VALÈNCIA. Con los datos en la mano, la fiebre por el vinilo ha dejado de ser una moda para convertirse en una realidad sostenida en el tiempo: en la década 2014-2024 las ventas de este formato de música física se incrementaron en más de un 500%; y aunque en 2024 (las últimas cifras con carácter anual) hubo una bajada de un 13%, el primer semestre de 2025 ya refleja una subida de un 25% sobre el mismo periodo de 2024 —todo según los informes elaborados por Promusicae. En cuanto al mercado de segundo mano, cualquier persona que se acerque a este habrá notado un notable incremento de la demanda y de los precios. La gente escucha música a través de las plataformas, pero no ha abandonado las ganas de tener el disco en físico.
Como dice Manuel Vicent, contra la ley de la óptica, los problemas siempre se ven más grandes de lejos que de cerca, y pocos mensajes catastrofistas sobre el fin de todas las disciplinas, multiplicados con la popularización de internet, han acabado siendo ciertos. Las tiendas de discos no solo han resistido en València, sino que sobre todo nacen, crecen y se reproducen.
La red local se extenderá en los próximos días con la apertura de Watusi Records, una nueva tienda que nace en el corazón de Ciutat Vella (Carrer de les Mantes, 8). Un local reconquistado, en el que aún vivían los fantasmas de Confecciones Drácula y Discos Mardigras (ocuparon bajos diferentes, pero ahora son el mismo), que en los últimos años fue una oficina de pisos turísticos, y que ahora vuelve a ser un pequeño comercio de ámbito cultural.
Tras esta apertura están David Nebot y Emilio Smartboy, dos conocidos de la escena musical valenciana del rock’n’roll y derivados. La tienda sirve para desclavarse una espina que ha estado muy presente, y que los dos compartían desde su melomanía y colección de discos. Watusi Records nace con una colección importante de segunda mano, joyas encontradas en colecciones particulares y reediciones, pero también será “una tienda para todo el mundo” y en sus cajones ya descansan también vinilos de pop contemporáneo.
Algunas de las joyas que han reunido son primeras ediciones de Chet Baker, The Sonics o The Music Machine. De hecho, Emilio Smartboy se ha recorrido durante dos semanas ferias, almacenes y tiendas de Nueva York y Pensilvania para contar con un catálogo de salida a la altura: “El mercado de segunda mano se ha complicado mucho, la oferta no llega ni de lejos a la demanda que está habiendo y es muy difícil encontrar muchos discos. Nosotros queremos tener una colección en la que haya muchos que sean difícil de encontrar a nivel local, pero también más allá”.
El jazz, el blues y todo el abanico del rock bailable del siglo XX serán los focos de una colección que “cambiará con las oportunidades que nos lleguen y con lo que nos pida la clientela”. Pero Watusi Records también quiere ser un lugar en el que estar. En la tienda también colgarán ropa vintage y unos taburetes y un tocadiscos invitará a sentarse, escuchar y hablar de música.
En sus cajones ya descansan centenares de discos. Ahora falta subir la persiana y esperar la clientela. Lo harán en poco más de una semana, y como pistoletazo de salida, han organizado una fiesta de presentación en su segunda casa, la Sala 16 Toneladas, el próximo 17 de enero.
En València, las tiendas de discos abren. Y en el territorio comanche de la gentrificación, forman ya una constelación de dimensiones notables Oldies, Devil Records, Harmony, Digital Records y Chachacha.