VALÈNCIA. Una obra propia, una que le ha marcado y otra que le gustaría haber hecho para dar forma a un reto: autodefinirse en tan solo tres piezas. Desde Culturplaza proponemos a diferentes agentes culturales valencianos jugar a los autodefinidos para conocer mejor su trabajo, gustos e inquietudes, y todo ello a través de las piezas (propias y de otros) que mejor captan su esencia.
En esta peculiar biografía los artistas se ponen frente al espejo para describirse a través del arte que les rodea.
Hoy juega a los ‘Autodefinidos’ el artista Ruvenruven.
Una obra propia
-¿Qué canción/álbum tuyo encapsula mejor tu esencia?
-BK4DA2613870.
-Es una canción honesta, que cuenta algo bastante personal y lo hace utilizando varios elementos con los que me siento muy cómodo. El tema amalgama varios puntos estéticos que considero muy importantes dentro de la esencia del proyecto. La mezcla de elementos y texturas electrónicas, con unas vocales muy in you face y con instrumentos más orgánicos, como las baterías o guitarras acústicas, representa bastante bien el momento en el que me encuentro ahora... también esa sensación de lentitud, de estar flotando, que atraviesa toda la canción. Fue el primer tema que compuse para Líquido, mi último EP, y terminó marcando de alguna manera la línea editorial del proyecto.
Una obra prestada
-¿Qué canción de otro creador te ha marcado?
-Charcoal Baby, de Blood Orange.
La primera vez que escuché a Blood Orange fue a través de esta canción, y me noqueó. Me fascina la manera en la que la canción se presenta poco a poco y se va desarrollando. Me lleva de la mano por diferentes momentos, y me marca mucho cómo conviven las imperfecciones y la performance de las guitarras o las vocales, con el sound design, las capas sintéticas, el bajo súper intencionado, el saxo... y especialmente ese pad que lo invade todo.
Una obra soñada
-¿Qué canción de otro creador te hubiera gustado hacer?
-Un Atasco, de La Plata.
-Ese EP, en realidad, me parece una locura, por el momento en el que sale y cómo encapsula cosas que pasaban dentro del contexto de la ciudad de València. Es de esos trabajos que, al menos para mí, más allá de las canciones en sí, tienen un peso importante por el momento y el lugar en el que aparecen.