X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

MÚSICA DE RAíZ REVISITADA

Maria Arnal y Marcel Bagés: la tradición valenciana vista desde Cataluña

La formación, que renueva el folk con acierto, actuará el 12 de diciembre en el Teatre El Musical junto a Pep Gimeno “Botifarra”

27/10/2015 - 

VALENCIA. En la poética de Maria Arnal y Marcel Bagés, cultura popular rima con cultura libre. Su concepción de la tradición, principalmente de la transmisión oral, encaja con el paradigma nacido en el entorno digital y alejado de las restricciones que impone la propiedad intelectual. Es el ideario que promueve Compartir Dóna Gustet (CDG), colectivo activista del que forman parte como uno de sus brazos musicales y que desde hace casi una década batalla en los más variados frentes para aunar dos mundos que a su entender tienen más similitudes que diferencias. De hecho, Arnal y Bagés se conocieron durante la elaboración de la película El ball del vetlatori, dirigida por Marc Sempere, el primer largometraje producido por CDG.

Tal es la sintonía que observan entre algunas expresiones del folklore y el movimiento de la cultura libre, que el dúo explica su música en términos propios de la era Internet. Sin ir más lejos, este domingo llevaron a la Sala Hiroshima de Barcelona un espectáculo titulado Codi obert en el que mezclan sus canciones con proyecciones en directo. “Entendemos la cultura como un conjunto de remezclas en las que se juntan multitud de referencias pasadas a través de nuestro filtro y establecemos conexiones entre ellas. Es algo de lo que todo el mundo se puede apropiar”, explica Arnal.

El concepto de autoría queda relegado, así, a un plano testimonial. Aunque la mayor parte de su repertorio lo conforman cantos tradicionales, una parte de sus composiciones son de su propio puño y letra, pero prefieren no hacer ninguna distinción en este sentido. “Nos gusta mucho esta confusión”, afirma la cantante, “en la música de nuestros antepasados las canciones no eran fijas, se modificaban continuamente. Igual que pasa en la cultura libre, se promueven las relaciones directas y sin intermediarios con el objetivo de generar vínculos. La comunidad colabora para mejorar la obra”.

Más que la puesta al día de un género en concreto, a Arnal y Bagés les interesa reproducir el tipo de relaciones que generaba la música tradicional. Y para ello utilizan todos los recursos a su alcance, desde el videoarte a la electrónica, apoyados siempre por los integrantes de CDG en la retaguardia. Entre sus referencias, el dúo cita a pensadores como Marina Garcés o Santiago López Petit, de los que destacan que plantean la filosofía desde “un punto de vista diferente, muy ligado a lo común”. “No queremos acercarnos a la música tradicional desde una perspectiva museística”, resalta Arnal, “sino como algo útil, que también es nuestro”. De acuerdo con la formación, en Cataluña existe una manera de aproximarse a la cultura popular muy ligada a lo institucional con la que no se sienten del todo cómodos. Quizá por este motivo, y a pesar de que Arnal procede de Badalona y Bagés de Flix, en su repertorio tiene un peso muy importante la música tradicional valenciana, en la que descubrieron “una manera de hacer las cosas muy distinta”.

Hace unos meses sorprendieron a propios y extraños con la publicación del EP Remescles, acoples i melismesEl disco de corta duración, aun con una producción austera, contiene una buena muestra del potencial del dúo. Además de la introducción Polifonia CDG, podemos escuchar Cant de batre, una revisión sobre guitarras con aire post-rock del cántico tradicional valenciano que entonaban los recolectores de cereales mientras separaban el grano de la paja con la ayuda de una mula. O la peculiar aproximación del grupo al Ball del vetlatori que cantaban nuestros antepasados cuando moría un albaet, es decir, un niño que todavía no había sido bautizado. Cierra el EP otra aportación valenciana, No he desitjat mai un cos com el teu, adaptación musical de un poema de Vicent Andrés Estellés que supera con creces el nivel habitual de los manidos homenajes al escritor trasladando sus versos a una atmósfera espectral y seductora. En conjunto, cuatro composiciones que hacen relucir la voz de Arnal sobre unos arreglos que demuestran la solidez de Bagés como guitarrista.

Maria Arnal y Marcel Bagés actuarán el próximo 12 de diciembre en el Teatro El Musical de Valencia junto a Pep Gimeno “Botifarra”, uno de sus inevitables referentes. Será la primera vez que coincidan encima del escenario, pero ya se conocen. Fue Albert Montón, director del documental Botifarra, el cant de les arrels, quien le descubrió al cantaor la voz portentosa de Arnal. Sin pensarlo dos veces, Gimeno acudió a un concierto del dúo en cuanto tuvo la oportunidad. Fue el pasado mes de marzo en Ca Revolta. “Me encanta lo que hacen, en cultura popular la cuestión es renovar o morir. Ellos la hacen accesible para nuevos públicos, jóvenes y mayores”, explica Gimeno. “Fue espectacular que viniera uno de nuestros ídolos a vernos por sorpresa”, afirma Arnal, que le guarda una gran admiración.

Unas semanas después del fugaz encuentro, Gimeno invitó a Arnal, asidua a las fonotecas, a su casa a escuchar su colección de grabaciones. “Le enseñé algunas cintas y ella alucinaba, le encantan los cantos de trabajo, sobre todo los valencianos”, señala el reputado cantaor. Para el dúo es “un sueño” actuar junto a toda una institución en la reactivación de la cultura popular valenciana. Un meta que se suma al éxito casi inesperado que ha vivido la formación en los últimos meses, en los que no han dejado de ofrecer conciertos. Entre sus planes de futuro se encuentra la publicación de otro EP en el primer trimestre de 2016 y, quizás más adelante, la grabación de un disco. El formato corto resulta más accesible para una formación que, de momento, prefiere fijarse objetivos modestos como la mejora de calidad en la producción. “Está yendo todo muy rápido”, reconoce Arnal. Con la velocidad con la que se propagaban las ondas sonoras en mitad del campo o viajan en la actualidad los bits por la red.

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email