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'LA SEÑORA SIEMPRE TIENE LA RAZÓN'

The Very Personal Valencian Shoppers

4/06/2016 - 

El Náutico: algo más que un club

Antes de nada debo decir a los lectores que me honran visitando esta crónica, pues compito en gracia y concisión con otras no menos elaboradas sobre los hechos que han tenido lugar en Valencia esta semana. La gran diferencia con ellas es que la mía ha sido hecha gracias a un andador ortopédico cedido por la familia Trenor Colomer, que están teniendo la cortesía de ser mis personal-trenor en esta nueva etapa de mi discapacidad.

Cuando tuve entre mis manos el noble aparato andador color bronce, él mismo se dirigió por voluntad propia, como un caballo que regresa solo a su establo, hacia una de las asociaciones deportivas privadas con más abolengo, a sólo diez minutos del centro de la ciudad: el Real Club Náutico de Valencia, fundado en 1903 y constituido para el fomento de la cultura y actividades de esparcimiento que practican, como principal modalidad aunque no la única, la vela.  

No sé a cuál de todas las especulaciones pretéritas habría que preguntar por qué motivo este magnífico club está tan distante de la poco afortunada Marina Real Juan Carlos I, cuando ambos cumplen una función análoga. El caso es que el Club Náutico quiere aprovechar su momento, abrirse a la ciudad y demostrar que no es un club elitista. Por eso está dando a conocer sus instalaciones y facilidades para que cualquier interesado en vela sepa que puede acceder a él: para acudir no hace falta ser socio ya que están abiertos a familias y a todo aquel que quiera practicar actividades náuticas. Por cierto que también cuenta piscina olímpica de 50 metros. La del Politécnico no lo es, curiosamente, por sólo tres centímetros

El Corte Inglés is everywhere

En el pantalán principal, El Corte Inglés -que durante 75 años se ha sabido adaptar a todo apostando por la calidad y sin tener jamás pérdidas- presentó el pasado 1 de junio su desfile de Moda Baño 2016, primer desfile en la historia que se hace en el exterior de sus instalaciones y bajo una muy adecuada brisa marina y el sol español. 

Llegué  a la cita razonablemente pronto, pensando que aquello se iba a petar, así que pude saludar al presidente del Club, D. Julián Vico Rentero, y al vicepresidente D. Luis Sáez Gómez que me invitaron a asistir a final del mes al próximo XVIII Trofeo S.M. la Reina, no sé aún si de la emérita o de Doña Letizia o de ambas, que celebran desde hace 26 años. Hablé con D. Rafael Lambies, Comodoro del Náutico y con Pau Pérez Rico, Director Regional de Comunicación y Relaciones Externas de El Corte Inglés, a quien recordé que he sido uno de los modelos escogidos para la revista especial de aniversario de su grupo en su sección de óptica solar.

De repente todas las sillas se llenaron y escuché “¡Ha venido Francis!” y es que acababa de entrar Francis Montesinos, con traje claro y zapatillas deportivas de suela de goma, acompañado por la unívoca y elegante Paola Dominguín

Foto: EVA MÁÑEZ

Ya estábamos todos: el abogado y exdiputado Vicente Betoret con su esposa la exmodelo Cristina Aparici; la diseñadora Hortensia Maeso que sin duda me asesinará porque no sé si iba de color hueso o crudo, porque al ser hombre desconozco la diferencia.  Y, cómo no, los socios del club Felipe García; Andrés Arlandis; Luis Camps de Clínicas Candela; Ricardo Gonzalez Gudino, amante del motociclismo histórico, con su señora, María Dolores; Pepe Boix, expresidente de la J.C. Fallera y su sra. Sela Falcó; Ana Ortega; Pilar García; Rafael Chirivella, Vicepresidente de la Federación Valenciana de Vela; Antonio Rueda y miembros y directiva: J. Carlos Morcillo; J. Carlos Mora; J. Ramón Téllez; Aurelio Martínez, secretario del RCNV y J. Manuel Campos. También Josep Lozano y Lluís Nadal, de Nil Comunicación, la abnegada modelo y periodista Natalia Martínez de El Show de Natalia de Tele 7 y David Jorge Prádanos Arribas de El Corte Inglés.  Un señor le atiza un cachete a su nieto que se hurga la nariz y una señora investiga algo en el interior de sus sandalias doradas, alguien lleva un bolso del Capitán América con estrellas también doradas y un brazalete de cobre del moro: todo muy relajado y casual. Ya hacia el final del desfile, me asusté, porque la grada sentada frente a mí me miraba con cara de desaprobación y con el gesto torcido; pero no era eso, sino que el sol había bajado tras de mí hasta la linea del horizonte y les deslumbraba.

