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España y Portugal serán protagonistas de esta nueva revolución industrial 

La UE mira hacia el sur con la nueva estrategia industrial verde a través de la industria intensiva de energía

5/05/2021 - 

VALÈNCIA. La pandemia ha dejado al descubierto las debilidades de la política industrial europea que, durante los últimos 20 años de globalización, ha deslocalizado sectores estratégicos tan importantes como el sanitario. Ello ha obligado a la Unión Europea (UE) a coordinar la reforma de la Estrategia Industrial de 2020, adaptada al plan de recuperación y resiliencia con vistas a la transformación verde y digital mirando hacia el sur. España y Portugal serán protagonistas de esta nueva revolución industrial a través del turismo y de las industrias intensivas en energía, según ha señalado la Comisión Europea.

“La industria va a cambiar de lugar y se va a mover a donde está el sol. Antes estaba localizada donde estaban las fuentes de energía, el acero y el carbón. Pero ahora necesitamos cambiar las fuentes de energía con todas las renovables”, explicaron fuentes de la Comisión Europea. Y añadieron que “la industria reaccionará ante estos desafíos y podemos acompañarlas en este proceso tan positivo. Si hablamos de las materias primas, por ejemplo, las zonas de minas de carbón tendrán que transformarse en otras formas de producción”. Para este proceso, explicaron, “estaremos apoyados por españoles y portugueses con su plan de recuperación”.

Tres comisarios presentaron las principales novedades de la reforma, tras la reunión con el Colegio de Presidentes y en respuesta a las peticiones de los Estados miembros. Los vicepresidentes Margrethe Vestager y Valdis Dombrovskis y el comisario Thierry Breton presentaron conjuntamente la nueva Estrategia Industrial, coincidiendo en que “aprovechará la cadena de valor europea en todo el territorio de la Unión, hará frente a las vulnerabilidades y reforzará el mercado único como vector de trabajo eliminando barreras”. 

La Estrategia Industrial actualizada se centra en varias áreas clave. En primer lugar está el fortalecimiento de la resiliencia del mercado único, que ha sido sometido a una dura prueba por las restricciones de suministro, el cierre de fronteras y la fragmentación tras el brote de covid-19. “La crisis puso de relieve la necesidad fundamental de mantener la libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales en el mercado único, y la necesidad de trabajar juntos para fortalecer su resistencia a las perturbaciones”, señalan desde la Comisión. 

Libre circulación frente a las crisis

Se propone un instrumento de emergencia del mercado único que garantice la libre circulación en crisis futuras. También debería garantizar una mayor transparencia y solidaridad, y ayudar a abordar la escasez crítica de productos acelerando la disponibilidad de productos y reforzando la cooperación en la contratación pública.

Para ello, se hace patente la necesidad de hacer cumplir plenamente la Directiva de servicios para garantizar que los Estados miembros cumplan con sus obligaciones de protección de derechos laborales. También hay que reforzar la vigilancia del mercado de productos apoyando a las autoridades nacionales para aumentar la capacidad y acelerar la digitalización de las inspecciones de productos y la recopilación de datos. Apoyar a las pymes abordando los retrasos en los pagos y abordar sus riesgos de solvencia es otra de las soluciones propuestas.

En segundo lugar, se ha hablado de las dependencias estratégicas de la UE, con la apertura al comercio y la inversión como una fuente de crecimiento para la UE. Sin embargo, la pandemia también ha provocado una mayor conciencia en la necesidad de abordar las dependencias estratégicas, tanto tecnológicas como industriales. 

Según el análisis realizado, de 5.200 productos importados en la UE, hay 137 productos en ecosistemas sensibles para los cuales la UE es muy dependiente. Estos productos representan el 6% del valor del valor total de importación de bienes de la UE, principalmente en las industrias intensivas en energía, tanto en materias primas y los ecosistemas de salud, como en ingredientes farmacéuticos, así como en otros productos relevantes para las transformaciones verde y digital.

Productos vulnerables y pymes

También hay otros 34 productos que son potencialmente más vulnerables dado su posible bajo potencial para una mayor diversificación y sustitución con la producción de la UE. Además, representan el 0,6% del valor total de nuestras importaciones de bienes.

