VALÈNCIA. La división europea de Ford informó este jueves de sus datos de ventas al cierre del pasado ejercicio 2018, unas cifras siempre esperadas pero más en esta ocasión por llegar en pleno proceso de ajuste por parte de la multinacional americana.
Y lo cierto es que, pese al afán de la compañía por destacar que mantiene el número 1 en ventas por cuarto año consecutivo en sus 20 principales mercados europeos, tal circunstancia se produce a pesar de una caída del 0,3% en las ventas globales de la división, que se estancaron en poco más de 1,5 millones de coches vendidos (según los datos de matriculaciones).
Por lo que respecta a la factoría de Almussafes, que aguarda impaciente a que la enseña anuncie en qué medida afectan a la planta los recortes que está aplicando en toda Europa, las palabras fueron de alabanza.
El comunicado, rubricado por el vicepresidente de Marketing, Ventas y Servicio de Ford Europa, Roelant de Waard, destacaba que "la planta de Ford Almussafes (Valencia) se consolida como una de las instalaciones de producción más importantes y eficientes del sector en Europa", y agregaba que también lo hace "como especialista en vehículos de alto valor y complejidad" y que fabrica "más modelos que cualquier otra planta de fabricación en Europa".
"Con una plantilla cercana a los 7.500 empleados, Almussafes fabricó 380.575 unidades de los cinco modelos (Connect, Kuga, Mondeo, S-Max, Galaxy)", destacó la división europea de Ford. No obstante, los datos sobre las ventas proporcionados este jueves por Ford en sus 20 principales mercados europeos, cruzados con los datos de producción de la factoría sobre los que informó este diario, también dibujan incertidumbres.
Por lo que respecta al Ford Kuga, el modelo estrella de la planta, éste fue el único coche fabricado en Almussafes cuyas ventas crecieron en el conjunto de 2018. Lo hicieron en 1.900 unidades hasta alcanzar las 153.800.