VALÈNCIA. El acceso a una vivienda ya sea en propiedad o en alquiler, sigue siendo uno de los principales problemas sociales en la actualidad. A la escasa oferta de obra nueva se le suma los precios cada vez más altos de los alquileres. Es una situación habitual en la mayoría de los municipios, que ven como el mercado hace cada vez más inviable la adquisición de un hogar.
El Ayuntamiento de Picassent ha optado por iniciativas más directas, intervencionistas y que queden al margen de los vaivenes del mercado inmobiliario. Por ello ha decidido utilizar suelo dotacional para promover directamente un primer edificio de 45 viviendas, que una vez finalizada su construcción gestionará para permitir un alquiler asequible para colectivos con más dificultades para acceder a una vivienda. Esta promoción se realizará en un solar dotacional de titularidad pública de 1500 m² ubicado entre las calles Horno de Morera y Pizarro, frente al colegio San Ignacio de Loyola. El proyecto contará con 10 viviendas de 1 dormitorio, 20 viviendas de 2 dormitorios y 15 viviendas de 3 dormitorios.
La construcción de 45 viviendas tiene un coste total de unos de 4 millones de euros, de los que el 95% será financiado por fondos de la Unión Europea, recogidos en la EDIL (Estrategias de Desarrollo Integral Local) y que completará el Ayuntamiento con 200.000 euros.
Para la concejala responsable de Urbanismo, Lola Albert, esta iniciativa “es una manera de actuar ante el problema de vivienda que tenemos también en Picassent, destinando un importante presupuesto para aumentar la oferta pública de vivienda, que, aunque no sea competencia municipal, debemos actuar con recursos y medidas que ayuden al acceso a una vivienda de los que más difícil lo tienen”,
Esta acción es uno de los proyectos que incluye el Plan de Vivienda de Picassent que el Ayuntamiento prevé presentar al completo en unas semanas, y en el que se anunciarán otras medidas destinadas a tener viviendas más accesibles en el municipio.