ENTREVISTA A LA SECRETARIA GENERAL DE LA FEDERACIÓN DE SANIDAD DE CCOO-PV

Atiénzar: "Las listas de espera son un problema estructural, no se arreglan con un plan de choque"

9/09/2019 - 

VALÈNCIA. Con la llegada de septiembre empieza el curso y la sanidad valenciana, que nunca cierra sus puertas, sí retoma su actividad normativa y legislativa para seguir haciendo más eficiente el sistema. Numerosos temas quedaron pendientes de la pasada legislatura, como la internalización de las resonancias o la aprobación de la nueva bolsa, que ahora la consellera Ana Barceló debe ejecutar tras más de un año al frente del departamento.

Rosa Atiénzar, secretaria general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO-PV, reconoce que con la llegada de Barceló han ganado en diálogo aunque todavía queda mucho por resolver. Enfermera de la UCI Neonatal del Hospital La Fe de Valencia, está vinculada a CCOO desde el año 2005, cuando desarrollaba su labor en el equipo de atención de Castellón llevando a cabo Elecciones Sindicales en distintas empresas. 

Ha formado parte del Departamento de Manises y de la Sección Sindical de La Fe, hasta que en 2012 pasó a formar parte de la Comisión Ejecutiva de la FSS CCOO-PV y en 2014, asumió la responsabilidad de Salud Laboral. 

- Con el inicio de curso, ¿qué deberes tiene pendientes Sanidad que debería abordar ya?

- Desde el minuto uno, que se celebraron las elecciones autonómicas, preparamos una propuesta de temas que son inaplazables. Entre ellos está la mejora de la financiación, en la que el Gobierno central debe comprometerse. Tiene que recuperar la inversión en la Sanidad Pública y alcanzar el 7,5% del PIB como estaba antes de la crisis y trasladar a las comunidades autónomas el presupuesto suficiente para poder atender los servicios públicos en unas condiciones de seguridad, garantía y de calidad.

Por otro lado está el necesario fortalecimiento de la sanidad pública valenciana y para ello hay que recuperar las plantillas. En enero del año 2013 estábamos en 54.300 personas en instituciones sanitarias en la Comunitat Valenciana, a fecha de enero de 2019 había 46.500. Eso supone que, aunque se ha recuperado un poco el empleo, estamos en casi 8.000 trabajadores menos que antes del inicio de la crisis. Eso equivaldría a cerrar dos departamentos de salud completos en la provincia de València.

Hay que reconocer que en la última legislatura la Conselleria de Sanidad ha hecho un esfuerzo en incrementar las plantillas pero no ha sido suficiente. Hemos tenido siete años de plantillas ajustadas en el que al final la calidad de servicio no se merma por la implicación y el esfuerzo personal de las personas que están al servicio de la sanidad pública, pero llega un momento que agotan y no pueden más. El sistema da signos evidentes de agotamiento y habría que abordar las medidas en materia de recursos humanos, en infraestructuras y mejoras de I+D+i.

- La mejora de la Atención Primaria se ha convertido en una reivindicación clave.

- Hay que abordar cuál es el modelo de atención primaria que tiene la Comunitat Valenciana y aplicar medidas de mejora en él. Es el primer nivel de atención a la población. Que haya lista de espera para que te puedan atender en la consulta de atención primaria es uno de los peores signos en la calidad asistencial que puede tener un sistema.

- Se prometieron refuerzos pero todavía no han llegado al completo.

- Dentro de la Atención Primaria hay varios problemas pero uno de ellos sería definir qué modelo de atención queremos. La ley de Sanidad establece un modelo que está orientado hacia la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad que supone a largo plazo una mejora para la calidad de vida de las personas y un ahorro para el sistema al reducir la cronicidad.

