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tras la debacle bursátil de los últimos días

Una treintena de cotizadas españolas, incluida Bankia, ya lleva colgado el cartel de 'penny stock'

8/01/2016 - 

VALENCIA. Bankia (BKIA) cerró ayer en los 0,99 euros tras dejarse en el camino un 2,27%, lo que le llevó a colgarse el cartel de 'penny stock' o valor que cotiza por debajo del umbral del euro. De este modo, ya son una treintena los valores que cotizan en el Mercado Continuo los que llevan en la espalda tal etiqueta.

Aunque la mayoría de los inversores menos duchos el término 'penny stock' no le suene mucho sino que reconocen el de 'chicharro', que viene a ser lo mismo. Actualmente son Urbas, Quabit, Amper, Inypsa, Abengoa, General de Alquiler de Maquinaria, Deoleo, Natra, Reno de Medici, Coemac -antigua Uralita-, Fersa, Biosearch -otrora Puleva Biotech-, Ezentis, Liberbank, Tubos Reunidos, Colonial, Ercros, Solaria, Realia, Dogi, Codere, Grupo San José y la consabida Bankia. Amén de las que siguen suspendidas en bolsa como Cleop, La Seda, Dogi, Nyesa, Nueva Pescanova,..., cuyo precio estaría por debajo del euro.

Sin embargo, conviene no meter a todos en el mismo saco aunque el común denominador suele ser que son valores altamente especulativos, con muy poca liquidez, con grandes diferenciales entre el precio de compra y venta y una reducida capitalización bursátil. Bien es cierto que los fundamentales de algunas no corresponden al precio que marcan actualmente, pero el mercado es el que pone a cada uno en su sitio.

El riesgo que conlleva invertir en este tipo de empresas es latente y más en estos momentos de convulsión en los mercados. De entrada porque a la hora de comprar y vender no siempre se hace por el mismo precio, dado que las posiciones de oferta y demanda suelen presentar volúmenes insuficientes salvo casos aislados. Y ello equivale a pagar más por los gastos de corretaje, liquidación y los que la propia bolsa aplica.

Además, la mayoría de ellos no figuran en índices bursátiles de peso, lo cual les hace estar fuera de la órbita de los inversores institucionales, es decir, los que realmente mueven el mercado. Por no hablar de los problemas contables que arrastran muchos de ellos -ahí está el caso de Abengoa- o de los malos resultados empresariales. 

Microsoft también fue en su día un 'chicharro' en bolsa -por cotizar a menos de un dólar-, pero sus responsables supieron darle valor, hacerla más grande y convertirla en todo un gigante mundial.

Especuladores de turno

Tener colgado el cartel de 'penny stock' es convertirse en objeto de deseo por parte de los especuladores de turno -que no son pocos-, que no dudan en entrar y salir rápidamente de ellos en busca del 'centimeo', es decir, ganar unos pocos céntimos moviendo grandes paquetes de acciones. Hasta el punto que a algunos con cubrir los gastos y sacarse unos eurillos les basta.

Un hecho que llevó a Bolsas y Mercados (BME) a verse obligado a ampliar los decimales los precios de estas cotizadas para compensar su menor liquidez. Unos valores tremendamente estrechos que los grandes inversores no quieren ni oir hablar de ellos. Todo lo contrario que la 'fauna especulativa' que goza y disfruta con este tipo de valores que para muchos van más allá de lo que históricamente han sido los 'chicharros'.

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