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con su policromía original

Recuperan una tabla gótica del siglo XV quemada en la Guerra Civil

18/02/2021 - 

VALÈNCIA (EP). La Catedral de València recupera restaurada una tabla gótica de San Blas, del siglo XV, que fue quemada durante la Guerra Civil. La especialista María Gómez, profesora de Historia del Arte de la Facultat de Geografía i Història de la Universitat de València (UV), ha sido la encargada de "resucitar" esta pieza con su policromía original tras 85 años oculta por los efectos del fuego.

La tabla ha sido entregada este jueves al reverendo José Verdeguer, canónigo conservador del Patrimonio Artístico y director del Museo Catedral de València.

María Gómez es una reconocida especialista europea en restauración de pinturas quemadas, además de vicepresidenta de la comisión científica internacional de estudios del Santo Grial.

La restauración ha sido realizada en el Laboratorio de Arte de la Facultad de Geografía e Historia. La pintura ha estado oculta 85 años bajo la superficie carbonizada, y el color no se ha podido ver hasta ahora, ya que solo existía una fotografía en blanco y negro, publicada en el libro de María Gómez 'Las Pinturas quemadas de la Catedral de Valencia', fruto de su tesis doctoral.

Efecto horno

"Nos sorprende ver, una vez más, el milagro. Pues las llamas y el calor efecto 'horno' deterioraron la pintura de San Blas hasta el extremo que los barnices calcinados hicieron irreconocible la imagen", asevera la experta.

La tabla de San Blas, que mide 78 centímetros de alto y 26 de ancho, procedía de la localidad valenciana de Agullent y en 1922 pasó a formar parte del Museo Arqueológico Diocesano inaugurado en 1922 en el Palacio Arzobispal, centro que desapareció tras el incendio del 36. Sus piezas fueron incautadas y se dispersaron en distintos lugares de la ciudad y, posteriormente, fueron devueltas y quedaron almacenadas en la Seo.

De hecho, la tabla de San Blas es una de las piezas que sufrió más daños en el incendio pero, curiosamente, las otras piezas del retablo de Artés que se conservan en el Museo de la Catedral no están dañadas porque este retablo nunca estuvo montado como tal en el Museo Diocesano del Palacio Arzobispal, sino que sus piezas estaban dispersas.

En cuanto al proceso de restauración de la tabla, la madera, como soporte, estaba relativamente bien porque soporta mejor el efecto horno, aunque tenía grietas y desprendimientos pero no eran daños graves. "Sin embargo, la pintura y su preparación, sobre la madera, estaba muy deteriorada, porque el calor hace que los pigmentos y sus elementos orgánicos se muevan, reblandezcan o expandan", ha detallado Gómez.

Por ello, la película pictórica estaba muy dañada y su recuperación ha consistido en "proteger la pintura y consolidar los estratos despegados; consolidar el soporte con pequeños injertos de madera y encolados; y, por último, limpiar por capas".

Lupa y bisturí

La parte dorada estaba bien, porque el oro no sufre con el calor, por eso se aprecia, pero la figura de San Blas estaba completamente negra y carbonizada, y fue necesario aplicar un disolvente para reblandecer la parte quemada que, después, con la ayuda de una gran lupa, fue retirada meticulosamente con un bisturí y, a continuación, se aplicaron otros disolventes para completar el proceso, ha precisado.

El Museo de la Catedral expondrá próximamente esta pieza restaurada que será colocada en el retablo del Maestro de Artés que puede verse en la planta segunda, del que se conserva la parte superior, con San Gregorio Magno, la Santísima Trinidad y el Ángel Custodio del Reino de Valencia; la pieza exterior derecha, con Santo Domingo de Guzmán y Santa Águeda; y la exterior izquierda, con los Santos Onofre y Jerónimo. Precisamente, debajo de esta pieza es donde se instalará la tabla de San Blas, han avanzado desde el Arzobispado.

Desde 1991, la doctora María Gómez ha trabajado en la restauración de un importante número de pinturas gravemente quemadas en la Catedral Metropolitana de Valencia, y también en la localización y hallazgo de obras de arte desaparecidas desde la guerra civil.

En su larga trayectoria, Gómez ha recuperado el retablo quemado de San Miguel, del maestro de Gabarda, que luce en el pasillo del Santo Cáliz, así como otras pinturas quemadas, cuyo excelente trabajo la ha colocado como la máxima experta en recuperación de arte quemado.

La rectora de la Universitat de València, Mavi Mestre, propuso a la profesora María Gómez para colaborar en la restauración de pinturas quemadas en el incendio de la catedral de Nôtre Dame, de París.

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