VALÈNCIA. El cierre del Teatro Principal de València por el mal estado de sus instalaciones ha provocado un terremoto en todo el mapa cultural de la ciudad. El Institut Valencià de Cultura y el Teatre Escalante hacen encaje de bolillos para encajar su programación en otros espacios, unos movimientos que todavía presentan incógnitas por resolver y que han dejado a gran parte del sector cultural local en estado de shock.
En este sentido, las asociaciones de artes escénicas valencianas han convocado una concentración este jueves para protestas por la “falta de previsión y explicaciones por parte de la Generalitat Valenciana, la falta de coordinación del IVC, que presentó la programación el día de antes de la noticia de su cierre, y la falta de comparecencia de la consellera de Cultura”, a la que piden un “plan coordinado” para la sala.
De esta forma, se hace un llamamiento para el 24 de septiembre, a las 11 de la mañana, una acción con la que pretenden demostrar su “rechazo” ante el cierre y pedir una solución “que garantice la continuidad de uno de los espacios escénicos más importantes de nuestro territorio”.
La convocatoria está secundada por las asociaciones de Actors y Actrius Professionals Valencians, Comité Escéniques, Associació de Professionals de les Arts Escèniques de les comarques de Castelló, Associació de Distribuïdors Valencians, Associació de Professionals de la Dansa de la Comunitat Valenciana, Associació Valenciana d'Empreses d'Arts Escèniques, Gestió Cultural, Associació Valenciana d'Escriptores i Escriptors Teatrals, Associació de Professionals de Circ de la Comunitat Valenciana y Associació Valenciana d'Empreses de Dansa.
La empresas de artes escénicas piden una reunión con Llorca y Mompó
Por su parte, la Associació Valenciana d’Empreses d’Arts Escèniques (AVETID) ha reclamado a la Generalitat Valenciana y a la Diputació de València una respuesta institucional “urgente” ante el cierre indefinido del Teatre Principal de València anunciado ayer. Así lo ha transmitido en una carta enviada al propio president autonómico, Juanfran Pérez Llorca, y a su homólogo provincial, Vicente Mompó, a quienes pide una reunión de trabajo que responda a las graves consecuencias que supone para el sector.
En la carta, AVETID comparte que “la seguridad de las personas debe prevalecer en cualquier circunstancia”, y valora positivamente que se esté estudiando alternativas para reprogramar las obras previstas por parte IVC y de Escalante, pero pide que la respuesta institucional vaya más allá de minimizar el impacto inmediato de este cierre.
La asociación advierte que este cierre, que podría prolongarse varios, plantea un problema de carácter estructural para el sector en toda la Comunitat Valenciana, y exige definir un modelo de apoyo que garantice la continuidad de la actividad, el empleo y el tejido profesional: “El sector escénico se encontraba ya en una situación delicada por la inestabilidad política y la precariedad, como hemos ido reclamando, y este cierre agrava la situación. Instamos a la administración local, provincial y autonómica a coordinarse para diseñar y ejecutar una hoja de ruta que ponga la política cultural escénica en el centro y que propicie a mantener estructuras dignas para el público y las empresas”.
Bielsa y Català reparten responsabilidades
Siguen también las reacciones políticas a la polvareda. Para el portavoz socialista en la Diputación de Valencia, el cierre "es la demostración más evidente de que el gobierno del PP lleva tres años sin rumbo, sin capacidad para anticiparse a los problemas y sin una planificación seria para mantener uno de los edificios culturales más importantes de la ciudad y de toda la Comunitat Valenciana". Y ha añadido: "Han tenido el diagnóstico, han tenido el Plan Director y han tenido tres años para actuar. Lo que no han tenido es voluntad, planificación y capacidad para ejecutar una solución".
La alcaldesa de València, María José Catalá, por su parte, ha querido transmitir sensación de coordinación, si bien el Ayuntamiento no formaba parte de la co-gestión del espacio. "Me enteré el lunes por la noche y estamos a miércoles. He podido hacer lo que he podido hacer, que ha sido reprogramar y colaborar en reprogramar toda la programación", ha defendido.
En todo caso, en el reparto de culpas, aporta que "sé que en la anterior legislatura, podemos acudir a la hemeroteca, ya había indicios de que había que hacerle un tratamiento intensivo, un informe y un proyecto al Teatro Principal. Así que tampoco me sirven las críticas de la oposición".