VALÈNCIA. Priorizar el paso de los peatones frente al de los vehículos por el centro del casco antiguo de Canet. Ese es el acuerdo al que llegaron los vecinos y vecinas de la localidad el pasado viernes, en una reunión con el equipo de gobierno y miembros de la oposición, y que se materializará con la instalación de un semáforo en la calle Calvario para ralentizar el paso de los coches.
Según explicó el alcalde de la localidad, Pere Antoni, "los vecinos y vecinas estaban citados porque este tema, el tránsito de vehículos por el centro de nuestro municipio, nos preocupa bastante. La reforma del casco antiguo se hizo pensando en que fuera una zona para peatones, con una mínima interacción con los vehículos y, para preservar este objetivo, instalaremos un semáforo en la calle Calvario".
El alcalde lamentó que algunos vehículos, "cuando vienen del norte (zona del cementerio), en lugar de tomar una de las dos rutas que circunvalan el centro del pueblo —la ronda que pasa por la gasolinera y el instituto, y la que discurre por el oeste hacia el polígono industrial—, cruzan por el centro, aunque se dirijan a Sagunto o al puerto".
Recordó que cuando se realizó la remodelación del centro del casco urbano la idea era reducir el número de vehículos que lo atravesaran por la calle Calvario. "Se entiende que alguien que vaya a su garaje o que tenga que recoger a una persona con movilidad reducida utilice esta vía, pero en otros casos no tiene sentido y perjudica a los vecinos y vecinas", añadió.
Así, en una decisión en la que han participado todos los grupos políticos con representación en el consistorio, se aprobó la futura instalación de un semáforo con lector de matrículas para comprobar si los vehículos que acceden pertenecen o no a vecinos del municipio y delimitar quién puede entrar y quién no. Este solo funcionará durante determinadas horas y días, para no perjudicar a quienes vienen de fuera a acudir al estanco, a un bar, a un horno u a cualquier otro comercio. Saltarse el semáforo implicará una multa de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del carnet, tal y como establece la legislación vigente.
¿Otro semáforo?
El semáforo funcionará los viernes de 19:30 a 21:30 horas y los sábados y domingos de 13 a 15 horas, que son los tramos en los que más gente atraviesa el casco antiguo. Si se registran nuevos picos de tráfico, se estudiará ampliar el horario. Además, ante la preocupación de vecinos y vecinas por el posible aumento del tráfico en la calle Montgó —que pasa junto al instituto— y por el incumplimiento de los límites de velocidad, se instalará un ‘lomo de burro’ para obligar a reducirla.
En caso de que no surta efecto, no se descarta la posibilidad de instalar un radar de tramo o instantáneo. "Es triste decirlo, pero a veces la única medida que funciona es la que nos toca el bolsillo, y lo haremos si así evitamos riesgos para los niños y niñas que acuden al instituto o al campo de fútbol del Sanchis Guarner", concluyó el alcalde.