Sin embargo, durante los últimos 20 años hemos visto que no se ha desarrollado de esta forma, que es la que recomienda la OMS, sino que se han ido centrando más los recursos hacia la atención especializada. Está muy orientado hacia la demanda puntual y la enfermedad aguda y no se está centrando en la promoción en la salud, la intervención en la comida o la atención a domicilio. Para eso hace falta más dotación de recursos.

- ¿Qué ratio es la más idónea?

- Hay que recuperar la ratio de una enfermera, un médico de familia. Hay centros de salud que, por cada enfermera, hay dos médicos. Esa parte del seguimiento de la cronicidad, de la educación para la salud, es muy difícil. También hay otras cuestiones como las mejoras de la coordinación entre especializada y primaria. 

Según la OMS, para que una atención primaria tenga capacidad resolutiva debe recibir al menos el 25% del gasto total sanitario y, en este momento, la Comunitat Valenciana no llega ni al 14%. El incremento de plantilla de 307 personas era una medida urgente, tendrían que estar ya incorporados desde abril según prometió la consellera. Se implantó la primera fase, pero ni la segunda ni la tercera está aprobadas. Parece que está previsto que a final de año Hacienda lo apruebe. Nosotros pensamos que no se puede demorar. 

- ¿Cómo está siendo la relación con la consellera Ana Barceló?

- Hay una parte que tenemos que poner en valor y es que la consellera Barceló tiene un talante totalmente diferente al de Montón. Tenemos un diálogo más fluido, es muy cercana y asume los compromisos e intentan que se desarrollen. Ella llegó al final de la legislatura, el último año y tenía poco margen para desarrollar proyectos. Pero sí que es verdad que en su equipo hay elementos en los que debe mejorar y además con carácter urgente.

- ¿Y cuáles son?

- Por ejemplo, aquellos que tienen que ver con la negociación colectiva. Ha habido una dinámica, que se ha convertido en constante de falta de transparencia y vulneración del derecho a la negociación colectiva porque hay temas que debían de negociarse y no se han llevado a la mesa, como los planes de vacaciones. También hay un retraso injustificado o excesivo en la puesta en marcha de acuerdos importantes que se han adoptado en la mesa sectorial o que no se ajusta a lo negociado. 

Creemos que estas dinámicas deben cambiarse por higiene democrática. Debe existir una negociación colectiva con el derecho de información y consulta. Las organizaciones sindicales representamos a los trabajadores y trabajadoras de la sanidad pública, no somos agentes externos, no defendemos los intereses particulares. Por higiene democrática hay que abordar la negociación colectiva con otro talante.

-¿Qué cuestiones?

-Por ejemplo, en el transporte sanitario teníamos información sobre en qué centros se iban a dotar de vehículos. Cuando nos llegó la información de la primera fase de vehículos que se había dotado no se correspondía el número de vehículos con el previsto ni los lugares. O con la distribución adicional de la masa salarial del 0,20% aplicada a 2018, que no solo se ha tardado más de cuatro meses en llevarlo al Consell sino que sus efectos se aplican desde 2019, y no es lo que se negoció.

Se acordó el abono de los festivos de personal de las unidades SAMU y ha fecha de hoy, el acuerdo que fue aprobado en la mesa del cuatro de abril, no se ha llevado al pleno del Consell. No sabemos cuáles son las razones pero entendemos que es responsabilidad del área de negociación colectiva de Recursos Humanos de la Conselleria.

- La orden de bolsa también se retrasa.

- Lo preguntamos y no tenemos respuesta. La orden de bolsa lleva ocho o nueve meses negociada y está sin publicar. Está el decreto de Carrera y Desarrollo que reconocía las retribuciones al personal interino, que está en trámite pero no se ha publicado. Y mientras, seguimos ganando sentencias, se sigue condenando a la administración en costas y se le imponen multas coercitivas porque no ejecutan las sentencias.

Se están gastando cientos de miles de euros en costas procesales en lugar de poner en marcha el decreto de Carrera y Desarrollo y empezar a abonarlo de oficio. Vemos cosas que deberían agilizarse y cambiar la dinámica.

