ALBORAYA. Alboraya se ha sumado al creciente listado de municipios valencianos que solicitan ser declarados zona de mercado residencial tensionado ante el encarecimiento de la vivienda y el aumento continuado de los precios del alquiler. El equipo de gobierno, formado por PSOE y Compromís, ha impulsado una moción para reclamar a la Generalitat Valenciana la aplicación de esta figura contemplada en la Ley estatal de Vivienda que impulsó el Gobierno de España.
La propuesta sostiene que el municipio atraviesa una situación de "emergencia habitacional", especialmente en zonas como La Patacona y Port Saplaya, donde la presión residencial y el incremento de precios se han intensificado durante los últimos años. Según recoge la memoria elaborada por el consistorio, las nuevas promociones privadas en el casco urbano alcanzan ya precios próximos a los 4.000 euros por metro cuadrado, mientras que en La Patacona llegan incluso a los 8.000 euros por metro cuadrado.
El precio medio del alquiler en Alboraya ha registrado incrementos acumulados superiores al 20% en los últimos años, en un contexto de alta demanda y oferta limitada. Además, el Ayuntamiento sostiene que el municipio cumple "con creces" los requisitos establecidos en la legislación estatal para poder ser declarado zona tensionada.
Entre los indicadores analizados por el consistorio figuran un incremento del precio de venta del 18% entre 2025 y 2026, un aumento acumulado de entre el 35% y el 40% en cinco años y precios de alquiler estabilizados entre los 15 y 16 euros por metro cuadrado al mes. La memoria subraya además que La Patacona actúa actualmente como "polo prime" dentro del mercado inmobiliario metropolitano, distorsionando incluso la media municipal.

- Recreación del proyecto Vinival de Alboraya. -
- Foto: METROVACESA
La Generalitat no apoya la Ley estatal
Sin embargo, la realidad es otra. Parece complicado que Alboraya, al igual que el resto de municipios valencianos que han solicitado ser zona tensionada, consiga que la Generalitat apruebe esa petición. Fuentes de la Conselleria de Vivienda ya explicaron a Valencia Plaza que el Consell se opone a la declaración de mercados tensionados en los municipios.
Desde el punto de vista de la administración autonómica, una de las principales consecuencias de esta medida sería la retirada de viviendas del mercado del alquiler de larga duración. La Conselleria sostiene que parte de los propietarios optan por sacar sus inmuebles del alquiler residencial tradicional y destinarlos a la venta, al alquiler turístico o a contratos temporales, reduciendo así el stock disponible para residencia habitual.
Asimismo, para el Consell la declaración de zonas tensionadas perjudicaría especialmente a los hogares con menor poder adquisitivo al limitar todavía más sus posibilidades de acceso a una vivienda asequible. En este sentido, la Conselleria opta por la creación de más viviendas VPO y VPP, a través del marco del ya conocido como Plan Vive.
Aún con esa dificultad, Alboraya se incorpora al grupo de municipios valencianos que han comenzado a impulsar este tipo de iniciativas ante la creciente dificultad de acceso a la vivienda, especialmente en el área metropolitana de Valencia y en localidades con una fuerte presión residencial vinculada a la costa y a la cercanía con la capital.