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No es Fran quien está tras Fran Café

En una de las esquinas más luminosas del concurrido (gastronómicamente hablando) barrio de Ruzafa se abre para que la buena cafeína fluya una vez más

| 18/11/2022 | 5 min, 19 seg

Fran Café lleva nueve meses tirando espressos en Ruzafa y nosotros (o sea yo) sin sacarlos (sacarla). Por sacar me refiero a entrevistar a Victoria Grosso Igarzabal, Vicky, la propietaria de esta cafetería de especialidad ubicada en el número 29 de la calle Puerto Rico. 

Vicky, nacida en Puerto Pirámides, Argentina, y crecida profesionalmente hablando en Buenos Aires, es licenciada en Gastronomía por la UADE de Buenos Aires, donde trabajó en el restaurante Tegui de Germán Martitegui, uno de los más reconocidos de Argentina. En septiembre de 2021, Vicky vino a València, donde trabajó en Manaw. En marzo de este año abrió Fran Café con la asesoría creativa de Flota y el diseño del estudio de interiorismo y arquitectura Mise, donde trabaja su hermana. 

“Siempre trabajé en hostelería, mucha parte de mi familia justo se dedica a esto también, así que siempre estuve en el mundo. Me encanta dar los buenos días, me gusta mucho el trato con los clientes. Eso fue lo que más me incentivó a desarrollarme en este trabajo. Elegí el sector porque me parece que el ambiente del café es superagradable. Siempre se genera como una vibra muy muy muy linda. Hay muy buen ambiente alrededor del café”, explica la propietaria de Fran Café. “Me encanta cómo la gente incluye consumir café en su rutina. Generas por ello clientes habituales. Decidimos abrir la cafetería en formato take away más que nada porque estaba este local disponible, y era una esquina superlinda. Veíamos que tenía mucho flujo de gente. Así que eso fue porque elegimos el formato, también tuvimos en cuenta que en ciudades como Buenos Aires, en las que durante la pandemia se instaló mucho el café para llevar, funcionaba muy bien. Pensé ‘acá tiene que funcionar también bien’”. 

Esta barista cuenta que su primer trabajo fuera del ámbito familiar en hostelería fue una cafetería especialidad. “Trabajaba con el barista al lado, aunque me encargaba de toda la parte de cocina. Ahí fue cómo conocí la cafetería especialidad”. Un amor por contacto con la buena cafeína.

Los estudios responsables adoptaron las ilustraciones de Vicky para crear un personaje femenino en el que cualquiera pueda verse reflejada: Fran, que no es ni un hombre ni el nombre de Victoria, aunque confunde. La biografía del personaje reza: “ella es Fran, tiene un perruki y toma Flat White. Le gusta leer aunque tarda meses en terminar un libro. La pueden encontrar por Ruzafa, comprando algo de ropa en una tienda de segunda mano. No es vegana pero los que no la conocen juran que sí. En algún punto somos todos como Fran. Diferentes pero iguales”.

Llevaba unos meses trabajando de camarera, pero ya tenía el nombre del personaje. Quería montar algo propio, hablé con mi familia y ellos dijeron que me apoyarían, que veían que se podía armar un buen proyecto. Justo estaba este local disponible, y por eso fue que se dio tan rápido abrir. La historia del nombre viene porque mi hermana y yo hicimos en Pirámides, que es un pueblo en la Patagonia. El mayor atractivo turístico del lugar es que se avistan la ballena franca austral, que migra durante el invierno y tiene sus crías y se reproduce en en esa península ahí en el golfo de Puerto Pirámides”. Fran-ca, (de ca-fe). El nombre es un juego de sílabas. “Era medio raro hacer toda una imagen de una cafetería sobre una ballena.Entonces se me ocurrió hacer una chica, que sea como un estereotipo, y que todos se puedan sentir identificados. La referencia a la ballena era una forma de traer algo de donde yo nací a mi local”. 



El molino de Fran está ocupado por los cafés de San Agustín. “Yo quería que fuera un café rico, que la gente lo disfrutara. Mi objetivo no era meterme mucho en cosas muy ortodoxas. Quería que la gente le gustara, y a mí también. A San Agustín los conocí por casualidad, al comprar la cafetera. Me mandaron muestras, lo probé y hablando con Luis, que es el que se encargó de venderme a mí, surgió una relación que fluyó superbien, además de que el café me encantó cuando me mandaron las muestras”. 

Con la apertura de Fran Café la escena del café de especialidad en València, se engrosa. “Es un placer ver cómo la escena está creciendo un montón, me hace acordar un poco a lo que pasó en Buenos Aires ya hace varios años. Empezó con una sola cafetería, y de repente hubo un boom que me parece que está muy bueno. No creo que sea competencia, sino que este auge ayuda a culturizar, digamos que educa a la gente a tomar mejor café, esto obliga también a que los lugares que no se dedican al café mejoren un poco la calidad de lo que venden. Por lo menos eso pasó en Buenos Aires: los bares tradicionales también tuvieron que empezar a mejorar su calidad de café, porque no podían competir con que la gente que empezaba a acostumbrarse al producto de las cafeterías de especialidad. Eso me parece fantástico”. 

“Estoy súper en Ruzafa, me encanta, la verdad es que sí. La gente cree que es un barrio turístico, pero al final vive un montón de gente, y trabaja mucha gente acá. También hay muchos extranjeros. En general la gente es muy amable, y esto es lo que más disfruto de trabajar acá, porque estoy mil horas y estas personas hacen que pueda estar”. La barista apela al tejido empresarial a escala barrio: “tengo muy buena relación con otras cafeterías,  me gusta mucho eso del café, hace que conozcas gente y te une a ellos. Se genera un mundo muy lindo, lo veo como una comunidad”. 

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