VALÈNCIA. El sector de la música en directo en la Comunitat Valenciana vuelve a dar un golpe encima de la mesa con los datos delante. En el segundo estudio de impacto económico elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) para el Anuario 2025 de la Música en la Comunitat Valenciana revela que las buenas cifras de 2023 no fueron “un efecto coyuntural asociado a la recuperación postpandemia, sino que refleja una dinámica de carácter más estructural”, y vuelven a fijar el peso del sector en torno al 0,3% del PIB y al 0,5% del empleo regional.
Estas son algunas de las cifras del estudio, impulsado por el Institut Valencià de Cultura (IVC) y la Federación Valenciana de la Industria Musical (FEVIM), cuyo principal titular es que, si bien la dana afectó de lleno al sector, no frenó la dinámica de crecimiento durante este 2024.
La radiografía del estudio en 2024: 2.200 empresas, 384,4 millones de euros de aportación al PIB, ventas (output) de 1465,6 millones de euros y 12.565 puestos de trabajo a tiempo completo. Todo esto a pesar de que los dos últimos meses congelaran cualquier inercia.
De hecho, el IVIE ha estudiado un impacto mínimo estimado de cómo hubieran sido las cifras en caso de que no hubiera sucedido la catástrofe: “La inclusión explícita de los efectos de la dana (…) resulta clave para una correcta interpretación de los resultados de 2024. En concreto, la dana generó una pérdida estimada de 7,1 millones de euros de output, una reducción de 1,85 millones de euros en términos de renta y una merma de 60 empleos equivalente a tiempo completo al año”, reza el informe. Estas cifras solo reflejan el impacto económico que se dejó de percibir, si bien el mismo estudio recuerda que las pérdidas de equipo e instalaciones por la riada “son previsiblemente mucho más importantes (…) porque tienen un efecto de largo plazo que pueden llegar a ser permanentes, ya que afectan a la capacidad productiva futura del sector”.
Volviendo a las cifras reales y consolidadas, las principales variables suben ligeramente pero, según defiende el IVIE, estas “ponen de manifiesto la continuidad y consolidación del impacto económico de la música en vivo en la Comunitat Valenciana”.
Las conclusiones del informe también destacan la “elevada eficiencia en el uso de los recursos privados movilizados, en la medida en que la inversión asociada a la música en directo se traduce en un volumen significativo de actividad económica, renta y empleo en el conjunto del territorio”. Y es que, según las cifras de 2024, cada millón de euros gastado por los organizadores implica tres millones de impacto en el PIB y 100 empleos a tiempo completo anuales.
La letra pequeña
Más allá de los índices más relevantes para hacer el análisis, el estudio también descubre algunas de las dinámicas más internas del sector en la Comunitat Valenciana. Por ejemplo, que el gasto que hacen las promotoras de festivales en la Comunitat Valenciana es mucho menor (en términos relativos) que las salas de conciertos: de los 116 millones de euros que se gastan los festivales de música, solo 64,1 millones revierten en la región (un 55%); mientras que las salas de conciertos dejan en la Comunitat 10,1 millones de euros de los 11,1 millones de su gasto total (un 91%).
También el público se comporta diferente en los diferentes formatos de la música en directo. Mientras el espectador de festivales hace un gasto medio diario de 123,4 euros; el de la sala de concierto lo reduce a 49,9 euros.
El sector más beneficiado de este impacto es la hostelería, recogiendo el 65,5% del total de la inyección de demanda en la Comunitat Valenciana (464,3 millones de euros de un total de 708,8). Le siguen “los sectores de Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria; transportes, almacenamiento y comunicaciones y otras actividades sociales y de servicios personales”.