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tendencias escénicas

Sagunt a Escena se conjuga en femenino

Repaso al festival en las propias palabras del director de programación, Juan Vicente Martínez Luciano

3/08/2016 - 

VALENCIA. En 1970, un jovencísimo Emilio Gutiérrez Caba se encaramaba al escenario del Teatro Principal de Alicante junto a Pastor Serrador, Mercedes Sampietro y Jaime Blanch para representar la primera obra escrita por Ana Diosdado, Olvida los tambores. El texto relata el tránsito de cuatro jóvenes de la adolescencia a la madurez en paralelo a ese mismo trance en la democracia española. Entre el público que asistió al relato doblemente iniciático, estaba un preadolescente llamado Juan Vicente, de apellido, Martínez Luciano. Qué fuerza tendría la función para que aquel espectador debutante no se haya despegado del teatro desde entonces. “Una de las cosas más importantes que le ha pasado a las artes escénicas en el último medio siglo ha sido la incursión de las mujeres en la escritura teatral. Es el elemento fundamental en todo el teatro europeo”, esgrime el que hoy ocupa el puesto de director artístico de Sagunt a Escena.  

Cuando desde la Conselleria de Cultura se le instó a insuflar al festival veraniego “nueva energía y una renovación profunda”, el responsable de programación asumió que la ejecución de esas directrices pasaba por darle protagonismo a las mujeres en todas las vertientes de la muestra.

No es una revelación sobrevenida. Martínez Luciano es director y fundador de las colecciones Teatro Siglo XX y Teatro Siglo XXI, en las que ha publicado a más de un centenar de autores contemporáneos, con especial interés en las féminas. Y el programador del festival estival no sólo es un firme defensor en la práctica, sino también en la teoría. Esto es, en su labor docente en la carrera de Filología Inglesa en la Universidad de Valencia. Curso tras curso, el profesor incide en el papel que juegan las dramaturgas entre sus 180 alumnos de Teatro Contemporáneo en Lengua Inglesa.

Autoras encadenadas

El autor, traductor y docente se apasiona aconsejando títulos y autoras. Sabor a miel, de Shelagh Delaney, Ansia, de Sarah Kane, “la visión contemporánea y distanciada del personaje de Teresa de Jesús” Teresada, de Louise Doutreligne

“Esto no es postureo. Desde hace 20 años vengo mostrando a mis estudiantes la frescura que la autoría femenina ha traído al teatro. Les explico que a partir de los años setenta aparecen nuevas voces de mujeres que empiezan a escribir sobre su contemporaneidad y a revisar los mitos clásicos desde la óptica de lo femenino”, destaca. 

La trayectoria del director artístico está salpicada de autoras. Botones de muestra son el surtido de lecturas dramatizadas representadas en la Sala Moratín a principios de 2000, como Reventado, de Sarah Kane, con dirección de Inma Sancho, Lluny, de Caryl Churchill, y la primigenia revisión teatral de la violencia de género Tatuatge, de Dea Loher. O su canto de cisne, una vez destituido del cargo de director de Teatres, El amor del ruiseñor, de Timberlake Wertenbaker, una revisión del mito de Procne, Filomela y Tereo de La metamorfosis de Ovidio, que se vio en Sagunto y en el Teatro Rialto el año 2006. 

Misión cumplida

De ahí lo natural que fue adherir Sagunt a Escena a las Temporadas de Igualdad impulsadas por la Asociación Clásicas y Modernas. El colectivo, volcado en la consecución de la paridad en la cultura, aspira mediante esta propuesta a “lograr un arte escénico de miradas múltiples, acorde con la realidad compleja y diversa de nuestro tiempo, que facilite el cumplimiento de nuestras leyes y de la Carta Europea para la Igualdad de Trato y Acceso de 2009”. 

Los organismos adheridos a esta iniciativa han de velar por la igualdad de género en producción, difusión, gobernanza y comunicación. La decisión adoptada por Sagunt a Escena compromete al festival a mantener e intentar incrementar la presencia de la mujer en todos los niveles del festival: actrices, directoras, técnicas, acomodadoras… “La obligación que hemos asumido es fácilmente cumplible para esta edición y las próximas, porque la mayor parte del personal tanto de Teatres como en Sagunto, son mujeres”.

