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Marta Banyuls: "Los festivales no pueden vivir exclusivamente de La Mutant"

14/06/2020 - 

VALÈNCIA. Fue el 7 de marzo cuando la música sonó por última vez en La Mutant. Lo hacía de la mano de Tesa, Escarlates y Las hijas de la cumbia en un concierto con motivo del Día Internacional de la Mujer. Tres meses después, la sala sigue igual que la dejaron. Con las gradas recogidas para permitir el baile, aunque esta vez en silencio. Será el 27 de junio cuando el teatro municipal abra de nuevo sus puertas con la Mostra de l’Audiovisual Valencià, el punto de partida de una nueva normalidad que ha marcado el primer año de Marta Banyuls al frente de La Mutant. La coordinadora artística fue elegida en octubre para ponerse al frente de un espacio desdibujado del circuito cultural, tras un cierre forzado de más de un año en la pasada legislatura, y una reapertura sin dirección llegó ella. Ahora la urgencia de reubicar la programación que quedó en el aire por la crisis sanitaria marca un presente que llevará en julio a la sala propuestas como Club Mutante o El Muro, de la Teta Calva. 

-Llegó en octubre con el objetivo de cerrar la programación de 2020 y su primer curso ha estado marcado por la crisis sanitaria, ¿cómo se gestiona?
-El 2020 empezó muy prometedor, con una programación de propuestas innovadoras que tocaba la danza, performance, teatro o música, se iniciaron proyectos de mediación con público, escuelas e institutos. Todo eso se cortó. El parón ha sido muy doloroso pero tenemos muchas ganas de volver. Ahora tenemos que volver a empezar reubicando toda la programación. 

-Se ha defendido la política de cancelación cero, ¿se ha podido cumplir?
-El 95% de la programación se ha podido reubicar. Hay compañías que no han podido soportar el embate de la crisis y no mantienen sus propuestas, pero es uno o dos casos en los dos teatros municipales. 

-Para acoger estas propuestas se amplía el periodo de exhibición, con un inicio de curso en septiembre, un mes antes de lo habitual. 
-Es una cosa que nació del teatro y, paralelamente, de la concejalía [de Acción Cultural]. Además, también era una demanda del sector. Felizmente lo hemos podido hacer. Eso sí, supone un esfuerzo de personal y económico por parte del Ayuntamiento. Pero somos un servicio público. 

Foto: KIKE TABERNER.

-¿Cuenta La Mutant con los suficientes recursos?
-La Mutant tiene la agilidad de tener dos empresas concesionarias, la parte de producción y técnica, que facilita la gestión de personal pero, por otra parte, supone una carga económica, sobre todo la partida de la parte técnica. Si fuera personal de la casa no afectaría directamente a nuestro presupuesto. Es una estructura que tiene sus pros y sus contras y hay que aprender a jugar con ella. 

-¿Se ha modificado el presupuesto de 2020 para hacer frente a la 'nueva' normalidad?
-No, no ha sido modificado. En cuanto a personal, el funcionariado tiene unos horarios, pero harán el esfuerzo de facilitar la exhibición desde el 4 de septiembre, que es cuando tenemos prevista la primera representación. Es un año excepcional. 

"tenemos la responsabilidad moral de poner en marcha de nuevo al sector"

-¿Cómo afectará la limitación de aforo a la taquilla?
-Los ingresos por taquilla son importantes, es una cosa a tener en cuenta, pero no podemos olvidar que somos un teatro público y que no nos mueve únicamente el factor económico. Somos los principales compradores de productos culturales, así que es importante que nosotros empecemos a poner en marcha la maquinaría para que las productoras se puedan poner en movimiento. Nosotros, como institución pública, tenemos la responsabilidad moral de poner en marcha de nuevo al sector, siendo el conejillo de indias.

-¿Qué rasgos definirán a la nueva programación?
-La Mutant es un espacio de artes vivas, artes vivas entendidas más allá de la performance, siempre desde el punto de vista de la innovación. También contamos con nuevas dramaturgias, aunque el teatro de texto se reserva para el TEM. Mi intención es que todos los meses haya mínimo una propuesta de danza, teatro, performance, música y formación

-¿Qué cambios traerá la nueva temporada?
-Eso de venir un día se acabó. Compañías potentes vendrás dos y tres días a La Mutant. Que vengan un día supone un gran esfuerzo económico, de personal y con poca rentabilidad social y se expone mucho menos a las compañías. 

-¿Tendrá más peso la presencia valenciana teniendo en cuenta las limitaciones de movilidad? 
-Sí. No tanto en la próxima temporada, pero sí en la programación que hemos planteado para julio. Para la temporada que viene tenemos propuestas de todo el Estado. Es verdad que a nivel internacional me habría gustado todo un poco más definido. 

