visión financiera

Se impone la cautela en unos mercados de renta variable bajo presión

8/11/2023 - 

MADRID. Desde finales de agosto, todos los mercados regionales de renta variable han caído. Durante esta consolidación, la rentabilidad se concentró en torno a siete empresas de gran capitalización estadounidenses (Apple, Amazon, Nvidia, Microsoft, Google, Meta y Tesla), que aportaron el 86% de la rentabilidad anual del S&P500.

La subida de los tipos de interés en EE UU está afectando a las acciones nacionales, y el Russell 2000 ha bajado un 16% desde finales de julio. Los inversores temen que la fuerte subida de los tipos de interés acabe lastrando la financiación de su crecimiento. Desde un punto de vista sectorial, estos temores también se dejaron sentir en los sectores de utilities, inmobiliario y manufacturero. Además, desde finales de mayo se ha producido una pronunciada rotación sectorial, con los sectores de valor superando claramente al resto del mercado. Por ejemplo, el sector petrolero y el sector financiero han subido. Por el contrario, los sectores de utilities y tecnología bajaron.

Además de esta rotación sectorial, existen riesgos específicos asociados a una coyuntura económica menos boyante, a tipos de interés más elevados y a una mala gestión por parte de algunos gestores. Por ejemplo, Alstom, un actor de la movilidad sostenible, vio caer su cotización casi un 40% tras su alerta sobre el flujo de tesorería. Alstom se ha visto penalizada por el nuevo entorno de tipos de interés, que está repercutiendo en los nuevos pedidos y, por tanto, en sus entradas de efectivo. Además, las continuas tensiones en las cadenas de suministro han provocado la necesidad de acumular mayores existencias, lo que ha aumentado su necesidad de capital circulante. En consecuencia, su calificación de grado de inversión por las agencias de calificación está en juego, dado su nivel de rentabilidad y endeudamiento.


En otro ejemplo, la empresa danesa Orsted, especializada en energía eólica marina, parece haber sido demasiado agresiva en sus hipótesis sobre tipos de interés, créditos fiscales y plazos de entrega de determinados equipos. A finales de agosto, la empresa anunció que tendría que hacer importantes provisiones, que podrían ascender a 16.000 millones de coronas danesas o el 50% de su EBITDA de 2022, en tres proyectos estadounidenses. El precio de la acción también se ha desplomado cerca de un 40%.

Tras esta fase inicial de caída (8,4% en el S&P 500 y 9,3% en el Euro Stoxx50), mantenemos la cautela sobre sus perspectivas. Por el momento, no vemos motivos para ser más optimistas. También es probable que aumente la prima de riesgo del mercado de renta variable, habida cuenta de los enfrentamientos palestino-israelíes y de sus consecuencias para determinadas materias primas y un repunte de la inflación.

Campaña de resultados

La temporada de resultados del tercer trimestre debería darnos más indicaciones sobre la dinámica tanto de la demanda como de los precios, pero la tendencia general debería animar a mantener la prudencia. No obstante, si la hipótesis de un aterrizaje suave de la economía estadounidense y de la inflación se confirma el año próximo, seríamos más positivos con respecto a la renta variable estadounidense y europea.

En conclusión, a corto plazo mantenemos la cautela sobre los mercados de renta variable en general, principalmente debido a la gran volatilidad de los mercados de renta fija. Sin embargo, la estacionalidad positiva, la temporada de resultados empresariales y la debilidad del posicionamiento deberían ayudar a esta clase de activos a capear el temporal.

Thomas Dhainhaut es responsable de renta variable de pequeñas y gran capitalización de La Française AM

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