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ESTRUCTURAS INSTALADAS DESDE HACE DÉCADAS

Los mejores (feos y molestos) andamios del barrio de El Carmen

Los vecinos se movilizan con ironía ante la falta de soluciones para 400 solares en desuso en los que proliferan roedores e insectos atraídos por el 'bufé' de roña

9/07/2017 - 

VALÈNCIA. El barrio de El Carmen de Valencia es de monumentos y de bares y de edificios y de rimbombos, pero más de su gente. Además de una presión atmosférica de 10 turistas por metro cuadrado, el barrio conserva jubilados que se mueven en bloque a todas partes, como la delantera de un futbolín, y el resto de la parroquia de cualquier barrio.

En esos estares, entre bicicletas, patinetes motorizados y gente que (más que inconsciencia, ya es estilo) cambia la piel del blanco al rosa y del rosa al ffffsshhh de cualquier roce, existe una zona sombreada, llena de incógnitas, que aguarda a que alguien la explore y la cartografíe.

Una ruta, pintona y lamentable a partes iguales, por los andamios que alguien dejó abandonados y el óxido empezó a masticar sin mucha prisa. Estas estructuras configuran, en al menos seis puntos del barrio, un paisaje grotesco, pero grotesco no según la definición del alcalde de Valencia, Joan Ribó, sino la de otro teórico del arte, Arthur C. Danto. Más o menos, el filósofo de Michigan proponía que, a partir de las vanguardias, el arte es más intelectual y renuncia a la gratificación sensorial de cualquier tipo. La belleza, por tanto, deja de ser consustancial al concepto de arte y una cosa puede ser considerada arte aunque, requetebien mirada, no se le encuentre la belleza por ninguna parte. 

El tiempo goza de un prestigio inmerecido, porque no acaba poniendo en su sitio sino aquello que ya no importa demasiado. Por eso, como los andamios no se han movido en décadas ni nadie se los ha llevado, la asociación de vecinos y comerciantes Amics del Carme inició hace unos años una campaña, con resignación y cachondeo, para indultar estos armatostes.   

Los indultos, ya sea el de un ninot en una falla o el de un banquero rehabilitado por el Gobierno, están sometidos al capricho. Pero también es un mecanismo accionado por el cariño. Muchos de los espacios llevan décadas sin cambios, lo que proporciona al asunto su intriga. Cada vez que los vecinos han acudido a la Administración en busca de soluciones, han salido con una palmada flamenca en la espalda o con algo peor: manso silencio. 

"No hay ningún plan. Eso nos sorprende. No nos cuentan qué van a hacer", explica a Valencia Plaza Toni Cassola, portavoz de Amics del Carme y fundador de estos premios a la inoperancia de los dueños de la mayoría de las parcelas: el Ayuntamiento de Valencia, la Generalitat y la Iglesia. Frente a la actitud en Modo avión de las autoridades, los vecinos optaron por la ironía como arte marcial: en cada andamio, a imitación de los estandartes falleros, han colgado un banderín rojo que reconoce la gorriná y la declara BIC (Bien de Interés Cultural).

"Hemos empezado colgando estas pancartas, pero en septiembre pondremos leyendas con la historia de cada edificio". Un ejemplo: "Esta casa se cayó en tal fecha y desde entonces está esperando mejor destino. Es decir, contar el currículum de cada parcela degradada del barrio", adelanta Cassola.

"Muchos de estos espacios llevan 30 años en esa situación. Podemos hablar de unos 400 solares. Si a eso le añadimos las casas en ruinas, con peligro de derrumbe, el número es mucho mayor. El centro histórico de la ciudad está, cada vez más, en peligro de convertirse en un gran centro comercial, en un área de negocios más que en un área donde vivir". 

Otro de los problemas con el que suelen encontrarse los vecinos son los roedores y los insectos que proliferan en los solares en desuso. Algunos residentes han llegado a denunciar que los ratones utilizan los cables de telefonía a modo de yincana para acceder a las viviendas. "Los solares son nidos de porquería, cuando preguntamos nunca hay respuesta y es inaudito que no tengan ningún plan", resume Cassola. 

Los vecinos comprenden que no haya dinero, pero no falta de ganas. "Hay que movilizarse, reivindicar actuaciones para la València inacabada. Soluciones hay. Queremos recuperar vecinos, queremos que venga gente, queremos que esto sea un barrio", remata el portavoz de Amics del Carme.

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