Teatro y danza

BALLET Y PASIÓN

El Conservatorio de Danza de València se rinde ante las lecciones de vida y ballet de Carlos Acosta

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VALÈNCIA. Hablar de Carlos Acosta (La Habana, 1973) es hablar del baile y del movimiento. Es acercarse a la historia del ballet en su más pura esencia y una conversación con él supone un viaje directo a Cuba sin billete de vuelta. El bailarín, coreógrafo y director artístico visitó este jueves el Conservatorio Superior de Danza de València para acercar todo su talento a la ciudad y mostrarse ante un centenar de alumnos que le observaban como un dios. El actual director del Birmingham Royal Ballet viajó a València para mostrar todos los aprendizajes que le han hecho un buen bailarín, y que ha aprendido en el English National Ballet, el Ballet Nacional de Cuba y el Royal Ballet de Londres, donde ha sido un miembro permanente desde 1998 hasta 2023, año en el que le nombraron principal bailarín.

 

Poniéndose en la piel de un gran maestro, Acosta empleó toda la mañana del jueves en instruir a veinte afortunados alumnos en una lección de ballet privada que vino acompañada de una posterior charla sobre su vida y obra. A lo largo de una hora aproximadamente, Acosta conversó con los alumnos del conservatorio valenciano sobre sus orígenes, sobre su presente como director del Birmingham Royal Ballet y sobre su ansia por seguir bailando siempre que pueda permitírselo, porque “actualmente pasa más tiempo en las oficinas que en el estudio”, por lo que la visita al conservatorio e impartir una clase le ha supuesto todo un regalo, casi tan grande como el que ha sido su visita a este centro que le celebra como toda una eminencia.

 

Entre alumnos engominados, -cuyo brillo delataba que habían sido los afortunados de recibir la lección de Acosta- profesores nerviosos y un público que no cabía en las sillas del salón de baile, Acosta expuso su vida a través de pequeñas historietas y anécdotas que le componen. Algunas curiosidades acompañadas de breves titulares que le definen como persona y que muestran quién es realmente, y que se exponen ahora en este artículo.

 

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Una vocación escondida entre Pelé y Michael Jackson

 

“Primero quería ser Pelé, luego Michael Jackon y fue precisamente su figura la que me acercó al baile. Cuando era pequeño, formé un club callejero de danza y ahí descubrí que el baile era una forma de vivir para nosotros. Yo odiaba el ballet porque era un movimiento tedioso acompañado siempre de piano, lo veía como algo muy monótono y tardé 4 años en desarrollar la vocación. Supe que me había enamorado del baile cuando vi a un hombre en el Ballet Nacional de Cuba que pegaba un gran salto y cogía a una mujer solo con una mano en alto. Eso me impresionó por completo”.

 

El ballet entre padres e hijos

 

“Mi padre era camionero, casi analfabeto, y como sabía que me gustaba hacer breakdance, decidió meterme en ballet. La idea vino por una vecina que tenía a sus hijos en una escuela de ballet, y como en la escuela te daban la comida gratis, mi padre vio que era rentable. Ahora mi hija mayor quiere dedicarse a los musicales; yo quiero liberarla de la presión que va a sentir durante su vida. Intento que mis hijas encuentren su camino y no imponerles nada. Quiero que encuentren su vocación con tiempo y con calma”.

 

No sería quien es sin Ramona de Sáa

 

“Ramona me llevó a desarrollar mi perfil internacional, y no sería quien soy sin ella. Sin los maestros es imposible aprender a bailar; te ayudan a confiar en ti mismo, en el movimiento y en el baile. Yo no podía ni soñar con la vida que tengo ahora; yo solo quería satisfacer a Ramona de Saa, que me dijera: “Esto está mejor”. También me decía que la danza es lo único que sabía hacer, y que espabilara; eso me dio un empujón para dar siempre lo mejor de mí”.

 

Un artista solo es un individuo

 

“El artista es solo un individuo, un ser humano. Hay que alzar la autoestima y el potencial de ese ser humano lo máximo posible y aprender a poner el arte en el centro de la educación, además de centrarnos en más problemas reales y menos imaginarios. Los profesores te ayudan a ver eso, son tus ojos y son tu guía. Con el tiempo he aprendido que lo más importante es la educación, al margen del artista que puede llegar uno a ser. Con el bagaje adecuado podemos saber hacia dónde ir”.

 

 

Bailar junto a Icíar Bollaín con Yuli

 

“La película Yuli nace de mi historia personal, completamente, sufrí mucho rodándola porque volví a recordar el momento en el que entré en el Royal Ballet de Londres y todos los roles estaban asignados. En ese momento tenía muchas dudas sobre mi futuro y escribir No way home -su autobiografía que se publicó en 2007- me ayudó mucho a comprenderme, el libro luego sirvió como base para Yuli. En la película aparece Edison Manuel Olbera, que hace de mí como Carlos niño; le seleccionó Bollaín en un casting callejero porque decía que parecía “igual de delincuente que yo”. Santiago Alfonso, que hace de mi padre, era mi antiguo profesor de folclore”. 

 

Un príncipe sin rey

 

“En el mundo de la danza hay ciertos prejuicios que hacen que algunos personajes se asocien con unos perfiles u otros. En mi caso, siempre me ha tocado hacer de príncipe, porque se asocia la figura de la persona mulata con los príncipes. Yo, como cubano, no sabía lo que significaba ser un príncipe porque nosotros no tenemos monarquía, por eso mismo me costó mucho aprender sobre este personaje... me resultaría mil veces más fácil hacer de un barbero, por ejempli. Sin embargo, considero que los directores no tienen culpa de los fenómenos sociales que se asocian a ciertas figuras de danza. Yo siempre le veo el lado positivo a los roles que nos dan, y creo que en la educación no existen los colores, solo está la conducta, que tiene que ser positiva siempre. No hay que pensar que el mundo va en contra de nosotros”. 

 

El porqué de la Fundación Acosta Danza

 

“Lo que queda de uno es lo que uno deja. La fundación ayuda a preservar el patrimonio de la danza, haciendo un poco siempre por los demás. Es mi manera de ayudar a preservar este universo que tanto me ha acogido, que se tiene que mantener vivo y que últimamente está en declive porque requiere muchas horas, mucho esfuerzo y bailarines talentosos”. 

 

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