Bañadores de Dolores Cortés

Se presentaron las colecciones de hombre, mujer y niño de las marcas Gaastra, McGregor, Emidio Tucci y Énfasis, cerrando con las creaciones de Dolores Cortés. “Si encuentra un bañador que le gusta” -dijo Pau Pérez Rico a los asistentes- “es muy probable que sea de esta diseñadora”. 

En efecto, esta marca tiene una tradición de más de sesenta años en la fabricación de de trajes de baño femeninos, cuando entonces no se usaban tejidos elásticos y había que aguzar el ingenio. La castellonense Dolores Font Cortés es la hiperactiva continuadora de esta tradición familiar.

 Aunque ella es médico de formación, se dedica al diseño, patronaje, producción y distribución de sus propios productos con tejidos exclusivos. Gustan mucho porque hace bañadores para todas las mujeres, no exclusivamente para modelos de tetas perfectas o para atletas. Tiene varias lineas de baño, desde clásicos, novedosos, bañadores de competición y hasta para mujeres con mastectomía. Vende en más de 15 países y además es simpática, profesional y difícil de encasillar. Vamos, que no para ni un momento, pero encuentra tiempo para todo. No en vano tiene, entre otras, la Medalla Nacional al Mérito en el Trabajo. Sus nuevas tendencias: Jungla Exótica, Gráfica Étnica, Flores Acuáticas y Mar y Sol, que vienen siendo unos preciosos bañadores, bikinis, trikinis, lisos o perforados, estampados con flores, frutas, animales, con temas marineros e infantiles, para niñas y no tanto. Al terminar, tuvo el detalle de regalar un pareo a todos los asistentes, con lo que todos quedamos encantados.

Los bañadores de la diseñadora valenciana se cuelan hasta en la televisión. En este caso, vistiendo a Lara Álvarez en 'Supervivientes'

Compras nocturnas del Chopin nai

¿Dónde iba a llevarme mi elegante andador ortopédico después sino al barrio de El Ensanche,  donde se estaba preparando la Circus Shoppening Night? A los que somos nacidos en la calle Cirilo Amorós, tierra tradicionalmente pobre en fosfatos y piritas, esto de bautizar todo en inglés nos fascina, porque en cualquier otro barrio se hubiera llamado La Nit De Circ de Comprar a Les Botiguetes. Ésta estaba animada por mis atléticos amigos y amigas de Dinamic Producción de Espectáculos, gimnastas que son de la cercana Manises y unos artistas de tomo y lomo. 

Para la ocasión realizaron pasacalles en zancos y disfraces de flor, estrella, gigantes y animales, espectaculares ejercicios de telas (Paula) y acrobacias callejeras que hicieron temblar la memoria fotográfica de los móviles de los paseantes. Estaba todo el equipo, menos Guillem Martínez y Violeta Giménez, que estaban actuando en el Teatro Alcalá de Madrid.

Foto: EVA MÁÑEZ

Por todas partes y hasta las doce de la noche hubo -gratuitamente- barras ofreciendo drinks, puestos de pop-corn, actuaciones de Disk Jockeys, discounts en todos los productos, sorteos, bolsos, trajes, zapatos y todo lo que puede colmar nuestras necesidades consumistas. Un esfuerzo extra de los comercios para ofrecer más servicio a los clientes amenizando de paso el paisaje y el ambiente urbanos. 

El conquistador Hernán Cortés

Me presenté en el Blackcape, de Hernan Cortés 21 donde, además de esa ropa y complementos de hombre de gusto italiano tenían al acróbata Ángel Sánchez del Cirque Éloize y cerveza con Tequila. Yo iba acompañado por su clienta Merche Arranz Mascarós, de los Mascarós de toda la vida, encantadora artista, filántropa y musa de la Movida Madrileña durante su paso como Tesa, voz en el grupo Los Zombis. Nos sacamos una foto con la exanalista de IBM Isabel Cosme, presidenta de Cecoval, la patronal del comercio, hija de Presen Rodríguez, referente de moda de la capital, y que basa sus esfuerzos en un lema: “familia, trabajo y valores” y su asociación con el expiloto de Fórmula 1 Adrián Campos. Un flash apenas, porque iba enseguida corriendo al Mercado de Colón a inaugurar la shoppening night y hacer el photocall, que son las fotos que uno se saca rodeado de logotipos de patrocinadores. 

