MADRID (EP). Endesa obtuvo un beneficio neto de 2.198 millones de euros en 2025, lo que representa un incremento del 16,4% con respecto a los 1.888 millones de euros del ejercicio anterior, informó la compañía, que pulveriza así los objetivos que se había marcado para el año y en los que apuntaba a unas ganancias de unos 2.000 millones de euros.
Los ingresos de la eléctrica el año pasado ascendieron a 21.424 millones de euros, con un aumento del 0,5% frente a los 21.307 del ejercicio 2024.
Por su parte, el resultado bruto de explotación (Ebitda) de Endesa se situó a cierre de 2025 en los 5.756 millones de euros, con un alza del 8,7%.
El resultado neto ordinario de la energética alcanzó a cierre del año pasado los 2.351 millones de euros, con un incremento del 18% frente al ejercicio anterior.
Con estas cifras, Endesa pulveriza así sus objetivos para 2025, para el que comprometió un beneficio neto ordinario de entre 1.900-2.000 millones de euros y un Ebitda de entre 5.400-5.600 millones de euros.
Inversiones récord de 10.600 millones
Le entidad disparará sus inversiones para el periodo 2026-2028 hasta una nueva cifra récord para la compañía de 10.600 millones de euros, lo que representa un incremento del 10% con respecto a su 'hoja de ruta' anterior, según el nuevo plan estratégico de la eléctrica.
De este esfuerzo inversor récord de la energética desde que en 2014 opera con su actual perímetro -la Península Ibérica-, el 52%, unos 5.500 millones de euros, tendrá por destino el negocio de Redes de distribución, con un incremento de más del 37% frente a los 4.000 millones de euros que preveía en su plan anterior.
Endesa indicó que estas inversiones se destinarán a reforzar la red eléctrica siempre que se apruebe el Real Decreto que permitirá invertir por encima del actual tope regulatorio y se reconozca el 100% de las inversiones realizadas.
Este fuerte desembolso consideró que abrirá la puerta a más conexiones de nuevos clientes en un contexto de saturación generalizada de esta infraestructura en toda España y en las zonas de distribución de Endesa -88% y 94%, respectivamente-.
Por su parte, el 28% de las inversiones irán a Renovables, con un total de unos 3.000 millones de euros, cifra por debajo de los 3.700 millones de euros que tenía en su 'hoja de ruta' anterior, y se guiarán por criterios selectivos y con foco en eólica e infraestructuras de almacenamiento, que sumarán conjuntamente 1.500 megavatios (MW) de los 1.900 MW que se prevé añadir a la base de generación renovable a cierre de 2028.
De esta manera, el 80% de esos 10.600 millones se destinará a estos dos grandes ámbitos -Redes y Renovables- de la transición energética, aunque el reparto de los recursos entre ambos negocios cambia de manera relevante, ya que crece un 40% el volumen destinado a la red, mientras que se reduce un 20% el dedicado a renovables, debido, en este caso, a la aproximación más selectiva a este tipo de inversiones y a que determinados proyectos han sido reagendados a fechas posteriores al nuevo plan.
En su nueva estrategia, Endesa prevé que en torno al 85% del resultado bruto de explotación (Ebitda) que se obtendrá en los tres próximos años -unos 18.000 millones de euros- está regulado o contratado, ya que deriva de negocios regulados o actividades ya comprometidas.
Apunta a unas ganancias de 2.600 millones en 2028.
Igualmente, apuesta por un crecimiento medio anual de los resultados del 4% sustentado en el crecimiento en todos los negocios gracias al aumento de la inversión, el impulso a la productividad y la eficiencia.
De esta manera, aspira a lograr que el resultado bruto de explotación crezca una media del 4% anual y se sitúe entre 6.200 y 6.500 millones de euros; con un beneficio ordinario neto de entre 2.500 y 2.600 millones de euros, que se incrementaría igualmente un 4% anual en promedio, en 2028.
En lo que respecta a la deuda neta, se situaría en un rango de entre 14.000 y 15.000 millones de euros al final del periodo, frente a los 10.000 millones de euros a cierre de 2025, lo que supondría que la ratio de apalancamiento sería de 2,3 veces, desde 1,8 veces a final del pasado año.
Unos 5.000 millones en dividendos y recompra de acciones
En lo que se refiere a su política de retribución a sus accionistas, para el periodo de su nuevo plan 2026-2028, Endesa, de la que la italiana Enel es el principal accionista con el 70% del capital, extiende el 70% de 'pay out' mínimo y prevé un crecimiento sólido en la retribución a sus accionistas, con un incremento del 4% anual en los próximos tres años.
A través de su fuerte generación de caja, estima así un reparto total de dividendos entre sus accionistas en el periodo 2026-2028 de unos 5.000 millones de euros. Además, prevé unos 2.000 millones de euros en su programas de recompra de acciones ya ejecutados y restantes.