El análisis también muestra desafíos y dependencias en el área de tecnologías avanzadas en cuanto a materias primas. En concreto, se trata de baterías, ingredientes farmacéuticos activos, hidrógeno, semiconductores y tecnologías "Edge and Cloud”.

En una segunda, la Comisión hará una revisión de las posibles dependencias en áreas clave, incluidos productos, servicios o tecnologías clave para las transiciones gemelas, como las energías renovables, el almacenamiento de energía y la ciberseguridad. El objeto es diversificar las cadenas de suministro internacionales y buscar asociaciones con nuevas alianzas industriales en áreas estratégicas. 

Se respaldarán las alianzas industriales cuando atraigan a inversores privados para debatir nuevas asociaciones y modelos comerciales de manera abierta, transparente y compatible con la competencia, y que tengan potencial para la innovación y la creación de empleo de alto valor. Y prestará especial atención a la inclusión de las empresas emergentes y las pymes. En este sentido, la Comisión está preparando el lanzamiento de la Alianza sobre procesadores y tecnologías de semiconductores, además de la Alianza para Datos Industriales, “Edge and Cloud” y otra Alianza sobre Aviación de Emisiones Cero.

Turismo y renovables

Además, se van a apoyar con fondos europeos los esfuerzos de los Estados miembros para poner en común los recursos públicos, a través de proyectos importantes de interés común europeo (IPCEI) y en ámbitos en los que el mercado por sí solo no puede ofrecer una innovación revolucionaria.

Esta nueva estrategia implica un cambio legislativo incluso en el área de servicios empresariales para acelerar las transiciones gemelas ecológica y digital. La Comisión esboza nuevas medidas para respaldar la justificación empresarial de las transiciones verde y digital mediante la creación de vías de transición en asociación con la industria, las autoridades públicas, los interlocutores sociales y otras partes interesadas, cuando sea necesario, comenzando por el turismo y las industrias intensivas en energía. 

Su sostenibilidad implica un marco regulador coherente para lograr los objetivos de la Década Digital de Europa y las ambiciones de "Adecuarse a los 55", incluso acelerando el despliegue de fuentes de energía renovables y garantizando el acceso a electricidad abundante, asequible y descarbonizada. La Comisión se compromete a proporcionar asesores de sostenibilidad a las pymes y respaldar modelos comerciales basados en datos para aprovechar al máximo las transiciones ecológicas y digitales. 

La extensa revisión en curso de las normas de competencia de la UE también garantiza que sean aptas para respaldar las transiciones ecológicas y digitales en beneficio de los europeos, en un momento en que el panorama competitivo mundial también está cambiando de manera fundamental. Para ello, la Comisión Europea propone un nuevo instrumento para abordar los posibles efectos distorsionadores de las subvenciones extranjeras en el mercado único. 

Inversiones extranjeras

La propuesta legislativa busca cerrar la brecha regulatoria en el mercado único, por el cual las subvenciones otorgadas por gobiernos no pertenecientes a la UE actualmente no se controlan en gran medida, mientras que las subvenciones otorgadas por los Estados miembros están sujetas a un examen detenido. La nueva herramienta está diseñada para abordar eficazmente las subvenciones extranjeras que causan distorsiones y perjudican la igualdad de condiciones en el mercado único en cualquier situación del mercado. 

Con el Reglamento propuesto, la Comisión tendrá la facultad de investigar las contribuciones financieras concedidas por las autoridades públicas de un país no perteneciente a la UE que beneficien a las empresas que realicen una actividad económica en la UE y corrijan sus efectos distorsionadores, según proceda. 

En este contexto, el Reglamento propone la introducción de tres herramientas, dos basadas en notificaciones y una herramienta de investigación de mercado general. Si la Comisión establece que existe una subvención extranjera y que es distorsionante, cuando esté justificado, considerará los posibles efectos positivos de la subvención extranjera y equilibrará estos efectos con los efectos negativos provocados por la distorsión. Además, estará facultada para imponer medidas correctivas o aceptar compromisos de las empresas afectadas que remedien la distorsión.

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