Ni siquiera me dio tiempo a saludar a mis amigas de la vecina tienda de Lencería Alberola, que tenían a Neuss, Miss Valencia 2013, presentando trajes de baño. Pero a cambio me hice la foto con el director general de Ediciones Plaza, Miguel Miró, a quien le iba a añadir los adjetivos guapo y simpático, pero como pensará que es por hacer la pelota no se los pongo.

The ambiance

En el trayecto, jazz, rock, house, baladas,  “dijis”, magos, coches, personal brandings, youtubers, influencers, instragramers, facebookeros, twiteros, un Yorkshire histérico, jóvenes haciendo cavatón, que es como el botellón pero con cava valenciano, rubias de pelo liso, trajes vaporosos y ojos luminosos; bicicletas; Globos atados a niños con cara de pena; Manolo, de la librería Patagonia, que pasaba por ahí; hay transporte público destinado a llevar y traer clientes, helados, dulces, cucuruchos y estrellas de la Fundación Pequeño Deseo, que se beneficia para sus fondos de parte de las ventas.

Acabé en la atenta Joyería Argimiro de la calle Colón 41 charlando con el cordialísimo Argimiro Aguilar, un hombre excepcional que me contó que el mayor deseo de los comerciantes del centro es hacer una jornada de puertas abiertas, que la gente compruebe que son comercios normales y que pueden entrar sin ningún compromiso: él no desestima ninguna venta ni miran a los clientes por encima del hombro. Si hay que realizar unos anillos de boda para un matrimonio venezolano en poco menos de una semana, se hace; y si tres jóvenes extranjeras preguntan por un presupuesto de 300 euros para un regalo de boda, no hay problema. 

Este hombre, cuyo comercio situado entonces en la Plaza del Ayuntamiento sufrió el 16 de marzo de 2013 un butrón, es el emprendimiento, el optimismo y la empatía en persona. Y ya no tengo ninguna duda de dónde dirigirme cuando tenga que realizar algún regalo importante. Su tienda estaba abarrotada de clientes, amigos, curiosos, y futuros clientes que socializaban con un cóctel sacado de una vieja receta de los 80 creada en el Spook Factory y que me dio a probar entonces mi amiga Begoña Sánchez: Licor 43, con lima en vez de piña, y ginger ale. Dulzura agradable digna de un coma diabético.

¡No a los morritos, sí a Marfil!

Por cierto que no me pude pasar esta vez por la joyería Marfil, que hace una semana reunieron en la Marina Beach Club de Valencia , junto a la clínica de Odontología Asensio, a más de doscientas personas en una velada donde no se sabía si brillaban más las joyas que las piezas dentales. Estaban las encantadoras modelos de nombres tan fáciles de pronunciar como Olga Kvartsen Brillantyuk y Sandra Chaumzs Balboa y los de la clínica Asensio, su tecnología All-onfour y las carillas Lumineers o Invisalign con su slogan reivindicativo ¡No a los morritos, sí a las sonrisas! 

Entre los asistentes José Luis Lanuza y Lucía Asensio; Begoña y Paloma Marfil; La familia Morata; Amparo Lacomba; Belén Motilla y Laura Romero; Javier Monedero de Dicoval o la mismísima Maribel Cosme; Ana García-Rivera; las farmacéuticas Rosa Masía Samper, Conchita Solanes y Teresa Martínez Durbán, el sastre Antonio Puebla, Loles Guido de la Asociación de Directivos de España;  Amparo Brell y su hija Carla Faubell y arquitectos como Ramón Esteve y José Manuel García Sinisterra; Esperanza Vila, Ángeles Casanova, Isabel Aliño, María Gómez-Polo, Begoña Camps; Mariola Dolz; Isabel y Paula Rincón de Arellano; Carmina Baraja; Carolina Gil, Cruz Vico, Ruth Renart y Silvia Gonzáles, coordinadora de la Clínica Asensio.  

Y esta ha sido la visión de mi barrio esta semana. ¿He conseguido realmente salvarlo de la ficción con esta crónica? Antes de que el ritmo de mi andador ortopédico Trenor comience a desvanecerse entre las calles, me quiero preguntar si en los años en los que lo conocí no pasé por alto algo que en su personalidad no fuera más allá de los estucados y molduras de yeso de sus casas, algo, en una palabra, que sólo pude apreciar después de que las cosas y los seres queridos que yo había amado en la seguridad de mi infancia se hubieran convertido en cenizas o se hubieran roto el corazón.

 

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