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AL OTRO LADO DE LA COLINA / OPINIÓN

Turismo, ¿recurso crítico?

El sector del ocio, vacaciones y/o turístico es muy frágil, y debe ser tratado con los máximos cuidados y esmeros por parte de nuestros responsables, pues en cualquier momento una epidemia, un atentado o un Brexit nos lo puede dejar tocado y transitoriamente hundido

1/02/2020 - 

Si hablamos con cualquier valenciano, no hay que insistirle mucho, para convencerle, que el Turismo es una de las principales industrias de nuestra Comunitat; después de la automoción (por el momento) es el principal componente de nuestra economía, otra cuestión es el planteamiento estratégico de ese sector, así como sus debilidades y fortalezas, pues a veces deslumbrantes y exitosas decisiones, que a corto plazo pueden dar resultados, pueden llevarnos finalmente a la ruina; ya saben readaptando lo que decían los clásicos, el genio táctico es compañero frecuente de la incompetencia estratégica, y por lo tanto preludio de la hecatombe.

Hace unos pocos días se celebró en Madrid, FITUR 2020, la feria en la que los agentes del sector turístico se reúnen anualmente, y en la que las ofertas turísticas de nuestra Comunidad ocupan una gran superficie, en una buena situación por cierto a la entrada del pabellón número 7, patrocinadas tanto por la Generalitat como por las tres Diputaciones provinciales, Alicante, Castellón y Valencia, así como de multitud de ayuntamientos valencianos. Estos patrocinios ya saben que han dado lugar después a que se produjeran los consabidos viajes y visitas de nuestros responsables públicos, aunque no sé, si por ser una feria de vanidades cono afirmó en su visita el presidente Ximo Puig, o por lo menos por la consabida visibilidad del escaparate mediático, dejando de lado anteriores aficiones viajeras, que algunos poco viajados pudieron tener, aunque la verdad que hoy en día un viaje a la Villa y Corte a costa del erario público, no da para tanto.

Del turismo, o mejor dicho de la experiencia turística, se puede hablar mucho, mucho, mucho, pero es curioso ver a algunos que desde autodenominadas posiciones progresistas criticaban el turismo de Sol y Playa, por el poco valor añadido que aportaba, ademas de ser un resultado de aquella política desarrollista, centralista e incluso franquista, con una visión radial de España, que después han tenido que comulgar con esas ruedas de molino (sin aparente coste político) pues estos dos hechos, el tener unas costas con extensas playas acompañadas la mayor parte del tiempo por un Sol de Justicia,  es una irrechazable ventaja competitiva dentro del sector europeo del turismo.

Lo malo es cuando se cae, como a veces parece traducirse de las declaraciones de los responsables de este sector en la Comunitat, en la autocomplacencia, por que afirmar como ha hecho Francesc Colomer que "desde el punto de vista del turismo afrontamos el Brexit con responsabilidad, pero también con cierto optimismo porque es un mercado que no se ha visto resentido en los últimos años" es al menos de una candidez supina, pues optimismo, optimismo, no parece que tenga ningún responsable ni sector económico europeo ante el Brexit, más aún si depende de las transacciones exteriores, con origen o destino en Reino Unido, como es el turismo, y que si las previsiones no se equivocan, se teme que por el Brexit se produzca una pérdida entre un 10 y un 15% del PIB de los británicos (les recuerdo que en la profunda y dura crisis entre el 2008 y 2014 España perdió un 8,9 % del PIB). Y recuerden cuando un país entra en tamaña recesión, lo primero que suprimen los ciudadanos son los artículos de lujo y los servicios de ocio como pueda ser el turismo, y que casualidad, los británicos son los turistas que más nos visitan, aunque sea de aquí a 11 meses (el inicio de la recesión) que es el plazo de demora para llegar a un acuerdo comercial en el trafico de personas, bienes y servicios entre UK y UE. Por cierto, no puedo ni pensar que si el PIB de UK creciera como consecuencia de su salida de la UE, sería el fin de esta última, o al menos de su forma actual.

Aunque también existen otras amenazas, como la climática, o mejor dicho la no respuesta frente a ella, porque si antes me he podido quejar, que así he hecho desde estas lineas, de lo poco que se trabaja desde las instituciones en luchar contra los efectos del cambio climático, ojo efectos, sequía, subida de nivel del mar, estudios sobre efectos de inundaciones y gotas frías pues hay municipios que aún no cuentan con planes locales de seguridad, etcétera, ahora sólo faltaba que la Vicepresidenta del Consell de la Generalitat, Monica Oltra, defienda que "no tiene sentido seguir reconstruyendo infraestructuras que empeoran la emergencia climática", mensaje impregnado de un fatalismo, que espero que no se extienda a otras situaciones o problemas de la sociedad, enfermedades crónicas, fracaso escolar, etcétera. Pero ya saben que su socio de gobierno y presidente Puig, una vez mas, le ha enmendado la plana, para asegurar que la Generalitat trabajará con el ejecutivo central en recuperar todas las comarcas afectadas por el temporal Gloria, por mor del turismo de Sol y Playa.

