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Malestar (en stand by) del Cor de la Generalitat con CulturArts

3/04/2016 - 

VALENCIA. El desbarajuste que supuso la creación de CulturArts no ha dejado de tener réplicas. Las tuvo desde la sonada integración (Música (IVM), Audiovisual y Cinematografía (IVAC), Teatro y Danza (Teatres de la Generalitat), Conservación y Restauración de Bienes Culturales (IVC+R) y Castelló Cultural), las tuvo antes, durante y sucumbiendo a su ERE (en el que se llegó a despedir e indemnizar a trabajadores con plaza fija, obtenida mediante oposición) y las tiene incluso una vez superada la etapa del gobierno que la impulsó.

Actualmente, desde CulturArts –que tendrá nuevo responsable en cuestión de semanas- se está realizando una relación de puestos de trabajo. Esta RPT, siglas con las que los técnicos se refieren a ella habitualmente, es un instrumento que sirve para contabilizar los puestos de trabajo en este caso del holding cultural, determinar todos los cargos incluidos, las tipologías de sueldos, categorías profesionales y hasta las titulaciones requeridas para cada uno de llos. Es precisamente en este último aspecto en el que, con una primera RPT desde CulturArts, los miembros del comité de empresa del Cor de la Generalitat han dado la voz de alarma.

Tal y como ha seguido Valencia Plaza durante estas dos últimas jornadas, los miembros del Cor de la Generalitat se sorprendieron al descubrir que la RTP marcaba como exigencia para la regulación de su puesto de trabajo la posesión del título superior de música. Cuando hace 18 años se formó esta unida artística (con las peculiaridades de cuerpo artístico que no siempre acaban por resultar bien encajadas en las estructuras de ninguna administración), no se les exigió este título. Tampoco, según informan fuentes del propio comité a este diario, “se nos ha informado en ningún momento de que sería requerida o de que, por parte de la Generalitat, se pretendía que nosotros nos formásemos para alcanzar esa titulación”.

Aunque las mismas fuentes aseguran que no solo entienden sino que comparten que esa exigencia sea el punto de partida para futuras contrataciones, durante las últimas 72 horas se han visto “amenazados” por parte de CulturArts. Tanto es así, que en la tarde del miércoles, a pocas horas de que se celebrara el concierto que inauguraba el Festival Internacional de Música Contemporánea Ensems, en homenaje precisamente a Inmaculada Tomás, la gestora pública que puso en marcha el Cor y que falleció el pasado año, tuvieron una reunión en la que el subdirector provisonal del área, Leonardo Marqués, “calmó las aguas: nos ha asegurado que, aunque es cierto que la RPT no lo refleja, la exigencia no será tal para los miembros del Cor de la Generalitat que ya formamos parte de la unidad”.

Cabe destacar que estos trabajadores de una empresa pública lo han hecho en calidad de interinos desde el inicio del citado cuerpo artístico, situación que siempre han sugerido revertir. Ahora, CulturArts se enfrenta –años después de su creación- a la “sábana del RPT” en la que se han de equiparar cargos y funciones, para que todos los trabajadores integrados tengan una tipología clara para la Administración. El proceso, lejos de ser un puro trámite, está llamado a levantar ampollas en la consolidación de categorías en las que, desde el comité de empresa ya advierten: “no vamos a permitir que a nadie se le rebaje el sueldo a la baja por pasar a formar parte de un epígrafe conjunto”.

Valencia Plaza también ha hablado con fuentes de CulturArts durante estos días y estas mismas aseguran que ya han trasladado a la Conselleria de Hacienda la situación. En última instancia, es la Conselleria de Vicent Soler la que necesita ordenar categorías y salarios y estructurarlos de una forma eficaz para la regulación competa de toda la Administración autonómica. Desde Hacienda y en conversación con CulturArts ya se ha avanzado que “se puede crear una ‘disposicón temporal’ que, manteniendo la exigencia de titulación a cualquier nueva incorporación, no afecte a los actuales miembros del Cor de la Generalitat”. La respuesta, que recogió este diario ayer al mediodía, fue trasladada a través de Marqués a esta unidad.

No obstante, otras fuentes de CulturArts se han sorprendido ante el revuelo que la propuesta ha supuesto en el Cor y que se extendió a las redes sociales personales de sus miembros e incluso de seguidores de la formación: “todavía estamos en una fase muy inicial del proceso. De hecho, el miércoles nos reunimos con ellos para escuchar todas sus peticiones, en este campo y en otros”. La reunión, que se mantiene para esa fecha, desde el Cor de la Generalitat la tildan como imprescindible ya que, por el momento, creen que la palabra de Marqués es “insuficiente” para entender que, aquello que indica el informe profesional, no amenaza verdaderamente a sus puestos de trabajo.

CulturArts, cabe recordar, reintegró a los institutos artísticos citados bajo el NIF de Teatres de la Generalitat, el único de los estamentos que durante estos años no ha mostrado una oposición frontal al holding. Durante los últimos meses se ha publicado, a partir de las declaraciones del secretario autonómico de Cultura, Albert Girona, que CulturArts está llamada a desaparecer. Pero el entramado jurídico que sostiene a esta gran empresa pública es mucho más complejo. Esta misma semana, el periódico Las Provincias abundaba en ello aunque añadía que sí se espera un cambio de nomenclatura para el holding. Como han sostenido todas las fuentes de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte a este diario durante los últimos meses, la intención es la de extinguir al ente a largo plazo, pero sobre todo “recuperar el peso que los institutos tenían de forma independiente”. Es a lo que Girona también hace alusiones constantes.

El pasado mes de febrero, el conseller del ramo, Vicent Marzà, contestaba lo exactamente lo mismo a Valencia Plaza:

-Los gestores culturales propios de la Administración autonómica cuestionan ese escenario interno de gestión. Por ejemplo, con el caso de CulturArts. ¿Va a desaparecer? ¿Cuándo y cómo?

-Lo que queremos es que los instrumentos trabajen por los objetivos. Lo que está claro es que queremos que los institutos [previos a CulturArts, que conforman este holding] tengan más potencia. Ya es así desde los presupuestos de 2016. Por eso ya hay una máxima incidencia en la producción y en la creación. Cada día hay más actividad cultural en las comarcas y ahora mismo el Teatro Principal o el Rialto tienen producciones valencianas propias, poniendo a la administración a acompañar a los creadores y a ponerlos en valor.

-¿Entonces, desaparecerá CulturArts?
-De momento trabajamos para dar más salida a los institutos, más potencia y elegir a las personas que las dirigen como toca. Ahora se han presentado proyectos que seguro son muy interesantes para elegir CulturArts y la comisión elegirá el proyecto idóneo para ello.

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