VALÈNCIA. Tras la cancelación este sábado del Festival de Les Arts por inclumplir los límites de ruido a los que tenía que celebrarse -sin superar los 85 dB- y a apenas una hora y media del primer concierto, las redes sociales y el mundo de la política y la cultura no han dudado en responder a este suceso a través de diversos comunicados y acciones.
Los asistentes, que ya se mostraban descontentos el primer día del festival por el bajo volumen de este en los primeros conciertos celebrados en la Ciutat de Les Arts i les Ciències (CACSA) y que no pudieron disfrutar de las actuaciones previstas para el sábado por la noche, no han tardado en crear varios perfiles en los que llaman a una demanda colectiva para el festival, que ha expuesto en el comunicado que va a proceder a la devolución íntegra del saldo restante de las pulseras, del importe de las entradas de día del sábado, así como del 50% correspondiente de todos los tipos de abono: General, VIP y Golden VIP sin dar explicaciones sobre las entradas del viernes.
A través de Instagram, y en la publicación en la que el festival ha expuesto "las explicaciones" de la cancelación del festival -en las que arremeten contra los vecinos y el Ayuntamiento- los asistentes han llamado a unir fuerzas para reclamar "la devolución íntegra de las entradas" porque "estar en un festival que no se oye es una estafa". Bajo el nombre de Festival de la Estafa y refiriéndose a este como el funeral de les Arts han pedido la movilización en grupo de quienes no pudieron disfrutar de las actuaciones de la jornada inaugural para pedir la devolución completa de las entradas porque en cualquier otro caso "es una vergüenza".
En un comunicado conjunto emitido por Promfest (Associació de Promotors de Festivals de la C.V.) y MusicaProCV (Asociación de Promotores Musicales de la Comunitat Valenciana) han apelado a que la suspensión del evento "supone un duro golpe para la imagen de València" y a que la cancelación de este festival "pone de manifiesto la necesidad de un compromiso estable de las administraciones con la música en vivo y el ecosistema cultural valenciano". También han señalado la falta de confianza que pueden generar este tipo de situaciones y su impacto negativo tanto en los futuros asistentes a estos eventos como en los equipos que trabajan en ellos y "autónomos cuya actividad depende, en gran medida, de la celebración de estos".
"Durante años, València y la Comunitat Valenciana han trabajado para consolidarse como una ciudad abierta a la cultura, capaz de atraer grandes eventos musicales y de proyectar una imagen dinámica, creativa y contemporánea. Sin embargo, la cancelación de un festival de referencia nacional en el último momento genera una enorme incertidumbre y proyecta una imagen de fragilidad que puede afectar a la confianza de artistas, promotores, empresas, patrocinadores y público. También supone una profunda decepción para miles de personas que habían organizado viajes, reservas y planes personales para disfrutar de uno de los acontecimientos culturales más relevantes del calendario valenciano".
"La confianza del público es uno de los activos más valiosos del ecosistema musical y debe ser protegida mediante una planificación rigurosa, una gestión eficiente y una visión estratégica compartida", han señalado en un comunicado en el que concluyen que es urgente "impulsar un marco estable de diálogo y colaboración entre administraciones públicas, profesionales, promotores, asociaciones vecinales y ciudadanía": "València necesita una planificación a largo plazo que identifique espacios adecuados para la celebración de eventos musicales, que aporte seguridad jurídica a los organizadores y que permita anticipar y resolver conflictos antes de que se conviertan en crisis que dañen la imagen de la ciudad. La música forma parte de la identidad contemporánea de València. Es cultura, economía, turismo, empleo y proyección internacional".

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- Foto: NACHO LÓPEZ
Antes de la noticia de la cancelación del festival la alcaldesa de València, María José Catalá, ha destacado -el mismo sábado por la mañana- en una visita a Fundación Bancaja, que Les Arts era el único festival que se había quedado en la Ciutat de Les Arts i les Ciències porque "han sido CACSA y los promotores los que, a pesar de esa situación, han decidido mantener el festival, a pesar de esa situación, -la limitación de ruido- en ese emplazamiento", y ha recordado que el Ayuntamiento no es el que firma con los promotores la programación de Les Arts, sino que esa es una gestión de CACSA, empresa pública de la Generalitat, ni "tampoco autoriza y por tanto no revoca nada".
En un comunicado emitido por Compromís, con las reacciones de su portavoz, Papi Robles, ante la cancelación del festival, han destacado que quienes acudieron al festival "han sido víctimas de una mala organización que solo ha priorizado el beneficio económico, y de una falta de soluciones adecuadas por parte de un Ayuntamiento y una Generalitat que se han limitado a pasarse la pelota, evitando tomar decisiones hasta que la situación ha estallado", destacando que lo que ha pasado no es más que "el resultado previsible de una irresponsabilidad acumulada de quienes por cálculo político querían nadar y guardar la ropa permitiendo un acontecimiento masivo sin garantizar que se dieran las garantías para que fuese viable. El equipo de gobierno de PP y Vox ha gestionado este conflicto con total improvisación y falta de determinación".
Asimismo han querido destacar que València tiene que poner en valor tanto el derecho al descanso del vecindario como "la fuerte tradición musical valenciana y la música en directo, que forma parte de su identidad", aunque sin tener que elegir entre ambas: "El problema no es elegir entre una cosa o la otra; el problema es tener gobiernos incapaces de planificar, ordenar y hacer compatibles derechos y actividades que en otras muchas ciudades conviven con normalidad. El fracaso del Festival de les Arts es, sobre todo, el fracaso de un gobierno que ha renunciado a gobernar."