Otro factor que puede alterar a este sector, que es uno de los más expuestos a múltiples  y variados peligros, es la seguridad, o mejor dicho su falta. En España uno de los elementos que aportan más enteros al turismo internacional es el buen trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad dl Estado -Policía y Guardia Civil- al hacer de nuestra nación una de las más seguras del mundo, y así permite a los turistas extranjeros, vivir sus experiencias de ocio de una forma relajada y confortable. Aunque también aquí hay peros; uno serían las situaciones coyunturales de okupas, delincuencia juvenil, drogas que por ejemplo se ha podido ver en los medios y que tiene en Barcelona su punto más álgido, pues incluso diplomáticos como los de Afganistan y Corea del Sur han sido atracados allí.

Por otro lado, hay otro pero en seguridad, y que en nuestra comunidad sufrimos de forma reiterada a finales del siglo pasado y principios de este en nuestras playas, son las acciones terroristas de los asesinos de ETA contra intereses turísticos, y que fíjense lo que ha llegado a provocar en la otra orilla del Mediterráneo (una profunda crisis turística), con los continuos ataques en Túnez y otros países musulmanes. Esperemos que aquí no vuelvan a reproducirse esos atentados, pues acabamos de ver esta semana un video Yihadista de Hussan Aldeen Media donde se vuelve a amenazar a España con ataques terroristas, como el que ocurrió hace dos veranos en las Ramblas de Barcelona, y que fruto de esa locura colectiva llamada independentismo, en lugar de lamentarse por las víctimas heridas y muertas, sólo se preocuparon (los separatistas, ojo) en usar la manifestación de repulsa en contra del terrorismo como escaparate de su ideología radical y totalitaria.

Pero no todo queda ahí, para que vean si es frágil o crítico este sector, otro riesgo, además de la seguridad pública, es el de la seguridad sanitaria o de la salud que estos días ha podido comprobarse en China, como el efecto de una epidemia, la del Coronavirus, y su consiguiente alerta mundial sanitaria decretada por parte de la OMS, ha hecho que el sector turístico en ese país como destino o como origen de turistas se ha esfumado, con las mil millonarias perdidas que eso supondrá y que será todo un reto para cualquier economista evaluar, dada la magnitud y la poca transparencia de la República Popular China, dado que es una dictadura comunista.

Otro de los riesgos que tiene el sector turístico en la Comunitat, son el gran y cambiante número de iniciativas, muchas veces magníficas, acuérdense de lo dicho al inicio, muchas veces la genialidad táctica va unida a la incompetencia estratégica dando por resultado el desastre, sí magnificas pero hilvanadas de forma inconsistente, pues hace poco tiempo se podían recoger folletos en los puntos de atención turística de numerosas Rutas, hoy ya  desaparecidos (eso de dar bandazos nunca es bueno). Pero es que ademas en esos caminos, era curioso observar como se promocionaban por parte de nuestras responsables autonómicos otros territorios diferentes de la Comunitat, como el caso del Santo Grial, donde se alteraban realidades históricas, como un camino que no recorrió el Santo Caliz de la Catedral de Valencia, de Zaragoza a Valencia pasando por Teruel, además de obviar un hecho recogido en documentos públicos de la época como es la presencia de la Sagrada Copa en Barcelona (espero que esta omisión u olvido no sea fruto de la catalanofobia de nadie), espero que rectifiquen porque el provecho mercantil, es lícito, pero no puede ser a costa de retorcer la Historia.

La potencia de Turismo Cultural de nuestra Comunitat es casi inacabable, fíjense, si no, en ese embajador de UNESCO Ruta de la Seda que es José María Chiquillo que no daba abasto en FITUR con los Patrimonios UNESCO de nuestra Comunitat. Pero algunas veces ese potencial se ha visto empañado por la mentira o incompetencia, que tiene corto recorrido, y que además dado el nivel sociocultural de los turistas, clientes objetivos, que les pueda interesar, es algo imperdonable. Eso sí, a lo que queremos aspirar es un turismo de cierto nivel adquisitivo, por el bien de nuestra economía (otros igual prefieren el de la alpargata y mochila, que también), pero muchas veces las instituciones valencianas y sus responsables han sido presas de ese carácter bonachón, amigable y bien intencionado, muy propio de los valencianos, pues somos muy amigos de nuestros amigos y nos cuesta mucho decir no, y nos dejamos llevar por cantos de sirenas histórico-turísticas, errando de estrategias a medio y largo plazo. Y últimamente esas amistades han podido ser fatales, sino que se lo pregunten al ministro José Luis Ábalos con su amigo el ministro venezolano de Turismo.

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