VALÈNCIA. El acuerdo entre Ford y la multinacional china Geely para compartir la propiedad y la explotación de la factoría de Almussafes, firmado este jueves, se presentó como una joint venture para la explotación conjunta de la fábrica. Una alianza que comienza con la compraventa parcial de los activos que van a gestionar.
Según las condiciones publicadas por Geely en la bolsa de Hong Kong, la operación consiste una compra directa por parte de Geely del 34% de Ford España, la filial de la multinacional americana en nuestro país. El precio es de 221 millones de euros (en esta moneda en la comunicación a la bolsa hongkonesa), lo que supone valorar la factoría de Almussafes en 650 millones de euros.
De esta forma, no es de inicio una joint venture en la que un socio aporta activos y el otro dinero, sino una compraventa en la que Ford Motor Company ingresará los 221 millones a través de Ford Nederland, su filial holandesa que es matriz de la española.
Al concretarse la operación a través de la filial española, Ford desgajará previamente las actividades no industriales como las filiales o los departamentos de ventas y atención al cliente, que forman parte de la alianza.
La planta será gestionada por una empresa conjunta que se subrogará en los todos los derechos y obligaciones de los trabajadores de la factoría.
No hay pacto de compra futura
El contrato no contempla que Geely aumente su participación o se haga con el 100% de la fábrica en el futuro, aunque sí contiene las salvaguardas de salida habituales en este tipo de acuerdos.

- Acto en el que se anunció el acuerdo, este jueves en Almussafes.
- Foto: KIKE TABERNER
Son opciones de compra y venta para casos como que una de las partes quiera cesar la actividad de la factoría —la otra tendrá derecho a comprarle su parte para mantenerla en funcionamiento—; que haya falta de acuerdo irresoluble —Ford podrá recomprar el 34% chino y, si no lo hace, Geely podrá venderlo a un tercero—; que otro grupo compre Geely o que incurra en insolvencia o un escándalo de corrupción que afecte a la reputación —Ford podrá recomprar su 34%—; o que ocurra lo mismo con Ford, en cuyo caso Geely podrá exigir a su socio americano que le compre su 34%.
Según Geely, "estas opciones tienen por objeto hacer frente a circunstancias excepcionales que puedan perjudicar de forma sustancial el funcionamiento de la empresa conjunta", circunstancias "de carácter extraordinario" como el bloqueo significativo, incumplimientos sustanciales, insolvencia, sucesos con impacto reputacional y cambios de control, y, añade, "no están previstas para ser ejercitadas ni se espera que operen en el curso ordinario del negocio conjunto".
Una planta de 'contract manufacturing'
Según Geely, la empresa conjunta será una compañía de lo que se conoce como contract manufacturing (fabricación por contrato). Es decir, solo fabricará y no llevará a cabo actividades de diseño de producto, investigación y desarrollo, gestión de marca, ventas finales ni distribución. Todas estas actividades las continuarán realizando por separado Ford y Geely para los modelos que cada una encargue a la factoría de Almussafes.
En sus primeros años, la factoría irá introduciendo modelos hasta producir cinco, tres para Ford y dos para Geely, con una previsión de alcanzar a medio plazo el medio millón de coches al año. En la comunicación a la bolsa, Geely no menciona la posibilidad de fabricar para terceros.

- Factoría de Ford España en Almussafes.
- Foto: KIKE TABERNER
Los socios americano y chino contemplan también proporcionar financiación a la empresa conjunta, según sea necesario, mediante préstamos de accionistas de forma prorrateada en función de sus respectivas participaciones accionariales, "en caso de que la financiación externa no esté disponible o no pueda obtenerse en términos comercialmente razonables".