No es que fuera un lugar muy seguro, pero nuestro mundo empezó a descontrolarse al poco de comenzar el siglo XXI. A partir del 11-S, lo inimaginable empezó a ser posible, empezando por las amenazas terroristas más descabelladas. El 1 de noviembre de 2001 se estrenaba 24. La serie aportaba una potente novedad a nivel narrativo y también un fiel reflejo de la paranoia que acababa de instalarse en el mundo occidental. Lo primero era un planteamiento nuevo. Cada temporada consistía en 24 capítulos de una hora. La acción quedaba así supeditada a una jornada y se contaba —supuestamente— en tiempo real. Lo segundo lo plasmaba su protagonista, Jack Bauer, miembro prominente de la Unidad Contra Terrorista, que trabajaba contrarreloj evitando magnicidios, atentados, secuestros y sabotajes. La violencia que ha de aplicar en diversas ocasiones también resultó novedosa en la pequeña pantalla. Todo estaba permitido con tal de mantener libre al mundo libre. Pero lo que Bauer hacía no distaba mucho de la realidad que acaecía en lugares como Guantánamo. Aunque 24 se filmó antes del 11-S, adelantó una realidad que se quedaría con nosotros.

Originalmente, la idea de 24 no tenía nada que ver con lo que terminamos viendo. Iba a ser la jornada previa a una boda. Después se pensó en hacerla girar sobre el secuestro de una joven. Esa joven terminó llamándose Kim Bauer (Elisha Cuthbert), hija de Jack (Kiefer Sutherland), que de repente tenía que elegir entre salvar a su hija o evitar un atentado que amenazaba la vida del presidente Palmer (Dennis Haysbert). Así empezó todo. Los creadores de 24 fueron dos guionistas curtidos en series como Corrupción en Miami o Falcon Crest. Joel Surnow y Robert Cochran vendieron su proyecto a la FOX y la cadena cosechó un éxito instantáneo. El estrés que se vivía en los capítulos contagiaba a los espectadores, que se quedaban con el alma en vilo al final de cada capítulo. El reloj digital que marcaba los tiempos tenía mucho que ver con eso. Los pitidos cibernéticos, acompañados por un convincente efecto sonoro, contribuían a la taquicardia. Una serie ideal para irse a la cama relajados.
Un elenco de actores y actrices con gancho
Surnow había trabajado también en La Femme Nikita, serie basada en la película homónima de Luc Besson. Las pantallas fragmentadas, la violencia a lo loco e incluso el apellido Bauer venían de ahí. La propia estructura de la serie condicionaba totalmente a los guionistas, ya que los personajes eran esclavos de ese minuto a minuto. Así pues, se creó un elenco que tuviera gancho. Empezando por el propio Bauer, cuya carrera resucitó gracias a la serie. Su esposa Teri (Leslie Hope) y su hija Kim aportan el contrapeso personal a un personaje que va perdiendo escrúpulos cuanto más le tocan las narices (eso incluye que le secuestren a la hija cuatro veces en las dos primeras temporadas). A su lado, los colegas de aquella Misión Imposible de los años sesenta parecían amiguitos de Heidi. También estaban los compañeros de la UCT, empezando por Chloe O’Brian, que ejerce como guía de Bauer en algunos momentos límite. Porque aquí las conversaciones telefónicas son constantes, de ahí que se usara tanto el recurso de dividir la pantalla, para que pudiéramos ver a todos los interlocutores. Mary Lynn Rajskub, la actriz que encarna a Chloe, se unió en la tercera temporada. Venía de la comedia y no quería saber nada de dramas. Pero Surnow era fan y cuando empezó a insistir, su madre la animó a que aceptara.

Otro personaje clave, al menos en las dos primeras temporadas, es el de Nina Myers. Compañera de Bauer en la UCT, resulta ser una traidora, algo que afectará profundamente al agente. La audición para dicho personaje se organizó cuando el rodaje ya estaba en marcha. Myers fue elegida y, un rato después, estaba rodando. A nivel más anecdótico, decir que había un personaje llamado Milo Pressman (Eric Balfour), igual que uno de los secundarios de Stand By Me, la película que dio a conocer a Sutherland. Y que medio reparto de Robocop, de Peter Weller a Ray Wise, desfiló por 24. El senador John McCain hizo un pequeño cameo como oficinista de la UCT y Eva Longoria y David Sutherland se quedaron a un tris de aparecer en la serie. Al segundo, que debía haber interpretado al padre de Bauer, se lo impidió el rodaje de una película.
La serie terminó en 2010, después de haber alcanzado la cumbre a todos los niveles en su quinta temporada. Por el camino se libró de que la FOX eliminara el formato que la hacía única. «Hacerlo hubiera sido como matar a Tony Soprano», declaró un guionista. Al final de la novena temporada, 24 ya tenía versión japonesa e india, once novelas, tres juegos de mesa, un videojuego, una bebida —cómo no, energética— y 270 personajes muertos a manos del protagonista.

Matrimonio de infierno
En 2010 se pensó en crear al dúo de la ley y el orden metiendo a John McClane (Bruce Willis) y Jack Bauer en una misma película que llegó a tener título: Die Hard 24/7. A Sutherland no le agradaba mucho la idea de compartir tiros y peleas con otro héroe, así que el proyecto acabó archivado.
La serie en datos
Duración: Nueve temporadas emitidas entre el 1 de noviembre de 2001 y el 27 de mayo de 2010. En España se estrenó en 2002 en Antena 3. Premios: 20 premios Emmy y un Globo de Oro al mejor actor para Sutherland en 2002. ¿Cómo verla?: Las 9 temporadas están disponibles en Disney+. La sintonía: Fue compuesta por Sean Callery.

* Este artículo se publicó originalmente en el número 137 (junio 2026) de la revista Plaza