VALÈNCIA (EP). La celebración del 140 aniversario del Certamen Internacional de Bandas de Música 'Ciudad de València' llegará este viernes, 10 de julio, a los Poblats Marítims con la propuesta titulada 'Performance 140: bandas, cornetas y electrónica', una intervención artística que trasladará la tradición bandística valenciana a nuevos lenguajes contemporáneos.
La propuesta comenzará a las 20.00 horas con dos pasacalles contemporáneos simultáneos que partirán, uno desde las Atarazanas, y otro desde la plaza de los Ángeles. Durante media hora, las bandas de música y las agrupaciones de cornetas y tambores avanzarán por las calles del barrio para confluir, a las 20:30 horas, en la plaza del Rosario.
A partir de ese momento, el espacio se convertirá en el escenario de un combate sonoro y una creación electrónica en vivo en la que siete piezas del imaginario musical valenciano serán reinterpretadas mediante sintetizadores, paisajes ambientales, dispositivos interactivos y procesamiento digital en directo. Serán las piezas Cristo del Amor, Pepita Greus, Bendición, Soledad de San Pablo, Moros y Cristianos, Paquito el Chocolatero y Valencia. Será "un espectáculo de simbiosis musical entre electrónica y bandas de música inédito hasta el momento", destaca el consistorio en un comunicado.
El primero de los desfiles partirá a las 20:00 horas desde la plaza de la Iglesia de los Ángeles, y avanzará por las calles de Vicent Ballester, Vidal de Canelles, Martí Grajales, Ernest Anastasio, Just Vilar y Rosario, hasta llegar a la plaza del Rosario.
El segundo recorrido comenzará a la misma hora desde la plaza de Juan Antonio Benlliure, y las agrupaciones que lo integran recorrerán las calles de Escalante, María Cuber y Rosario antes de incorporarse al encuentro final. Los dos itinerarios se efectuarán entre las 20:00 y las 20:30 horas, y convertirán las calles de los Poblats Marítims en un escenario en movimiento.
El público podrá acompañar los desfiles o esperar la llegada de las formaciones a la plaza del Rosario, donde se desplegará la parte central de la intervención. La estructura de la propuesta está concebida como una dramaturgia urbana: dos corrientes musicales recorren el barrio, se aproximan desde direcciones diferentes y desembocan en un mismo espacio para enfrentarse, dialogar y fusionarse mediante la electrónica.
Ocho agrupaciones y tres creadores electrónicos
La Performance 140 contará con la participación de ocho formaciones vinculadas al tejido musical de València y su entorno: la Societat Musical Unió de Pescadors del Cabanyal, la Agrupació Carrera Font de Sant Lluís, la Societat Musical Poblats Marítims, la Unió Musical Centre Històric de València, la Agrupación Musical San José de Pignatelli, la Banda de Cornetas y Tambores Mare Nostrum de Silla, dirigida por Juan Garrido García, la Banda Virgen de los Dolores del Cabanyal, dirigida por Iván Sánchez Martín, y la Banda de Cornetas y Tambores San Luis Bertrán de València, dirigida por Ricardo Vázquez Calvo.
La creación electrónica correrá a cargo del grupo Borea, integrado por Miram, Gowna y Gadea (Miriam López, Facundo Gauna y Josep Gadea, respectivamente), coordinados por el compositor valenciano Pere Vicalet. Los tres creadores procesarán en directo sonidos instrumentales, materiales ambientales y elementos gestuales para construir una identidad electrónica específica para cada una de las obras del programa.
Siete piezas valencianas
La propuesta electrónica se desarrollará obra por obra, tomando como punto de partida algunos de los elementos simbólicos y expresivos asociados a cada composición: en Cristo del Amor, el sonido de un corazón será el material central. El pulso se transformará mediante efectos digitales hasta convertirse en una textura ambiental en constante evolución.
Con el pasodoble Pepita Greus se generará un paisaje sonoro de estética cinematográfica inspirado en el mar, el viento y la brisa, combinando sonidos ambientales con elementos electrónicos de gran impacto. En Bendición, el aire, el agua y la tierra actuarán como fuentes simbólicas de la creación. Los sonidos naturales se desarrollarán mediante drones de intensidad creciente que acompañarán la evolución de la obra. La electrónica de Chimo tendrá un carácter especialmente físico y gestual. Mediante dispositivos de interacción, entre ellos mandos de Wii, se activarán sonidos de espadas, caballos, cadenas y metales para recrear una batalla inspirada en el imaginario de las fiestas de Moros y Cristianos.
En Soledad de San Pablo, la lluvia y los truenos construirán un entorno de soledad y recogimiento, reforzado por sonidos breves de estética cinematográfica y diferentes técnicas de procesamiento digital. Paquito el Chocolatero incorporará sintetizadores, líneas melódicas de timbre agresivo y una base rítmica inspirada en el techno para trasladar el conocido pasodoble a un contexto de celebración electrónica. La pieza Valencia funcionará como síntesis final de la propuesta, reuniendo materiales, texturas y recursos utilizados a lo largo del conjunto del repertorio.
Tras la llegada de los dos desfiles, la plaza del Rosario acogerá el encuentro entre las diferentes formaciones. Las bandas y las agrupaciones de cornetas y tambores ocuparán el espacio desde distintas posiciones para generar un diálogo basado en el contraste de repertorios, timbres y formas de interpretar la música en la calle.
Este combate sonoro desembocará en una creación conjunta, en la que los sonidos tradicionales serán intervenidos y transformados electrónicamente en tiempo real. La disposición de las agrupaciones, el movimiento por el barrio y la confluencia final permitirán que el público experimente la actuación desde diferentes perspectivas. La performance convierte así el espacio urbano en parte activa de la composición y sitúa la escucha en el centro de una experiencia colectiva
La Performance 140 forma parte de la programación conmemorativa del 140 aniversario del certamen y responde a su voluntad de "ampliar la actividad, llegar a nuevos espacios y reforzar su conexión con la ciudadanía".