Juan Vilá fabula la historia de un ministro 'condenado por amar' y sus corruptelas

Libros y cómic

'Fango y anhelo'
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. Buscando información y contexto para este artículo, Google ha devuelto un link de Wallapop con un artículo curioso: un mechero con una fotografía de José Luis Ábalos con una cartela que dice “Amar no es delito”. En el mareo de la actualidad, que apenas diferencia las verdades, las excusas, las exageraciones y los bulos fabricados para que apenas aguanten un día en la cabecera de algún medio digital, los escándalos en los que se ha visto involucrado el exministro de Transportes lo han acabado de convertir en un meme.

Juan Vilá, sin embargo, quería hacer el camino contrario: “Quería pasar del meme al personaje. Ser capaz de dotarles de un alma”. El escritor se inspira en el caso del valenciano para levantar una ficción, Fango y anhelo (Lengua de Trapo, 2026). En ella, Paco, un ministro polienamorado, consigue mantener sus relaciones a golpe de talonario. El responsable de extenderlo a espaldas de sus responsabilidades políticas está Goyo, trasunto de Koldo. Y la amante más conocida se llama en estas páginas Tamara.

Fango y anhelo también sive para reflexionar sobre la política como una trituradora de personas y de almas; del poder, sus servidumbres y sus miserias. El ministro enamorado es solo parte de una galería de personajes que, en la ambición y también en la supervivencia, parecen condenados a caer. 

Vilá ejerció como periodista durante años, y se adentra en un caso mediático, pero insiste en delimitar las fronteras de la novela. ¿En qué coordenadas podemos hablar de la novela desde la realidad?: “Parto de determinados hechos conocidos, publicados en los medios, y a partir de ahí me valgo de eso para crear una ficción y unos personajes. De hecho, conforme avanza la historia, esta se va apartando cada vez más de la realidad”. 

Vilá propone, a la contra, utilizar el esperpento. Y para hacerlo con honor a la tradición literaria, debía transformar las puras caricaturas en personas con un pasado, unas ambiciones, unos miedos y unos deseos —“Y eso, evidentemente, lo tengo que hacer mediante la ficción, porque me lo tengo que inventar yo”, apunta.

  • -

Escribir sobre el presente tiene sus riesgos; por ejemplo, el de su recepción: “El presente mancha más que el pasado. Está más reciente, es más pringoso. No sabes quiénes son los buenos, no sabes quiénes son los malos…”, reflexiona el autor. Una complejidad que, por otra parte, lejos de querer resolver mediante un posicionamiento, Vilá incorpora a la propia construcción de los personajes.

Los equilibrios del esperpento

En Fango y anhelo hay humor, hay deformación de la realidad y también hay una dimensión trágica (casi de país) que trasciende a sus protagonistas. Para el autor, esa mezcla constituye uno de los principales motores de la novela, el esperpento.

El humor, no obstante, no funciona como una manera para desactivar la gravedad de lo narrado (las corruptelas) ni como mecanismo de defensa ante el espectáculo de la política, ”sino como aquello que nos permite abordar determinadas realidades que, de otra forma, no podrías abordar”, cuenta el autor. Y es que la comicidad tiene algo que permite acercarse a situaciones incómodas, pero también acentuar su crudeza.

En ese camino, el autor ha intentado “evitar la indignación, esa actitud de rasgarte las vestiduras y sentirte moralmente superior a esos personajes”; lo que no significa que la novela renuncie a poner sobre la mesa determinadas prácticas o comportamientos, sino que prefiere hacerlo sin convertir a sus protagonistas en monstruos. Por eso reivindica cierta piedad hacia ellos, especialmente hacia quienes terminan pagando un precio más alto por las dinámicas del poder.

“En el momento en que dotas a un personaje de un alma, le estás dando cierta dignidad. Estás consiguiendo que sea una persona y, por lo tanto, que sea digna de determinados sentimientos y de cierta comprensión hacia sus actos”, apunta. En definitiva: sin perdón pero con piedad.

  • -

Como en el fútbol, en política se puede pasar de ser el héroe de una ciudad a convertirse en un apestado de un día para otro. La caída desde las posiciones de poder, donde todo el mundo te halaga y te busca; y, de repente, la irrelevancia: “Debe ser muy duro. Y si encima acabas en la cárcel, cubierto de vergüenza, todavía peor”.

Esa conciencia sobre la caída atraviesa a todos los personajes del libro que saben que, en su posición, todo es provisional y siempre se juega con fuego: “Para llegar ahí y mantenerte en determinados puestos no puedes ser muy tonto. Ves cómo han caído todos a tu alrededor y sabes que tú también, tarde o temprano, vas a caer”, apunta el autor. Pero esa certeza no parece suficiente para que renuncien a los privilegios. Como cuando sabemos que vamos a morir, pero vivimos como si no fuera a suceder —“A lo mejor por eso se agarran tanto al poder”, plantea.

A las puertas de las elecciones

Quedan poco más de 20 días para las elecciones. Este jueves la polícia volvió a irrumpir en la casa de Ábalos en València en el que parece otro sumario secreto. De la colección a la que pertenece el libro, Episodios Nacionales, este es uno de los libros más pegados a los hechos en los que se inspiran.

Por eso, Juan Vilá asume que la lectura de la novela estará condicionada por la actualidad, aunque espera que cada lector encontrará en ella aspectos diferentes: “Estamos sometidos a tal aceleración que todo puede cambiar de un minuto a otro. Yo no recuerdo un momento tan acelerado ni tan intenso. Estamos viviendo una cantidad tremenda de primeras veces”.

Para Vilá, Fango y anhelo ha supuesto acercarse a la actualidad y alejarse del tono de sus anteriores trabajos, que cada vez estaban más vinculados a lo autobiográfico. “Quería escribir algo que no tuviera absolutamente nada que ver conmigo y eso, desde luego, lo he conseguido”, afirma.

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo