VALÈNCIA. La Generalitat Valenciana avanza en el estudio y análisis del proyecto de parques metropolitanos inundables, una de las principales apuestas estratégicas para reducir el riesgo de inundaciones en el área metropolitana de València tras la Dana del pasado 29 de octubre, especialmente en la comarca de l’Horta Sud. Se trata de un megaproyecto de gran envergadura que combina función hidráulica, renaturalización ambiental y creación de espacios públicos, y cuya complejidad obliga a una planificación prolongada, coordinada y técnicamente rigurosa antes de su ejecución.
La red de parques metropolitanos, si se desarrolla conforme al planteamiento actual, ocupará cerca de 1.485 hectáreas a lo largo de un trazado de más de 72 kilómetros, lo que da una idea de la dimensión territorial, técnica y económica de la actuación. Precisamente por este alcance, la Generalitat ha situado el proyecto en una fase inicial de análisis detallado, concertación institucional y trabajo técnico previo, con el objetivo de sentar una base sólida antes de definir plazos de ejecución y dotación presupuestaria definitiva.
Desde la Generalitat se insiste en que los parques inundables no sustituyen a las infraestructuras hidráulicas tan necesarias para evitar inundaciones, sino que las complementan, reforzando la capacidad de laminación de avenidas y la protección del territorio. Además, el Consell prevé impulsar a corto plazo un concurso internacional de paisajismo que dote al sistema de parques de una filosofía común y una imagen unitaria, al tiempo que permita adaptar cada sector a las necesidades específicas de los municipios implicados.

- Mapa del proyecto de parques metropolitanos inundables. -
- Foto: GVA
Coste económico y plazos
En paralelo, el Consell ha estimado una inversión inicial de alrededor de 150 millones de euros destinada a la obtención de los terrenos necesarios para el desarrollo del proyecto, una cifra que podrá ajustarse conforme avance el trabajo sector a sector. Aún así, El coste final de la actuación, según reconoce la Generalitat, no puede concretarse todavía, ya que dependerá de los usos que finalmente se definan en cada municipio y del grado de intervención que se lleve a cabo en cada tramo.
La planificación temporal del proyecto se sitúa en un horizonte de medio y largo plazo. Durante el próximo año, la prioridad será avanzar en la licitación del concurso internacional y en la contratación de las asistencias técnicas necesarias para redactar los proyectos.

- La Generalitat divide el proyecto de los parques inundables en 18 sectores sobre una superficie de 1.485 hectáreas y más de 72 kilómetros -

- La Generalitat divide el proyecto de los parques inundables en 18 sectores sobre una superficie de 1.485 hectáreas y más de 72 kilómetros -
Coordinación entre administraciones
Uno de los ejes centrales en esta fase del proyecto es la coordinación entre administraciones. Desde el inicio de los estudios, el equipo técnico de la Conselleria de Infraestructuras ha mantenido contacto directo con los ayuntamientos para explicar el enfoque del plan y recoger sus necesidades específicas.
A ello se suma un aspecto resaltado por el conseller Martínez Mus: la voluntad de que el desarrollo del proyecto se aborde conjuntamente con el Gobierno de España, tanto por razones competenciales como por la magnitud económica de algunas de las actuaciones previstas.
En este sentido, la Generalitat pretende que el estudio y futura ejecución del sistema de parques inundables se integre en la comisión mixta para la Recuperación entre la administración autonómica y la estatal. Además, se considera imprescindible la implicación de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), dado que muchos de los cauces sobre los que se actúa son de su competencia como organismo de cuenca, lo que refuerza la necesidad de una planificación compartida y técnicamente alineada.

- Los alcaldes de los municipios afectados junto al conseller Martínez Mus. -
- Foto: GVA
Un equipo de expertos elabora el proyecto
El análisis del proyecto se está llevando a cabo también con un enfoque multidisciplinar. El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, ha explicado que el diseño se está trabajando con equipos científicos, universidades, colegios profesionales, ingenieros, paisajistas y sectores productivos, con el objetivo de construir un proyecto riguroso y avalado por criterios científicos y técnicos. Desde la Generalitat se insiste en que no se trata de una actuación improvisada ni de una intervención meramente paisajística, sino de una infraestructura verde con funciones hidráulicas, sociales y ambientales claramente definidas y con un amplio consenso en sus objetivos.
Las realidades de cada municipio
Otro de los aspectos clave en esta fase es la atención a las realidades locales. Aunque l’Horta Sud funciona como una comarca cohesionada, los responsables del proyecto reconocen que cada municipio presenta necesidades, problemáticas y condicionantes distintos. Por ello, la Generalitat ha impulsado reuniones técnicas y una ronda de contactos específicos para incorporar las particularidades de cada localidad en el estudio del plan, consciente de que su desarrollo supondrá no solo una transformación del paisaje, sino también un cambio estructural en términos de seguridad y calidad de vida para la población metropolitana.

- Vicente Martínez Mus y Guillermo Luján en una las obras de reconstrucción del puente de acceso a Bonaire. -
- Foto: GVA
En los próximos días, según ha avanzado el conseller Martínez Mus, los alcaldes serán convocados a nuevos encuentros con la Conselleria para abordar el proyecto de manera más directa y personalizada. Estas reuniones servirán también para que los ayuntamientos trasladen una memoria detallada de sus necesidades, con el fin de integrarlas en el marco competencial autonómico y avanzar hacia una planificación realista y coordinada de un proyecto llamado a marcar el futuro del territorio.
Desde el ámbito municipal, el presidente de la Mancomunitat de l’Horta Sud y alcalde de Sedaví, José Cabanes, ha subrayado que la comarca se está consolidando tras la Dana como "un espacio de reflexión conjunta ante futuras catástrofes naturales". En este contexto, ha defendido la necesidad de estudiar el plan en profundidad y resolver las dudas de los ayuntamientos implicados para evitar retrasos innecesarios. Tanto la Generalitat como los municipios coinciden en que no se trata de una tarea sencilla, pero sí imprescindible tras la gravedad de los daños sufridos.