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tensión en el ejecutivo

Tormenta perfecta en la Conselleria de Economía: casi nadie está a salvo

24/06/2016 - 

VALENCIA. La Conselleria de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Trabajo que lidera Rafael Climent ha sido, desde casi el inicio de la legislatura, uno de los departamentos que, por distintas causas, más dificultades ha tenido para llevar a cabo una acción eficiente de gobierno. Uno de los principales motivos ha sido el deficiente encaje en este caso del llamado mestizaje, la fusión de cargos del segundo escalón elegidos por PSPV y Compromís. Una mezcla que, en otros departamentos como Educación, ha cuajado de forma natural o al menos sin demasiadas estridencias y que, sin embargo, en carteras como Economía se ha convertido en una bomba de relojería.

De hecho, tal y como informó este diario, la relación entre el conseller Rafa Climent, designado por Compromís -concretamente el Bloc-, y su número dos, la secretaria autonómica Mako Mira, está prácticamente rota. En las últimas semanas la ruptura entre los dos dirigentes se hizo patente en declaraciones del conseller: "Ha roto el Pacto del Botánico". Unas manifestaciones que fueron acompañadas del desplazamiento de la número dos en reuniones así como la limitación de sus comunicados de prensa, controlados por el equipo del conseller.

Así pues, con estos mimbres, la reconstrucción de las relaciones entre Climent y Mira parece bastante complicada. De hecho, la evidente desconexión entre ambos ha originado que empiece a especularse con la apertura de una crisis de gobierno que termine con ambos fuera del Ejecutivo. Lo cierto es que, al menos a corto plazo, las fuentes consultadas por este diario tanto del entorno del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, como de la vicepresidenta, Mónica Oltra, no prevén que se produzcan cambios entre los consellers. 

Aunque el mar de fondo existe, y así lo reflexionan fuentes de Compromís, una salida de un cargo designado por la coalición debería ir aparejada -a su juicio- de otra del mismo nivel por parte del PSPV.  ¿Un conseller por otro u otra? Nadie lo ve factible... al menos por ahora y salvo sorpresa tras el 26J que incluya algún fichaje del Consell hacia Madrid como Carmen Montón. En esta línea, desde el Bloc cierran filas con Climent: un conseller que, cabe recordar, llegó al puesto como un activo de consenso después de que sonaran para el cargo el histórico Pere Mayor -Mónica Oltra y los jóvenes del Bloc rechazaban la opción- y el ahora síndic de Les Corts, Fran Ferri, en la órbita de la actual coordinadora de la formación nacionalista, Àgueda Micó.

Pese a la insistencia de alejar una crisis del Ejecutivo, pocos son los que niegan que la Conselleria de Economía se ha convertido en uno de los departamentos más problemáticos en este primer año de legislatura. Al margen de los pulsos internos del departamento con la cartera de Hacienda o del 'culebrón' de los horarios comerciales, en los últimos días esta conselleria también se ha situado en el ojo del huracán por la polémica relacionada con la directora general de Internacionalización, Mónica Cucarella, también designada por el Bloc, apoderada de una gasolinera familiar en Alzira sobre la que la Generalitat estudia afrontar una descontaminación, tal y como publicó El Confidencial. Un asunto sobre el que la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, se expresó este viernes en rueda de prensa al ser preguntada por los medios: "Estas cosas tienen difícil explicación y lo que no se puede explicar fácilmente tiene mal encaje en política". Una afirmación que evidenció cierto malestar de la coportavoz de la Compromís por la posible situación de incompatibilidad acaecida.

Por otro lado, el resto de la conselleria no es una balsa de aceite. La cúpula del PSPV ya asumió de mala gana en su momento el nombramiento -por parte de Compromís- de la directora general de Industria, Júlia Company, en su día concejal y dirigente socialista -y sobrina del histórico alcalde de Alcoi Josep Sanus-, quien terminó en el grupo mixto y presentándose con otra formación, el Partit d'Alcoi, para dejar la política en 2003 y ser designada en verano de 2005 secretaria general de la Cámara de Comercio e Industria de la capital de l'Alcoià, puesto en el que permaneció hasta su nombramiento en la Conselleria de Economía. Internamente, y además de las viejas rencillas, desde el entramado socialista del Ejecutivo no convence el papel de Company ni tampoco el del director general de Economía, Francisco Álvarez, con no pocos roces a cuestas con la cartera de Hacienda.

A todo ello se une que el conseller Climent debe encontrar en las próximas semanas un nuevo jefe de Gabinete después de que Rafa Carbonell, que ahora ocupa el puesto de forma interina por así decirlo, se convirtiera en el nuevo portavoz del Bloc. Un cargo que, según lo acordado por la formación nacionalista, no puede compatibilizarse con un puesto dentro del Gobierno valenciano.

En definitiva, un escenario poco halagüeño en líneas generales para una cartera de la que dependen algunas áreas fundamentales del corazón del Consell. Pese a que desde las cúpulas del Ejecutivo se insiste en que no habrá crisis del Gobierno valenciano, las evidencias apuntan a que es necesaria si no a corto, a medio plazo, una reflexión sobre la estructura y dirigentes de este departamento.

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