El 'efecto Almussafes' se diluye en las acciones de la china Geely: bajan un 10% desde el acuerdo con Ford

Mercados

Marca mínimos desde mediados del pasado mes de marzo

La capitalización se ha reducido en casi 3.000 millones de euros hasta los 19.620 millones

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VALÈNCIA. El pasado 23 de julio, Geely Automobile Holdings Limited (Geely) anunciaba la compra del 34% de la factoría Ford Almussafes. Al cierre de aquella sesión, las acciones de la multinacional china marcaban los 18,52 dólares hongkoneses (2,03 euros al cambio). Un precio que llegaron a superar en un 10,48% justo una semana después al cerrar la jornada del 30 de julio en los 20,46 dólares (2,24 euros). Sin embargo, el 'efecto Almussafes' se fue diluyendo y ayer miércoles ya valían 16,60 HKD (1,82 euros), es decir, mínimos del 10 de marzo pasado, lo que implica un descenso del 10,37%. Así pues se deja en lo que va de ejercicio bursátil el 7,26%, que contrasta con el 20,82% que subió durante 2025.

Lógicamente la capitalización de la cotizada fundada en 1986 por Li Shu Fu, que controla la mayoría accionarial y abandonó la presidencia hace casi un mes tras cuatro décadas en el cargo, se ha reducido. Concretamente desde los 22.500 millones de euros al cambio hasta los 19.640 millones. O lo que es lo mismo: se han esfumado en torno a los 2.860 millones de euros. De este modo se situaría en la tabla media del Ibex 35 entre Telefónica (20.259 millones) y Banco Sabadell (17.950 millones).

Todo ello pese a haber presentado unos ingresos semestrales récord, tal y como contó este diario el pasado 17 de agosto. Geely elevó el volumen total de ventas hasta una nueva plusmarca de 1,423 millones de unidades, lo que representa una mejora del 1,58%; mientras que su beneficio neto principal atribuible repuntó un 46,20% hasta los 1.245 millones de euros gracias al tirón de las exportaciones.

En la nota de prensa remitida al supervisor de Hong Kong, la firma china -pero domiciliada en las Islas Caimán-, destacaba el papel de la factoría Ford Almussafes. "El grupo considera que los acuerdos de empresa conjunta le permitirán aprovechar las capacidades de fabricación existentes, la plantilla experimentada y la red de cadena de suministro consolidada de las instalaciones de Valencia, acelerando así su despliegue en el mercado europeo y reduciendo los riesgos de ejecución y las necesidades de inversión de capital asociados al desarrollo independiente de una nueva base de fabricación".

Economías de escala

Asimismo incidía en que "la planta de Valencia es uno de los principales centros de fabricación de automóviles de Europa y se prevé que sirva como plataforma de producción compartida para las partes colaboradoras. Se espera que esta colaboración mejore la utilización de la capacidad y la eficiencia operativa, además de generar economías de escala mediante el uso compartido de recursos de fabricación, capacidades técnicas y experiencia operativa, reduciendo así determinados costes de desarrollo y producción".

De momento sigue la espera del visto bueno por parte de las autoridades chinas para la 'joint venture' entre Geely, que ha pagado 221 millones por el 34% de Ford España, y la marca del óvalo. El contrato firmado entre ambas compañías no contempla que la asiática aumente su participación o se haga con el 100% de la fábrica en el futuro, aunque sí contiene las salvaguardas de salida habituales en este tipo de acuerdos.

  • Pinchar AQUÍ para ver el gráfico más grande.

Mientras tanto, la Administración Trump cargaba ayer duramente contra la cotizada americana por sus alianzas con empresas chinas, tal y como sucede en el caso valenciano. Sean P. Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos, advertía por carta a la compañía dirigida por Jim Farley sobre su adopción de tecnología y manufactura chinas en algunas de sus plantas debido a preocupaciones de "seguridad nacional". 

"Cuando una empresa decide deliberadamente aumentar su dependencia operativa de competidores estratégicos, deja de ser el socio confiable que el público estadounidense y el Departamento de Transporte requieren", explicaba Duffy en dicha misiva. La misma que recogía varias acciones recientes de Ford que aumentan su dependencia de China, que califica como "adversario extranjero" de Estados Unidos.

Innovación

Entre ellas, apunta a que la multinacional americana sigue utilizando tecnología con licencia del fabricante chino de baterías CATL en su planta en Marshall (Michigan). Como también el comentado y reciente acuerdo con Geely en España para fabricar vehículos de bajas y cero emisiones en la factoría de Almussafes.

"Se espera que empresas estadounidenses emblemáticas -como Ford- superen a sus competidores en innovación. Para ello, necesitan trazar caminos claros hacia la autosuficiencia tecnológica", insistía el Gobierno estadounidense en línea con su rechazo a estas alianzas con competidores chinos.

 

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