NUEVA PASTELERÍA BASADA EN PLANTAS Y SIN GLUTEN

Los dulces más sanos de València están en Cake Project

Prepárate para dejar las culpas en las puertas de este local. Aquí se viene a gozar

| 24/05/2019 | 4 min, 9 seg

Cuando lo oí por primera vez me pareció un sueño. ¿Una pastelería vegana en Valencia? ¿Con tartas de colores, brownies y bizcochos? ¡Dónde está que voy pitando!

Se llama Cake Project y apenas lleva 3 semanas abierta. Cuando llegué y lo vi, supe que no sería ni de lejos la última vez que lo visitaría. El local es amplio, acogedor, luminoso y muy encantador. Tiene rincones para todos, para grupos, para trabajar, sofás e incluso una zona para niños. Al fondo de la sala entra la luz natural por un patio lleno de verde que pronto convertirán en terraza (ya me imagino desayunando ahí y me pongo nerviosa). Tiene una barra con todos los dulces tras la vitrina, unas tartas llenas de colores que con solo verlas te ponen contenta. La cocina, a la vista, sin más secretos que las maravillosas recetas de Rosa.

¿Cómo nace Cake Project? Rosa, aunque española, pasó un largo período de su vida viviendo en Bristol donde era profesora, aunque la vida le tenía preparados otros planes. Muchos de sus amigos eran celíacos y a ella lo mejor que se le ocurrió fue ponerse a investigar qué harinas no tenían gluten y cómo usarlas. Así, sin darse mucha cuenta, logró crear sus propias recetas y elaborar maravillosos dulces en su cocina, no solo sin gluten, sino que también veganos. Poco a poco sus tartas se convirtieron en la estrella de la ciudad. Empezaron con encargos para cumpleaños y acabó abriendo su propio local en Bristol, Fussion Cakes & Bakes. Unos años más tarde, está de vuelta en Valencia lista para darle caña a su nuevo proyecto, Cake Project.

Tras mucha formación, acabó transformando muchas de sus recetas en tartas crudiveganas. ¿Crudiqué? La dieta crudivegana cada vez va teniendo más adeptos, y es que, además de poder prescindir de cocinar, los beneficios son múltiples y cada trozo de tarta o dulce es una bomba energética, ya que a menudo se basan en frutos secos. ¿Y el azúcar? Obvio, nada es refinado en su cocina. Usa sirope de arce, de agave, azúcar de coco y mucha fruta, la misma que usa para dar color a cada una de sus recetas, porque allí no entra ni un colorante artificial. ¿Queréis saber el remate? Tampoco usa soja, y todo es ecológico. No es que tenga nada en contra de la soja o del gluten, es que se ha propuesto que cualquier persona sea cual sea su intolerancia, pueda disfrutar de cualquiera de sus postres. Y la pregunta del millón, ¿Por qué vegano? Para ella es simple. Porque no hay excusa para decir que un postre necesita lácteos, porque el postre es un capricho injustificable.

¿Y aparte de los dulces? También se plantea abrir el abanico al mundo de lo salado. Desayunos, meriendas, lo tiene todo pensado. Su cabeza es una batería de ideas. Vamos a flipar todos. Por ahora, elabora panes sin gluten por encargo, como la focaccia, baguettes, panes con semillas... (no te preocupes por la contaminación cruzada que allí el gluten está vetado). Me cuenta que hace ella las mezclas de harina y que todos los panes son de masa madre. No descarta hacer cursos más adelante para que cualquier persona pueda hacerse un buen pan sin gluten en casa.

¿Algo más? Sus cafés de especialidad. No hay nada como acompañar bien un buen trozo de tarta o de dulce. Si eres como yo y no te va el café, preparan unas bebidas maravillosas de colores. La mía, leche vegetal, remolacha y canela.

Hace ella las mezclas de harina y todos los panes son de masa madre

Le pregunto por su plato estrella y duda, normal, con todo lo que hay, debe ser difícil elegir. Al final se inclina por la tarta de chocolate y naranja, a la gente le encanta, aunque ella prefiere el pedacito de tarta de tahini, cacao y frambuesas (la he probado y doy fe de que está brutal). Miro bien todo el mostrador, y veo cookies de avellana y chocolate, otras de avellanas y otras de manteca de cacahuete. A su lado el brownie de azukis y cacao con nueces y café. Abajo, las de colores, una con cobertura naranja resulta ser la tarta de mango y coco y a su lado, la tarta de fresas. Quiero volver.

Aunque no seas vegano, ni celíaco y te den igual todas las intolerancias, te aseguro que merece la pena probar estos dulces. Son un placer visual y un baile para tus papilas gustativas.

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