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BODAS EN EL MUSEO

¿Quiere casarse en el Centre del Carme? Ahora puede

30/04/2017 - 

VALÈNCIA. Centro de cultura contemporánea y… salón de bodas. El Centre del Carme, sede del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (CMCV), abrirá sus puertas desde ahora a todo tipo de enlaces: artísticos y reales. El museo, para el que no es ninguna novedad el alquiler de espacios para eventos privados, sumará la posibilidad de realizar enlaces, algo que hasta ahora no estaba permitido, un cambio en las reglas que ya se está traduciendo en las primeras tramitaciones, aunque todavía no hay fecha para la primera boda, al menos real, pues este domingo el centro vivirá una ficticia de la mano de la artista Rosi Moreno, un performance que, para sorpresa de sus invitados, la unirá con ella misma.

A pesar de la especificidad del evento, el alquiler de espacios para bodas se regirá por las mismas normas que para cualquier otro acto de ámbito privado, siendo estudiada cada petición por separado para determinar la viabilidad de la misma y que no interceda en la actividad diaria el Centre del Carme. Aunque el juego de salas es abierto –las peticiones pueden sumar varios de los espacios del antiguo convento- las opciones más asequibles son el aula capitular de 8 a 15 horas, con un precio de 500 euros; o, por 750 euros, la misma en el turno de tarde, o la sala Contrafuertes o Goerlich por las mañanas. Por otro lado, la opción más costosa sería la sala Ferreres jornada completa por 6.000 euros. A la espera de cerrar la fecha del primer enlace que ocupará el centro de cultura contemporánea, sus puertas se abrirán para uno un tanto especial.

Primer paso: la antiboda

La performer Rosi Moreno llevará este domingo, entre las 14 y las 16 horas, al Centro del Carmen Mi boda, una acción colectiva mediante la que pretende reflexionar sobre el papel de la mujer en la pareja desde un punto de vista social e histórico, rompiendo con los esquemas anteriormente establecidos, ¿cómo? Casándose con ella misma. La puesta en escena se asemejará al rito católico, por ser el más reconocible, una boda en la que no todo es lo que parece y que también pondrá el foco de atención en el público. “Hablamos de hacer visible la figura de la mujer en un ritual en el que está subestimada. Al no haber novio, todos los demás pasos hablan de esa ausencia”, explica Rosi Moreno.

La performance, en cualquier caso, forma parte de un proyecto mayor, un enlace que será grabado en vídeo y fotografiado. “Este proyecto servirá de material para hacer un documental sobre la posición de la mujer en el momento actual. Será importante grabar la reacción de la gente para ver cómo reaccionan ante la transgresión”. El proyecto nació en la pasada Navidad, cuando la artista cumplió 50 años. Entonces empezó a grabar las reacciones de sus familiares, amigos y allegados al darles la noticia de que iba a casarse consigo misma, un acto bautizado como sologamia y que supuso la chispa de un documental al que todavía le queda mucho camino por andar. A falta de poner orden a todo el material que está recopilando en los últimos meses, la performance busca “hacer visible que hay otra forma de hacer las cosas”, reflexiona. “Partiendo de las características inherentes a mi situación sentimental, social y circunstancial buscamos recapacitar sobre algo mucho mas genérico y amplio: ¿Qué es una mujer de 50 años, al borde de la menopausia, que no ha casado ni ha tenido hijos?”.

De esta forma, Moreno ha convertido su edad en “símbolo de la invisibilidad de la mujer”, un punto de inflexión en el que quiere romper con los esquemas establecidos y generar nuevas formas de proceder frente a los modelos imperantes. La boda entendida como una puesta en escena estará llena de elementos alterados, un evento en el que los artistas participantes decostruirán cada una de las piezas rituales, redefiniendo y transformando significados, tomando como materia prima para el trabajo el vestido de novia, el convite, la tarta, el ramo o la alianza. Además, el catering correrá a cargo de Bodega Montaña y la entidad benéfica Valencia Acoge.

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