FRÁNCFORT (EFE). El euro mantuvo este martes una fuerte depreciación y se dirigió a los 1,15 dólares, debido a la aversión al riesgo y ante el aumento de los precios de la energía por la escalada en la guerra en Irán.
El euro se cambiaba hacia las 16.00 horas GMT a 1,1577 dólares, frente a los 1,1697 dólares en las últimas horas de la negociación europea del mercado de divisas de la jornada anterior.
El Banco Central Europeo (BCE) fijó hoy el cambio de referencia del euro en 1,1606 dólares.
La inflación de la zona del euro subió en febrero inesperadamente hasta el 1,9 % (1,7 % en enero) impulsada por el aumento de los precios de los servicios.
El BCE, que tiene como objetivo una inflación del 2 % a medio plazo, mantiene sus tipos de interés en el 2 % desde junio del año pasado.
La entidad deberá considerar su política monetaria e igual debe subir sus tipos de interés si la inflación se dispara en la zona del euro como consecuencia del encarecimiento de la energía por la guerra en Irán.
El economista jefe del BCE, Philip Lane, dijo en una entrevista con el "Financial Times", publicada este martes, que la entidad "seguirá de cerca la situación en Oriente Próximo".
"La escala del impacto y las consecuencias para la inflación a medio plazo dependen de la amplitud y la duración del conflicto", añadió Lane.
La subida de los precios de la energía incrementa la inflación especialmente a corto plazo y el conflicto es negativo para la actividad económica.
El gobernador del Banco de Grecia, Yannis Stournaras, dijo en una entrevista con Reuters que el BCE necesita ser flexible con respecto a su política monetaria ante la guerra en Irán.
No hay prisa por cambiar la política, pero el BCE está en alerta, según Stournaras.
Los mercados han reducido las apuestas de que el BCE, la Reserva Federal (Fed) y el Banco de Inglaterra vayan a bajar sus tipos de interés.
Los inversores han vendido deuda soberana estadounidense, europea y británica por el temor a que suba la inflación como consecuencia del encarecimiento del petróleo por el conflicto en Oriente Medio y lleve a los bancos centrales a reconsiderar su política monetaria y no bajen más sus tipos de interés.
La rentabilidad de la deuda soberana estadounidense a diez años supera el 4 %, la del Bund alemán es del 2,78 % y la de los Gilts británicos de casi el 4,45 %.
Las ventas señalan que los inversores consideran que la deuda soberana de Alemania y de EE.UU. ya no es un activo seguro, considera el director de Tipos de interés y Crédito en Commerzbank Research, Christoph Rieger.
La moneda única se cambió hasta en una banda de fluctuación entre 1,1534 y 1,1706 dólares.