MADRID (EFE/Javier Herrero). Fangoria vuelve a publicar un disco de estudio tras una década envueltos en otro tipo de aventuras, un trabajo en el que desde su título se debaten aparentemente entre 'La verdad o la imaginación', aunque el veterano dúo tiene bastante claro de qué lado está.
"Lo de que la verdad es incontestable hoy en día ya tampoco se puede decir. ¿La verdad de quién? Y en el fondo creo que siempre ha sido así, solo que antes se llamaba: 'La verdad es lo que yo digo'", reflexiona Nacho Canut en una entrevista con EFE junto a su compañera Alaska ante la gira que en julio les llevará al Low Festival en Torrevieja (Alicante).
Desde ese punto de vista, la pareja musical responsable de éxitos como 'Retorciendo palabras', 'Dramas y comedias' o 'Miro la vida pasar' se abstiene de "pontificar sobre nada". "Nosotros no sabemos cuál es la verdad de nada, qué es verdadero ni qué es mentira", apuntan estos autores de unas "letras muy vagas" por esa razón.
Inmersos en los últimos años en la reinterpretación de su catálogo como Fangoria (o incluso desde sus tiempos como Dinarama), también en el lanzamiento de formatos más breves como los EP 'Edificaciones paganas' (2022) o 'Existencialismo pop' (2021), no publicaban un disco de estudio con material inédito como tal desde 'Canciones para robots románticos' (2016).
"Esto es como si fuéramos pintores e hiciéramos ahora nuestra primera exposición con obra nueva desde que llevamos haciendo exposiciones colectivas", precisan tras haber reclutado esta vez a un único productor para darle forma a sus doce nuevos temas, el holandés residente en Francia Matt Pop, con el que habían trabajado en una remezcla previa.
El resultado, como se percibe desde los teclados del corte inicial que da título al disco, es un "techno house, ultrapop, bailable y muy pegadizo". "Recuerda a cosas que nunca hemos hecho, un poquito con esas raíces de música europea a lo Desireless de los 80 y el 'Voyage Voyage'", apuntan ante un tipo de sonido que "ahora parece que está de baja o que no existe", pero que siempre les ha atraído.
Ese toque francés se percibe en otro corte, el segundo, 'El síndrome de París', en el que hablan de cómo las idealizaciones extremas pueden llevar a grandes decepciones también, un fenómeno que aqueja por ejemplo a turistas asiáticos cuando visitan la ciudad del título y no encuentran lo que esperan.
"La canción en concreto habla de cuando idealizas a la persona que tienes al lado, la ciudad donde vives o lo que haces, sin estar pendiente de si te sigue gustando porque sigue siendo bonito o porque, como ya fue bonito, te has quedado ahí", explica Alaska.
Es parte de un disco que reflexiona sobre las relaciones humanas, ya sea con el tiempo ('Todo existe a la vez'), con el aburrimiento ('Tigres de escayola') o con la fantasía ('El punto de partida', 'El beso que jamás te pude dar'), lo cual no hay que confundir con dejarse convencer por una noticia falsa o "fake news".
"La fantasía es algo bonito, un cuento que creas, pero no está hecha para que pase por la verdad", señalan.
Conscientes cada vez más si no de quiénes son, sí de quiénes no son, ultiman ya los detalles de su próximo espectáculo en vivo, que desplegarán por primera vez el 9 de mayo en la sala Paral·Lel 62 de Barcelona, para pasar después a otro formato recoleto para estos tiempos como The Music Station en Madrid el 14 de mayo.
"Estamos muy cómodos donde estamos. Ahora lo que te están vendiendo, más que un concepto de música, son musicales: 500 bailarines, una pantalla gigante y que te cuenten una historia, pero a mí los musicales no me gustan", previene Canut ante esta gira que también pasará por el Fulanita Fest de Fuengirola (Málaga) el 30 de mayo.

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- Foto: RICARDO RUBIO