adquirir el espacio al ver que su anterior librero se mudaba a la calle Danzas número 4. Una mudanza que para Fernandez viene marcada porque “necesitaban más espacio” y porque habían pasado de tener unos 8000 libros de segunda mano a tener casi 12.000. Ahora, en su nuevo espacio -que abrirá sus puertas muy pronto- cuenta con un lugar en el que albergar todos estos ejemplares, y con su marcha deja paso a la nueva librería de El Carmen: Solo para locos.

- -
- Foto: VP
“Este proyecto nace por la amistad y por un proyecto en común. Nosotros comenzábamos a estar mu apretados y también nos hacía ilusión que el barrio contara con otra librería. Ambos somos paritarios de que a los libros de segunda mano hay que darles una segunda vida”, destaca Fernandez, que añade que en su mudanza también van con él sus amigos y socios Santiago Lemoine y Corey Eastwood. Por su parte, Zambrano, se muestra feliz de haber podido abrir las puertas de Solo para locos, una librería que dirige junto a su socio librero Ulises, su perro que le sirve como “guardián” y que considera parte indispensable del equipo.
Dentro de la librería, y respetando la distribución que tenía Todos contentos y yo también, Zambrano ha conseguido crear su propio hogar que lleva este nombre por El lobo estepario, de Hermann Hesse. “Las personas que buscan tener un encuentro interior quieren perderse conscientemente entre los muros de la librería. Dentro de Solo para locos las estanterías están llenas de filosofía, ensayo y misticismo”. Los libros que se agolpan entre las estanterías de la librería se dividen por temáticas “sociales” y que “pueden cambiar el mundo” que conmueven a Zambrano.

- -
- Foto: VP
En una misma estantería, el visitante puede encontrar desde libros nuevos hasta algunos de segunda mano con las propias anotaciones del librero. “Parte del proyecto nace de mi propia biblioteca personal. Es doloroso desprenderse de los libros, pero a la vez me alegra ver que pueden tener una buena vida. Igual que Jose -el anterior librero que regentaba el espacio- creo que los libros de segunda mano merecen una buena vida”, señala Zambrano justo enfrente de su nueva sección, la de “la revolución que puede cambiar el sistema: el feminismo”.
Nada más entrar en la librería el visitante, sorteando a Ulises y con cuidado de no pisarle, puede encontrarse también con las recomendaciones escritas de Zambrano, además de algunas frases emblemáticas de los libros que tiene a la venta. Buscando la manera de generar un enfoque más crítico entre las lecturas, Zambrano colabora también con la editorial sevillana Materia oscura, con la que tiene programada una presentación de cara a septiembre, que será presentada por el periodista y escritor Eduardo Almiñana.

- -
- Foto: VP
Entre Zambrano y Fernandez encuentran en este traspaso del espacio entre libreros una manera de mantener la vida cultural del barrio. Una forma de que el Carmen siga teniendo su núcleo de librerías alrededor del mercado de Mossen Sorell y que se sigan enriqueciendo entre todas. El sistema es sencillo, Zambrano señala que si alguien necesita algo de narrativa, le puede dirigir a la Ramon Llull o a Lalenta, y que si buscan algo más de su estilo y no lo encuentran, pueden ir al nuevo local de Todos contentos y yo también.
La idea de la apertura de este espacio no deja de ser generar comunidad lectora en el barrio del Carmen para que puedan seguir “revitalizando el barrio” gracias a la literatura. Una literatura que se lee entre nombres de librerías graciosos y largos y que invitan a perros como Ulises a formar parte de ella.

- -
- Foto: VP