VALÈNCIA (EP). La alcaldesa de València, María José Catalá, ha abogado por "redistribuir" festivales y eventos musicales "de forma equilibrada" por distintos puntos de la capital para no "descargarlos todos sobre los mismos vecinos", como ocurría en el caso de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) tras la reciente sentencia que ampara a los vecinos de la zona por los ruidos excesivos.
"¿La ciudad tiene que tener eventos? Evidentemente. ¿No podemos descargar todos los eventos sobre los mismos vecinos? Evidentemente. ¿Toda la actividad esta se va a ir necesariamente a otro lugar? No, se va a redistribuir para que todo el mundo tenga derecho al descanso, pero, al mismo tiempo, de forma equilibrada, la ciudad pueda realizar ese tipo de eventos", ha expresado este viernes tras visitar el inicio de los trabajos de asfaltado de Castellar-l'Oliveral.
Así lo ha manifestado después de que la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) de València haya presentado un incidente de ejecución tras la reciente sentencia y haya solicitado al juzgado que se pronuncie sobre la posibilidad de que puedan mantenerse en el recinto aquellas actividades musicales en las que se adopten, por parte de los promotores y la dirección de la Terraza Umbracle, "las medidas adicionales necesarias" que permitan controlar y garantizar que no se vulnera la ordenanza de protección contra la contaminación acústica.
"Lo que ha hecho CACSA es plantear un incidente de ejecución de sentencia dirigida al juez con el objetivo de clarificar un poquito más la sentencia y conocer un poco mejor la opinión sobre si podría celebrarse algún tipo de festival musical adoptando unas medidas correctoras", ha concretado Catalá, que ha considerado "interesante que se resuelva pronto" para aportar "tranquilidad sobre la posibilidad o no, para descartar o no la posibilidad de, adoptando unas medidas correctoras, hacer algún evento musical".
En cualquier caso, ha valorado que los eventos musicales programados en CACSA "en su gran mayoría se están desplazando" a otros espacios. "Nosotros hemos desplazado todo lo de los Gay Games y se ha desplazado ya un concierto a Marina Nord", ha apuntado, por lo que ha resaltado que incluso "antes de este incidente -de ejecución- ya se están adoptando medidas para que los vecinos de alguna forma tengan alguna mejoría importante".
No obstante, Catalá ha considerado "bien interesante" este incidente de ejecución de sentencia porque "permitirá clarificar si el juez entiende que es descartable cualquier medida correctora o que se podría celebrar algún tipo de evento musical de estas características".
El Ayuntamiento hará cumplir la ordenanza
Sin embargo, ha garantizado que, en caso de que el jueza no permita estas medidas, el Ayuntamiento de València, "evidentemente", hará cumplir la ordenanza de contaminación acústica, "siempre" y "en cualquier caso", además de velar por "los derechos fundamentales de los vecinos". "Lo que se trata es de ver si hay una posibilidad de adoptar medidas correctoras o no", ha apuntado la alcaldesa, que ha reiterado que la sentencia "es ejecutiva desde ya" porque "no es posible su paralización, ni siquiera presentando un recurso".
Preguntada por el papel del Ayuntamiento en caso de que finalmente se celebren los festivales en CACSA con dichas medidas, María José Catalá ha insistido en que, como el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias está gestionado por la Generalitat, corresponde a la Policía autonómica la realización de las mediciones acústicas, aunque ha garantizado que la Policía Local "colaborará" en ello.
"A nosotros el juez nos ha puesto en una situación de vigilancia, y la vigilancia comporta remitir, que ya lo hemos hecho a CACSA, la necesidad de que cualquier evento cumpla con la ordenanza de contaminación acústica y que esto sea así", ha subrayado la alcaldesa.
Es "una posibilidad" que el juez acepte medidas correctoras
Y ha continuado: "¿Que ahora el juez le remite a CACSA o hace un incidente de ejecución de sentencia donde se acepta que haya medidas correctoras que minimicen el impacto acústico y que garanticen que se cumpla la ordenanza? Bueno, es una posibilidad. No obstante, nuestra labor es de vigilancia y cumplimiento de la ordenanza".
No obstante, ha remarcado: "Si hay medidas que puedan reducir el impacto y el juez las admite, pues bien. Pero si no, si esa reducción del impacto no está suficientemente acreditada y evidentemente no hay tal, la ordenanza se cumple en sus términos".
Cuestionada sobre si qué se haría en caso de que esté un festival en marcha y en un momento determinado se superen los decibelios marcados, Catalá ha señalado que esas situaciones las marca la ordenanza municipal. "Entiendo que va en función de cuál es el grado de incumplimiento", ha deslizado.
En este contexto, ha puesto en valor que la posición del consistorio valenciano será "minimizar el impacto sobre los vecinos": "Hemos cambiado los Gay Games y aquí se trata de que no pase todo en CACSA ni en casi ningún otro lugar".