- ¿Cómo se consideran los últimos datos de lista de espera?

- Estos datos son muy sufridos y cada uno puede hacer la lectura que considere. Parece que los últimos han mejorado respecto al semestre pasado pero es que los anteriores son catastróficos. De hecho, son más altos con respecto a un año. Al final las listas de espera es un poco lo mismo, es un problema estructural. No se va a arreglar ni con un plan de autoconcierto ni un plan de choque. Para poder abordarlo de una manera seria hay que abordar cuáles son los recursos necesarios que necesita esta comunidad para poder atender en condiciones y con unos estándares mínimos de calidad a la población. 

El principal problema de esta comunidad es la financiación. Esta comunidad tiene menos profesionales por habitantes que otras comunidades mejor financiadas. Estamos por debajo de la media estatal disponible de camas y así las oportunidades en salud en la sanidad valenciana son inferiores a las mejor financiadas. 

Al final, esta comunidad recibe por habitante muchos menos recursos que por ejemplo el País Vasco. Está entorno a la mitad. Eso condiciona los servicios públicos y la asistencia. Sí que es verdad que habría que hacer una análisis de cuáles son los resultados de salud, porque no estamos tan mal. Teniendo pocos recursos tenemos un sistema muy eficiente con muy buenos resultados, pero al final es por implicación personal de los porfesionales que están dando muestras de agotamiento.

- ¿Estuvieron justificados los parones de los médicos en el plan de autoconcierto por considerar que no estaban cobrando de forma adecuada?

- En algunas especialidades como la Traumatología y Ortopedia sí. Dado que la Conselleria había equivocado los cálculos en los tiempos de intervención y no mostraba voluntad de revisar el acuerdo.

En este primer acuerdo de Autoconcierto, se variaba la forma de retribuir las intervenciones, abonando por acto quirúrgico en lugar de por módulo,  sin que se viesen mermadas en ningún caso las condiciones del personal. De esta manera, se reconocía a aquellos equipos quirúrgicos con mayor destreza. Además, por primera vez, la Administración plasmaba por escrito el compromiso de abordar las medidas estructurales y organizativas necesarias para acabar con las listas de espera.  

Atendiendo a estas dos premisas, desde CCOO apoyamos este acuerdo. Sin embargo, cuando detectamos que los cálculos sobre los tiempos quirúrgicos facilitados por la administración estaban equivocados, solicitamos la convocatoria de la mesa de negociación para su revisión urgente. Dada la falta de rigor y la  nula voluntad mostrada por la Conselleria para la revisión del autoconcierto de manera negociada, decidimos desvincularnos del acuerdo.

Finalmente y tras mucha presión conseguimos reactivar la mesa de negociación y revisar el acuerdo en términos más ajustados tanto en las retribuciones como en la composición de los equipos, que es el que está implantado actualmente.

Pero tampoco está exento de polémica dado que servicios como la hospitalización, las unidades de cirugia sin ingreso, y las unidades pre y post anestésica, ven incrementada su actividad de manera extraordinaria sin ser partícipes del plan y sin que se adapten los recursos para poder abordar el incremento en las cargas de trabajo que se producen.

- Hace falta un Plan de Ordenación de Recursos Humanos más desarrollado.

- Es la herramienta. Es la que tiene que definir qué se hace en cada puesto, qué categorías necesitas, qué funciones se realizan, cuáles son las ratios mínimas que debes de tener, de qué recursos dispones, cómo están organizados, si tienes que redistribuirlos para hacerlos más eficientes. Te permite saber en qué situación y qué hacer a corto, medio y largo plazo para mantener los servicios.