"el teatro es más que una sala de exhibición, es un centro de creación"

-Precisamente posicionar La Mutant en el plano internacional era una de las bases de su proyecto, como receptor de propuestas pero también llevando la marca fuera. 
-Esto es un proceso a medio-largo plazo que precisa de una adecuación de la estructura administrativa, un cambio de paradigma y concepción mental: el teatro es más que una sala de exhibición, es un centro de creación, un centro cultural, capaz de recibir residencias y de formar parte de circuitos internacionales. Eso precisa de un cambio administrativo y a fecha de hoy no puede ir más allá de contratos de representación. Todo eso junto al golpe sufrido por la pandemia dificulta que haya propuestas internacionales este año.

-También potenciar la producción y coproducción es uno de los objetivos con los que accedió a su plaza, ¿cuándo y de qué manera llegará?
-Primero hay que adecuar administrativamente esa posibilidad y a partir de ahí empezar a trabajar. Pero, insisto, hace falta un cambio de condicionantes administrativos para hacer ese tipo de acciones. Hasta ahora el teatro estaba concebido solo como espacio de exhibición, lo que limita las contrataciones.

Foto. KIKE TABERNER.

-Hablemos de la relación con festivales. Tagomago o Truenorrayo se mantienen en la programación. Sin embargo en febrero habló de una necesidad de revisar su relación con los mismos. ¿Ha avanzado en la seleción de citas que sí se ajustan a La Mutant? 
-Hemos apostado por tres festivales: Pops Marítims, Truenorrayo y Tagomago. Más adelante, si se aprueba la programación, se hará Dissabte Negre, un festival de black metal. Se ha apostado por estos porque ofrecen una variedad de propuestas musicales y económicamente son asumibles. 

-Entiendo que deja de formar parte de la programación MUV!, DocsValència, La Cabina...
-Continuaremos colaborando con La Cabina, Russafa Escènica, Cabanyal Íntim o 10 Sentidos. 

"En lugar de contratos artísticos, [para festivales] apuesto por convenios, subvenciones nominativas o concurrencia competitiva"

-Declaró que una de las condiciones para ubicarse en La Mutant es que estos festivales fueran “económicamente solventes”, ¿a qué se refiere?
-Quiere decir que no dependan exclusivamente de la aportación que pueda darles La Mutant. Se tienen que buscar otros patrocinadores, bien sea con barras, otras entidades públicas, empresas privadas... Es importante que los festivales sean conscientes de que no pueden vivir exclusivamente de nosotros. Para años próximos, en lugar de contratos artísticos, yo apuesto por una serie de convenios, subvenciones nominativas o concurrencia competitiva. Es una cuestión de transparencia y de claridad. 

-Históricamente los festivales han denunciado la inestabilidad en su relación con el espacio. Usted misma habló de la necesidad de generar un calendario con “suficiente antelación”. ¿Se plantea generar convenios a largo plazo?
-Sería maravilloso. Ha trabajado en la parte privada y sé lo que es estar cada año sin saber lo que va a pasar, si quieres traer ciertas propuestas necesitas un margen de actuación para poder contratarlas. Sería maravilloso que fuera a medio-largo plazo.

-¿Se está trabajando en alguna fórmula para mejorar esto?
-Soy consciente de que Maite [Ibáñez] lo tiene encima de la mesa como una cosa a estudiar en profundidad.

Foto. KIKE TABERNER.

-Se anunció el año pasado la puesta en marcha de un comité de programación, ¿cuándo se pondrá en marcha?
-Lo desconozco. El tema pandemia ha sido arrollador, estamos poniéndonos de nuevo en marcha y desconozco cómo está el tema. 

-¿Veremos próximamente nuevas colaboraciones con centros de fuera de València?
-Me encantaría establecer un convenio de residencias, por ejemplo, con La Caldera de Barcelona, con Graner, alguna institución de Madrid... hay tantas interesantes. Por otra parte me gustaría comentar que voy a trabajar transversalmente con el área de Juventud y el área de Bienestar Social. 

-Las otras concejalías de Maite Ibáñez.
-Sí. Aprovecharemos esa sinergia y facilidad de contacto. El público de la concejalía de Juventud puede ser mi público perfectamente. También trabajaremos mucho la accesibilidad. 

-¿Seguirá La Mutant recogiendo la programación del Palau de la Música o Escalante?
-Sí, seguirá entrando. Las propuestas del Escalante son muy interesantes, entran perfectamente dentro de las líneas de trabajo de La Mutant. Es cierto que me gustaría empezar una línea de programación infantil pero de momento no lo hago porque me nutro de las propuestas del Escalante. En cuanto al Palau de la Música lo mismo, seguiremos ayudando en lo que podamos. 

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