VALÈNCIA. Con los números de DNI anonimizados, pero con una cifra sobre la que informar: ayer se publicó la lista de las candidaturas admitidas para concurrir al concurso público convocado por la Conselleria de Cultura para cubrir la dirección general del Institut Valencià de Cultura, a la que renunció el pasado mes de junio. Diez personas han presentado su intención de concurrir al mismo, si bien no han trascendido sus identidad como sí se ha hecho en otros concursos también públicos.
Según la documentación pública, ninguna de estas candidatura ha sido excluida por incumplir alguno de los requisitos del proceso, si bien aún no se han empezado a valorar ni sus currículums ni sus proyectos. La Conselleria ha manifestado la intención de que la nueva temporada cultura empiece con un nombre y un apellido asignado a la dirección general del ente, que actualmente supervisa de manera transitoria el Director General de Cultura, Ignacio Prieto.
Cabe recordar que lo más llamativo del proceso vuelve a ser el modelo elegido: bajo la apariencias de un concurso público abierto, en realidad la mayoría del jurado son cargos de la propia Conselleria de Cultura, por lo que hay libertad absoluta para presentarse pero serán los propios políticos los que debatan qué perfil es más adecuado, por lo que no difiere mucho de una elección discrecional.
Concretamente, el comité de selección está formado por la Secretaría Autonómica de Cultura, Marta Alonso; el propio Director General de Cultura, Ignacio Prieto; la subsecretaria de la conselleria con competencias en materia de cultura; y un experto externo del ámbito cultural así como un representante de la sociedad civil, que antaño ocupaban ocho plazas.
El concurso recupera, eso sí, la baremación con puntos concretos y recurribles. De esta forma, se valorará con hasta 40 puntos la experiencia previa -dividido entre experiencia profesional y formación-, con un máximo de 30 el proyecto para el IVC y otros 30 la entrevista final.
