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análisis

Se perciben señales positivas sobre el Brexit y la 'guerra comercial'

Los expertos de Bank Degroof Petercam analizan los últimos acontecimientos sobre los dos obstáculos que se han cruzado en el camino de los mercados financieros como son el Brexit y la 'guerra comercial'

17/10/2019 - 

MADRID. La cuestión del Brexit ha experimentado un nuevo e inesperado avance después de que el pasado jueves el primer ministro británico, Boris Johnson, y el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, trataran la posibilidad de una solución para la red de seguridad en la frontera de Irlanda del Norte. El viernes, el negociador de la UE Michel Barnier y su homólogo británico, Stephen Barclay, confirmaron que había suficientes elementos en las nuevas propuestas para iniciar negociaciones intensivas. Se desconocen los detalles, pero la propuesta permitiría a Irlanda del Norte permanecer en el mercado único (con sus normas reguladoras) y en una "asociación aduanera" con la UE. 

Las mercancías procedentes de la República de Irlanda se considerarían comercio intracomunitario y, por lo tanto, no requerirían ningún control fronterizo. Las mercancías que entran en Irlanda del Norte desde Reino Unido estarían sujetas a un arancel europeo, pero si estas mercancías están destinadas a ser utilizadas en Irlanda del Norte, los derechos de aduana podrían ser recuperados por el importador. A fin de garantizar que el acuerdo siga contando con el apoyo del pueblo, la Asamblea de Irlanda del Norte debería confirmar periódicamente su aprobación.

La aplicación práctica de un acuerdo de este tipo, si se materializara, plantearía naturalmente muchas cuestiones. Además, todavía habría que superar un obstáculo importante: la aprobación por parte del Parlamento británico. El apoyo del Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP) dista mucho de ser seguro. La reacción de los partidarios de un Brexit duro en el Partido Conservador sigue siendo impredecible, aunque algunos de ellos pueden preferir acceder para evitar decepciones en caso de nuevas elecciones. 

Por lo tanto, la aprobación puede depender de los diputados laboristas que han sido elegidos en distritos favorables a abandonar la UE y que voten a favor del acuerdo (o se abstengan). Si se aprueba, es probable que se prorrogue el período de negociación más allá del 31 de octubre, por razones técnicas. Esto permitirá que el texto se transponga a la legislación nacional y que el Parlamento británico apruebe la ley. La libra esterlina aprovechó este repentino optimismo renovado y subió un 3% en dos días frente al euro. Para esta semana, clave para Brexit, se estima que la libra experimente una mayor volatilidad.


A finales de la semana pasada, Estados Unidos y China acordaron una primera fase de acuerdo. Este acuerdo, que sigue siendo muy parcial, establece que Estados Unidos no aplicará los aumentos arancelarios del 25% al 30% anunciados sobre bienes chinos por valor de 250.000 millones de dólares (programados para el 15 de octubre). A cambio, China se compromete a importar más productos agrícolas estadounidenses. También debería adoptar medidas para proteger la propiedad intelectual. 

Además, el acuerdo incluiría una política de tipo de cambio. La apertura de los servicios financieros chinos al capital extranjero también formaría parte del pacto. Sin embargo, los detalles siguen siendo poco claros. Los derechos de aduana introducidos anteriormente y los anunciados para el 15 de diciembre siguen siendo válidos. Del mismo modo, continúan aplicándose las restricciones comerciales impuestas a Huawei. Los aranceles chinos también se mantienen íntegramente.

Como siempre en este caso, hay que tener cuidado. El acuerdo que se acaba de anunciar debe seguir siendo detallado y confirmado por escrito. Todavía puede pasar cualquier cosa antes de la reunión entre los presidentes Trump y Xi programada al margen del foro de APEC en noviembre.


Los mercados de renta variable reaccionaron positivamente ante la perspectiva de un acuerdo, pero corrigieron ligeramente tras el anuncio. Sin embargo, este acuerdo parcial debería permitir evitar una nueva escalada de tensión a corto plazo, lo que es positivo para los inversores.

Entre tanto, en Estados Unidos, el índice ISM industrial cayó a su nivel más bajo en diez años (a 47,8 en septiembre, frente a 49,1 de agosto). Esta cifra es sorprendente, dado que el indicador PMI había sugerido una tendencia más positiva a principios de mes. La huelga que comenzó a mediados de mes en General Motor puede tener algo que ver con este descenso. 

Además, el índice ISM para el sector servicios también disminuyó más de lo esperado en septiembre, de 56,4 a 52,6 puntos, lo que suscita la preocupación de que la ralentización de la industria se extienda gradualmente al resto de la economía. Este temor se ha visto atenuado en cierta medida por los resultados relativamente buenos del mercado laboral. En septiembre se crearon 136.000 puestos de trabajo. Una sorpresa positiva vino de la industria, donde 'sólo' 2.000 puestos de trabajo fueron eliminados. Esto demuestra que el sector está resistiendo mejor de lo que sugieren algunos indicadores de confianza empresarial.

Departamento de Análisis de Bank Degroof Petercam

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