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AL OTRO LADO DE LA COLINA  / OPINIÓN

Otra vez el laberinto europeo

Malos tiempos para ser europeo, parece que estemos en el epicentro de todos los males pandémicos posibles

30/01/2021 - 

De nuevo la Unión Europea ve reflejadas sus vergüenzas burocráticas ante el espejo de los acontecimientos, esta vez por la crisis del coronavirus, en el intrincado laberinto de la Geopolítica.

En el verano del 2015, escribí otro artículo en este diario de Valencia Plaza, en el que también se hablaba del “Laberinto Europeo”, pero subtitulándolo “Del Grexit-rescue al Cuasi-crunch Chino”, en donde hablaba de los problemas de gestión interna, unido a los problemas que nos podían venir del exterior, en concreto China; hoy cinco años y medio después, sin el Reino Unido entre nosotros y una UE bastante dividida volvemos a tener problemas de gestión, la adquisición de vacunas contra el virus chino con problemas exteriores, esta vez, parece ser, provenientes de nuestro antiguo socio británico.

Porque claro, secuestrada Europa y retenida en la Creta del rey Minos, hubo que esperar a la aparición de Teseo un héroe de Atenas, como nos narra Plutarco, para que fuera a la isla y que acabase con el hijo de la reina, el monstruoso Minotauro, que atormentaba a los griegos sobre todo a los que caían o más bien entraban en el laberinto. Y si me permiten la analogía, de considerar al laberinto como la crisis que vivimos, al Minotauro como el coronavirus, y a Teseo el líder que nos tiene que rescatar de él, batiéndose en singular duelo, me parece que entre los responsables públicos actuales, tristemente ninguno tiene trazos de equipararse al heroico ateniense.

Fíjense después de la salida ya inminente de Ángela Merkel de la cancillería alemana, una de los grandes líderes, y además discreta lo que es de agradecer, que ha tenido en las últimas décadas Europa, sólo quedaba, dentro de los cuatro grandes países que conforman la UE (aunque al final es el eje Paris-Berlín quien marca el paso a la Unión) está Emmanuel Macron, que no lo veo yo revestido de Teseo matando al Minotauro, por su propio escepticismo acerca del proyecto europeo, pues hace poco más de un año manifestó la posible “desaparición geopolítica” de la UE, y que nos lleva a rememorar esa definición de la UE que afirma que es un gigante económico, un enano político y un gusano militar, pues somos un mercado de 450 millones de personas con un PIB de unos 20 billones de euros, con una débil voz que se escucha poco en el mundo, y con tan poco músculo militar que ha tenido que crecer a la sombra del paraguas de la OTAN proporcionado por el Tío Sam.

Y es precisamente estos días con motivo de la polémica con AstraZeneca y con Reino Unido (UK), por la producción y distribución de la vacuna entre los europeos, cuando se ve las debilidades internas y externas de la UE. Respecto al aspecto ad intra, como decíamos al principio las vergüenzas burocráticas, se han visto al ponerse de relevancia el hecho de que la Unión Europea firme contratos con cláusulas de confidencialidad, contraviniendo su propio derecho comunitario, recordemos cómo las Directivas 23 y 24/ 2014 sobre contratación pública, transpuestas a nuestro derecho nacional por la ley 9/2017 ley de contratos del sector público limita esa confidencialidad solo para el ámbito de la protección intelectual en el contenido de los contratos, lo que llamaríamos coloquialmente la protección del copyright del contratista. Sorprende además como la UE, haciendo aparentemente una alarde de transparencia, este viernes ha mostrado parte de los pliegos del contrato con la farmacéutica, a excepción de la cantidad de dosis y su fecha de entrega, así como del precio de las mismas, por lo cual estaríamos ante una información totalmente sesgada, pues se nos secuestra el contenido más importante de un contrato, es decir el objeto del mismo y su precio.

Esas vergüenzas burocráticas parece que Bruselas intentan cubrirlas con el humo de la lucha desigual de los ciudadanos europeos contra las grandes empresas farmacéuticas multinacionales, que no digo que no; además de embarrarse con esta cuestión en el post divorcio del Brexit con UK, cuestión que le viene muy bien a Boris Johnson para sacar pecho en cuanto a su gestión de la pandemia que hasta ahora era muy criticada, y demostrar lo beneficioso que ha sido la salida de UK de la UE.

Todos esos problemas nos llevan a recordar al diplomático americano George Keenan, padre de la Teoría de la Contención contra la URSS, y su definición de la Seguridad Nacional como “ la capacidad continuada de un país para proseguir el desarrollo de su vida interna sin interferencia seria, o amenaza de interferencia, de potencias extranjeras”, y aquí parece que la seguridad supranacional y nacional de la UE y su Estados integrantes esta muy en juego, pues la vida interna de las naciones europeas no podrán proseguir con su vida normal hasta que no tengamos la inmunidad de grupo, que esperemos conseguirla a través de la vacunación generalizada y no por el contagio total (con las bajas que ello conllevaría) de la población.

Interferencia que podríamos sufrir, dado la importancia de la seguridad económica nacional, por ejemplo, si un Fondo Australiano adquiere una empresa (o gran parte de ella) estratégica del ámbito energético como es Naturgy; porque otros lo tienen muy claro, recordemos como nuestra vecina Francia hace escasos días ha vetado la compra de Carrefour por parte de capital canadiense, por ser considerada uno de los principales distribuidores nacionales.

Y ya que hablamos de competencia, y ámbito internacional, recordar como mientras aquí discutimos si son churras o merinas, o si más carril bici o menos, o reinas magas o cabalgata de Reyes descontroladas, o la ampliación del puerto ¿si o no?, un competidor de este extremo occidental del Mediterraneo, el puerto-zona Tánger-Med, que cuenta con su aeropuerto y zona Franca -tiene el paquete completo-, ha superado a nuestro puerto de Valencia como líder del Mediterraneo, por lo que se irá haciendo, paulatinamente más atractivo que nosotros, para inversores y creadores de puestos de trabajo, de los que aquí por cierto nos hacen mucha falta. Ya saben el dicho, piensa en Global pero actúa en Local.

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