Tardó casi dos años en publicarse pero no hemos empezado a trabajar con nada. En Sanidad nunca se ha trabajado de manera planificada y creo que se debe planificar. En la medida que sabes qué plantilla se va a jubilar y en qué puestos, debes poder planificar las ofertas públicas de empleo, las convocatorias de formación especializada, y preverlo con tiempo suficiente para que el sistema no sufra. Y eso no está pasando, ni aquí ni en el Estado. La única comunidad autónoma que tiene plan de recursos humanos funcionando es el País Vasco.

- Hace ya casi año y medio que se produjo la reversión de La Ribera. ¿Cuál es el balance?

- Todos los inicios son difíciles. Para nosotros era una buena noticia. Entendemos que en algunos casos donde es difícil que llegue la parte pública es posible la colaboración público privada pero de ahí a dar en concesión toda la gestión de un departamento de salud al completo es dar un salto peligroso. Entendíamos que la recuperación era una buena noticia y así lo defendimos.

Es verdad que, a veces, los distintos regímenes jurídicos generan disfunciones pero no se ha mermado la calidad del servicio e incluso se han dado mejoras porque el primer efecto que tuvo la reversión fue el incremento de plantilla en 400 personas.

- ¿Y Dénia? ¿Hace falta acelerarlo?

- Desde CCOO apostamos por la recuperación de los departamentos de concesión administrativa y de la recuperación de los servicios generales que también están privatizados como limpieza, lavandería, cocina y mantenimiento. Vemos como a la larga generan disfunciones y controversias. Pero no compartimos el modelo anunciado en Dénia de constituir una empresa pública porque entendemos que no es lo mismo que integrar el departamento en la red propia. 

Pensamos que es un poco contradictorio hablar de integrar a la red sanitaria los consorcios y a la vez de hablar de recuperar Dénia como empresa pública. Además, tiene un peligro: que la empresa pública es hoy pública pero depende del partido político mañana no. Una de las fórmulas que daría mayor garantía de continuidad es la gestión directa sin empresas intermediarias. Deberían regularse los puestos que quedan después de la reversión.

- El servicio de resonancias sigue sin internalizarse.

- Hablamos recientemente con la consellera pero no nos dio más información al margen de que se estaba trabajando en ello todavía. Sí que sabemos que en algunos departamentos donde se han comprado equipos propios están pendientes de que Hacienda apruebe el presupuesto para contratar las plantillas necesarias. Estaban también pendientes de hacer la memoria económica que justifique el ahorro, pero es que ya hay numerosos informes de la Sindicatura de Comptes que acreditan que la prestación del servicio de resonancias es más barato.

-¿Cómo se ha visto la situación generada en la internalización de las resonancias en el Hospital General?

- No estamos de acuerdo con algunas formas de hacer. Es verdad que la situación del Hospital General es diferente porque no hay transmisión patrimonial. Eso sí, el personal abordará las demandas correspondientes tanto a Eresa como el General. Al final la empresa ha dejado una situación compleja para los trabajadores.

- ¿Falta rapidez en la integración de los consorcios?

- Está atascada. Uno de los principales problemas que hay son los convenios colectivos, y es que en ninguno de los dos consorcios hay. Sin que exista un convenio colectivo aprobado no vamos a abordar ningún proceso de integración porque éste es la garantía para aquellos trabajadores y trabajadoras que no quieran integrarse. Por ejemplo, en el Consorcio de Castellón son multitud los procesos que tenemos en el juzgado porque no se atiende la negociación colectiva como la RPT, la productividad o la mesa de negociación.

- ¿Que finalmente no se vaya a hacer el macrocentro de medicamentos para repartir a las residencias es una buena noticia?

-Sí, porque nosotros le veíamos muchos riesgos desde el principio. Pensábamos que no se iba a poder adecuadamente a todos lo centros y que además tenía muchos riesgos hasta la propia administración, que la dejaba prisionera y rehén de una empresa que es la única que tiene capacidad para desarrollar el servicio. Pensamos que el modelo en el que están trabajando ahora, el de las farmacias sociosanitarias, es más acorde ampliando de manera ordenada la red de farmacias.

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