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Luces y sombras del Parque Central dos años después de su apertura

Foto: KIKE TABERNER
17/01/2021 - 

VALÈNCIA. Hace más de dos años que abrió al público el Parque Central. En realidad, lo hizo la primera fase, recayente al barrio de Ruzafa, a la espera de soterrar el parque de vías posterior, para completar el megaproyecto que pretende ser un magnánimo pulmón verde en medio de València. Sin embargo, un estudio sobre la situación del enclave arroja todavía algunas sombras, proyectos inacabados pese a los cuales se decidió estrenar el parque y que, por el momento, siguen sin ver la luz.

De las pocas novedades visibles que se han materializado desde aquel 2018 se hallaría el espacio sociocultural de la Universitat Popular en una de las cuatro naves de Demetrio Ribes que se encuentran en la entrada principal del parque. Se sitúa en una de las dos naves hermanas más pequeñas. Para su homóloga se ha proyectado uso cultural; para la nave más grande y monumental, un polideportivo; y en la más cercana a la calle Filipinas se quiere ubicar la segunda sede del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM). Pero por el momento, sólo se ha conseguido poner en marcha la Universitat Popular.

La construcción atribuida a la concejalía de Cultura, cuyo proyecto recibe el nombre de Ribes Espai Cultural, tiene las obras de adecuación casi finalizadas. Sin embargo, desde el departamento que dirige Gloria Tello se esgrime que faltan por acabar los trabajos relativos a la instalación eléctrica, que centralizará otra de las naves, la que depende de la concejalía de Deportes, de Pilar Bernabé, y cuyo proyecto se encuentra todavía a la espera de licitación. Sin embargo, según publicó Culturplaza, existía la posibilidad de hacerse con un generador temporalmente hasta que las instalaciones deportivas estuvieran listas. No parece que haya sido así, de manera que la fecha para la puesta de largo del espacio cultural es todavía un misterio.

En el caso del polideportivo, el pasado mes de julio la Comisión de Patrimonio dio luz verde al proyecto de construcción en la nave más grande después de dos años de iniciar la redacción del proyecto y tras un retraso por la necesidad de modificaciones. El próximo paso es la licitación de las obras, que la concejalía de Deportes ha previsto para 2021. Sin embargo, hasta 2022 como mínimo no se espera que esté culminado.

Foto: KIKE TABERNER

A juicio del edil del PP Juan Giner, el ritmo de avance de todos estos proyectos es "desesperante" y "priva a los vecinos de poder disfrutar de los equipamientos públicos previstos". El concejal insiste en que sólo se ha abierto la Universitat Popular y "no hay plazos concretos para la apertura del resto, y los que se dan, no se cumplen".

Además de las mencionadas naves, existe otro muelle más próximo a Giorgeta, donde hay instalados unos aseos públicos, pero el resto está vacío. El Ayuntamiento estudia el contenido para dotar estos espacios: una idea ya anunciada es instalar cafeterías o locales similares en régimen de concesión. Nada decidido por el momento. Por ello, Giner cree que "todos estos espacios deberían haber estado listos para la inauguración del parque".

Otra de las cuestiones que están pendientes es el sistema de videovigilancia dotado de doce cámaras, con las que se quiere combatir el vandalismo. Ya existe la preinstalación desde que se abrió el parque, pero dos años después la instalación completa sigue sin ser una realidad. El Organismo de Parques y Jardines dependiente del Ayuntamiento, que preside el vicealcalde Sergi Campillo, solicitó el pasado año el correspondiente permiso a la Delegación del Gobierno, que ya es afirmativo.

Según fuentes consistoriales, el proyecto está en fase de licitación. En octubre, el consistorio aprobó contratar por 14.500 euros la redacción del proyecto. La inversión final será de unos 150.000 euros. El vandalismo es, de hecho, uno de los principales retos a los que se enfrenta el Parque. Precisamente las naves industriales fueron víctima de alguna que otra gamberrada que acabó con una treintena de los cristales de las ventanas completamente rotos.

Foto: KIKE TABERNER

Pero no ha sido el único suceso: ya se ven algunas pintadas de poco calibre y se ha constatado la celebración de botellón entre las naves, fuera de la valla que cierra al caer la noche. A pesar de las numerosas incidencias registradas, el edil popular insiste en que el Ayuntamiento "aún no ha procedido a reparar los destrozos ocasionados hace tiempo en la nave primera" y que todavía está pendiente la licitación de la instalación de vigilancia. "Estos dispositivos deberían entrar en funcionamiento cuanto antes para prevenir nuevos atentados contra nuestro patrimonio y para localizar a los eventuales infractores", señala.

El 'bocado' del Parque Central

También es cierto que el Parque Central se inauguró con un 3% de la superficie sin acabar, parte de la cual estaba ocupada por un concesionario de coches que sólo accedió a abandonar los terrenos cuando un juzgado lo dictaminó. Ahora es un 'bocado' que sigue sin urbanizarse, en la parte este del Parque, recayente a Giorgeta. Según explican fuentes de la Sociedad Parque Central -conformada por el Ministerio de Fomento, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de València-, entre las actuaciones pendientes destacan la finalización del muro verde, la construcción del arenero y un juego infantil.

También queda por finalizar la urbanización de la calle Dr Domagk, donde está prevista la continuidad del canal de agua existente en el Parque Central y una fuente para rematar la infraestructura, además de completar las instalaciones del centro de reparto de energía eléctrica requerido por Iberdrola. "Desde las vallas que delimitan esta zona se puede observar maleza, alcantarillas y trapas sin ninguna protección, así como montañas de residuos procedentes del movimiento de tierras", lamenta Juan Giner a este respecto.

Foto: KIKE TABERNER

En junio se iniciaron las obras en estos terrenos, pero tan sólo un mes después tuvieron que ser suspendidas al calificarse de manera diferente a la prevista los residuos procedentes de las excavaciones y movimientos de tierra. Se pretendía llevar a un vertedero de "inertes" cuando, al ponerse manos a la obra, las pruebas de laboratorio comprobaron que eran residuos "no peligrosos", lo cual cambiaba el vertedero al que debían ir y esto requería una solución técnica y económica que redujera al máximo la cantidad a excavar y retirar a vertedero.

Se pretendía reanudar las obras el pasado mes de septiembre, en un principio. Más tarde, se postergó a noviembre, según respuesta consistorial al PP. Pero todavía no se ha hecho y según explican en la Sociedad, la propuesta se está ultimando para retomar las actuaciones próximamente. "Mes tras mes, se incumplen los plazos marcados por la Sociedad Valencia Parque Central, para el reinicio de estas obras", señala Giner, quien lamenta que lleven ya casi siete meses paralizadas. "Resulta todo un despropósito que el 3% de la superficie pendiente de urbanización esté tardando" tanto en hacerse realidad.

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