Porque puede que las ames, pero también que las odies...

Tres planes para escapar de las Fallas

Sabéis lo que significa marzo,¿no? Petardos, aglomeraciones, monumentos, ofrendas, mascletà, Nit del Foc... y así sucesivamente

8/03/2019 - 

Marzo es el mes de las Fallas y aunque sabemos que muchos no podéis vivir sin ellas, que os plantáis el forro polar de vuestra falla el día 1 y os lo quitáis el 20, también hay una gran mayoría de valencianos que no puede con ellas. Y no pasa NADA. Por ser nuestra fiesta patria, no hay que deshacerse en halagos cuando no puedes soportar que todas las calles estén cortadas y el dar respingos con cada masclet que te tiren cerca.

Por ello, para esos que sueñan con no verlas ni de cerca, para vosotros va este tema. Hemos seleccionado tres escapadas la mar de divertidas para que escapéis de las -temidas- Fallas. Comer, descansar, pasear y descubrir cosas nuevas y oye, volverás incluso más relajado de lo que te fuiste. ¿Fallas a ti? ¡Naaaah! Y no hace falta coger un avión y traspasar fronteras, todo lo que necesitas para desconectar está en territorio nacional.

Viaje gastronómico a Bilbao

Que levante la mano el que quiera escaparse al norte a la de ya. ¿Tú también? Pues nos vamos a comernos Bilbao. ¿Por qué? Porque siempre apetece, porque pasear por la ría es de lo más agradable, porque puedes visitar la impresionante colección de arte Thanhauser en el Guggenheim y porque comer en la ciudad del Nervión es una maravilla. Así de claro.

Por ejemplo, puedes celebrar el primer aniversario de Etxanobe en el centro de Bilbao. En 2018 hicieron las maletas y dejaron el Palacio Euskalduna para mudarse a su nueva ubicación. Con la mudanza llegaban aires nuevos, porque el espacio iba a partirse en dos, por un lado el gastronómico, el Atelier de Etxanobe y por otro, el informal, la Despensa de Etxanobe. El primero ha revalidado su estrella este 2019 y siempre buena excusa para ver en qué anda metido Canales y porqué no, disfrutar de alguno de sus clásicos eternos, como la lasaña fría de anchoas en sopa de tomate. El segundo, abrió como un espacio donde revalorizar la cocina genuina vasca: mucho producto, brasas, carnes maduradas, guisos... Y ahora que empieza la temporada, no puedes pasar por alto comerte un platazo de guisante lágrima a la brasa. De llorar.


Y otro por el que no pasan los años es por Mina. Desde que abriera sus puertas en 2006, entrar en el universo de Álvaro Garrido es hacerlo al de un chef con las ideas claras y con una identidad propia de esas que tanto nos gustan. Y porque todavía no hemos encontrado nada que pueda igualar la delicadeza de su pastrami de ventresca de atún, por nombrar algún plato. Después de tomar un aperitivo en el cercano Mercado de la Ribera, la siguiente parada ha de ser, necesariamente, Mina. Si puedes, pide que te sienten en la barra, porque ver trabajar a los #MinaWarriors es toda una experiencia.

Y si lo que necesitas es desconectar... Finca la Donaira

Comes, viajas, te estresas, gritas, lloras... Quizás marzo sea una especie de hecatombe a comienzos de año. Has sobrevivido a las navidades, a enero, al puñetero febrero, que mira que es corto pero que se hace largo y llegas a marzo y se respira primavera, pero lo que estás deseando es huir un poco para volver a encontrarte.

No me digas más. Entonces la solución es la Donaira, una eco finca de lujo perdida entre Sevilla y Málaga. Concebida a modo de cortijo andaluz, tiene todo lo necesario para que te olvides de la ciudad y los petardos. Aquí el conectar con la naturaleza se lleva a rajatabla, desde su gastronomía ecológica preparada con verduras de su huerta ecológica, pasando por disfrutar de su spa embelesado con la vista hacia las montañas de la Sierra de Grazalema, que se extiende ante tus ojos, hasta participar en alguna de sus actividades clave, como el grounding, una especie de yoga con sus caballos lusitanos, en la que durante 30 minutos conectas con el animal, o la cama de abejas, una especie de sarcófago -no apto para claustrofóbicos- situado sobre un panal, en el que te introduces para relajarte y meditar con el zumbido de las abejas y los olores a miel. También puedes practicar senderismo o dar un paseo a caballo por los alrededores.

Siempre nos quedará Madrid

¡Cómo se está poniendo Madrid amigos! ¡Qué barbaridad! En estos últimos meses hemos visto como grandes chefs apostaba por la capital, con el desembarco de Berastegui en Etxeko, el restaurante del nuevo hotel BLESS Madrid, el asesoramiento de la propuesta gastronómica de Arzak en Ramsés –a ver si así dan con la horma de su zapato-, o el de Jose Andrés en el Bulevar de Ibiza, la nueva gastro-calle en la que el hijo adoptivo de USA planea abrir unos nueve locales, uno de ellos ya funcionando a tope, como es La Cocina de Frente, o el señor cocido de Juanjo, alma máter de la Tasquita de Enfrente.

Por cierto, si no tienes todavía hotel de referencia, hecha un ojo al BLESS, está ubicado en lo que fuera el antiguo Gran Hotel Velázquez y solo te diré que ha respetado algo de su bar de gin tonics mítico, la Ruleta, que tienen mayordomo de jabones -sí, has leído bien- que prepara unos baños de esos para morir del gusto y que en su club clandestino Fetén, se esconde una de las joyas de la corona, una bolera para echar una partida mientras tomas alguno de los cócteles creados por Alberto Fernández o picoteas algo informal de la carta de Berasategui.

Nos ha dado por los mexicanos y el aguacate. De los primeros han abierto sus puertas un nuevo local de Mawey Taco Bar, una de las mejores referencias de los últimos años, hemos abierto una sucursal del conocido mexicano Puntarena en la Casa de México, también ha llegado Santita con su propuesta de cocina al carbón o Chido, que fusiona la gastronomía española con la mexicana con platos tan pintones como las croquetas de cochinita pibil con mojo picón de chile poblano. ¡Ah! Y el siempre apetecible Mezcal Lab ha estrenado carta, que además este 2019 dedica al año del maíz, con tacos estratosféricos como el de carnitas de lechón crujiente, salsa fresca de tomatillo verde y berros.

¿Y el aguacate? Vuelve a estar de moda, o quizás nunca se fue. Porque en apenas un mes han nacido tres establecimientos con el fruto como protagonista. Aüakt de Madrid in Love, con platos como el 'aüakt' a la brasa con tartar de gamba blanca, Avohaus, que curiosamente está en la misma calle y que se postula como todo un #avoholic y Avocado Love, vegano y el primer avocado-bar de Madrid.

Senyor pirotècnic, pot començar la mascletà... que nosotros nos vamos bien lejos.