En coherencia, los lenguajes, las direcciones y las actuaciones de esta edición recaen, en gran medida, en las féminas. Estas son las apuestas en clave femenina y en palabras de su adalid, de lo que resta de programación: 

- Sónnica y Acteón. Del 5 al 7 de agosto. “Es una producción de un grupo amateur de Sagunto que defiende el teatro clásico y ha hecho mucho por el Teatro Romano. A la asociación Passió per Sagunt le hacía ilusión interpretar esta obra inspirada en Sónnica la cortesana, de Blasco Ibáñez. Y a mí me pareció extraordinario que Amparo Vayá asumiera la dirección y que se atreviera a manejar a más de 50 actores sobre el escenario”.

- Las bacantes. 10 de agosto. “El grupo andaluz Sennsa Teatro Laboratorio ya estuvo en el Teatro Romano con Antígona. Fue un gran éxito. Es una compañía que no sólo produce y exhibe teatro clásico, sino que además investiga con rigor y profesionalidad lo que significan esos textos. Van a sorprender con el montaje. Y me parece significativo su subtítulo, El grito de la libertad”.

- Reina Juana. 12 y 13 de agosto. “Es un homenaje a doña Concha Velasco y una demostración de su fuerza interpretativa. El texto es absolutamente contemporáneo y viene firmado por Ernesto Caballero, director del Centro Dramático Nacional y uno de los autores de la generación de los Bradomines. Es un texto actual sobre un personaje mítico que, últimamente, está teniendo muchas lecturas. Otro de los valores destacados de esta representación es que Concha Velasco se enfrente a un monólogo ante 1.000 espectadores”. 

- Fedra. 17 de agosto. “Me gusta mucho el trabajo de Perros Daneses. La última que les vi fue Nagg y Nell. Me llevé a mis alumnos y estuvimos hablando hasta la saciedad con Laura Sanchis y con Javier Sahuquillo. Fedra es un montaje que se estrenó en Russafa Escènica y llegó luego al Rialto. Ahora han aceptado el envite de representarla en el Teatro Romano, para lo que han añadido actores e introducido cambios en la escenografía. Esta gente joven y fresca toma el mito a partir de la lectura que Sahuquillo hace del texto de Racine y lo trae al hoy con dos vueltas de tuerca”. 

- La guerra de las mujeres. 19 y 20 de agosto. “Si había una persona en este país que tuviera una visión de las posibilidades de la fusión entre lo clásico y el flamenco, ese era Miguel Narros. El proyecto de Lisístrata lo retomó su marido y productor Celestino Aranda, que junto a Carlos Plaza ha puesto en pie esta Lisístrata con Aída Gómez, Antonio Canales y Estrella Morente. Dejémonos sorprender”. 

- Medea. 23 de agosto. “Me encanta la revisión coreográfica que Thomas Noone hace de Medea. La interpretación de los mitos desde lenguajes artísticos diferentes de los que fueron creados, como la danza o las artes plásticas, me parece fundamental”.

- Libertino. 27 de agosto. “Son cuatro personas sobre escena. Marco Vargas y Chloé Brûlé bailan. Es una mezcla de narración, cante y baile que cuenta una historia preciosa en tan sólo una hora. El flamenco, como todas las artes escénicas, está viviendo una evolución, y este es un excelente ejemplo de flamenco contemporáneo”.

- Només són dones. 3 de septiembre. “El trabajo de Carme Portaceli me encanta desde siempre, por su visión. Cuando asistes a una de sus obras, una vez se apaga la luz de la sala, abres la boca y ya no la cierras hasta el aplauso. Así me ha sucedido recientemente en Madrid al asistir a su versión de La rosa tatuada. Carme tiene que estar aquí. Es extraordinaria. Només són dones tiene como tema las mujeres que fueron encarceladas durante el franquismo y qué trato recibían en las cárceles. Si no sales con la piel de gallina y llorando es que no te gusta el teatro. Es un colofón precioso para esta temporada”. 

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