VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Oliva ha solicitado a la Demarcación de Costas autorización para asumir, durante los próximos cuatro años, las labores de acondicionamiento y mantenimiento de las desembocaduras y salidas naturales del agua en las playas del municipio. La petición, que afecta a espacios incluidos en el dominio público marítimo-terrestre y, por tanto, de competencia estatal, se ha publicado este martes en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP).
El anuncio abre un plazo de veinte días hábiles para que administraciones y particulares puedan presentar alegaciones al proyecto, antes de que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), del que depende Costas, adopte una decisión definitiva sobre la autorización solicitada. Tal y como recoge el propio texto del Miteco, los trabajos que plantea el consistorio se desarrollan en zonas cuya gestión corresponde a la Administración General del Estado, lo que obliga a tramitar un expediente específico para realizar cualquier intervención, incluso cuando se trata de labores de mantenimiento.
Por este motivo, el proceso se apoya en varios artículos del Reglamento General de Costas y exige, como paso previo, la exposición pública del proyecto. Solo una vez analizadas las posibles alegaciones, reclamaciones o informes de los interesados, el Miteco decidirá si concede o no el permiso solicitado por el Ayuntamiento de Oliva.
¿Dónde se realizarían las actuaciones?
En la memoria justificativa que acompaña a la solicitud, el consistorio de La Safor argumenta que el periódico mantenimiento de las desembocaduras resulta imprescindible para garantizar la seguridad, la salubridad y el uso público de las playas. Según el documento, en estos espacios naturales se producen, de forma recurrente, "procesos de viraje" o incluso "cegamiento" de estos puntos de salida al mar, lo que impide el desagüe natural de los cauces.
Una situación que, asegura el Ayuntamiento de Oliva, provoca estancamientos de agua, pérdida de capacidad para evacuar y afecciones tanto al entorno natural como a los usos comunes del litoral. Además, pueden generar riesgos sanitarios y problemas para los usuarios de las playas, sobre todo en episodios de lluvias intensas. De hecho, la propuesta del consistorio plantea una autorización plurianual para poder actuar de forma "continuada y preventiva", sin tener que tramitar un permiso puntual cada vez que se produce un cierre de las desembocaduras.

- Croquis de ubicación de las salidas naturales. -
- Foto: AYUNTAMIENTO DE OLIVA
Por otro lado, la solicitud abarca todas las salidas naturales existentes en el término municipal de Oliva. En concreto, de norte a sur, se incluyen la Vall de la Terra Nova, el Río Alfadali-Séquia Mare, la desembocadura del Río Gallinera, el Río Bullent-Vedat y el Río Racons-Molinell. En todos los casos, las actuaciones se limitarían al tramo final del cauce, en la zona de playa seca y dentro del dominio público marítimo-terrestre. El Ayuntamiento de Oliva subraya que no se intervendrá aguas arriba ni se modificará el trazado natural de los ríos, como tampoco se alterará la dinámica del litoral.
Apertura de cauces para el flujo del agua
Los trabajos previstos son, según el documento municipal, "de carácter sencillo y reversible". Antes de iniciar cada actuación se procederá a la retirada de residuos flotantes y a la señalización y balizamiento de la zona, restringiendo el acceso a personas ajenas a estas labores. Tras ello, el Ayuntamiento prevé abrir un pequeño cauce para permitir que el agua vuelva a fluir de forma espontánea hacia el mar por su trazado habitual. También se realizará el acondicionamiento y reperfilado de la playa seca.
En ningún caso, indica el consistorio, se transportará arena fuera del ámbito de actuación, ya que la que se retire se redistribuirá en la propia playa. Las labores de mantenimiento se ejecutarían con medios de la brigada municipal, empleando maquinaria ligera y bajo la supervisión del personal técnico del Ayuntamiento. La memoria concluye que no se contemplan afecciones significativas sobre los hábitats ni sobre las especies protegidas, incluidas las zonas que se integran en la Red Natura 2000.
No obstante, se recomienda evitar las actuaciones durante el periodo de nidificación del chorlitejo patinegro, entre el 15 de marzo y el 30 de junio, salvo en casos de urgencia debidamente autorizados. Cada intervención tendría una duración estimada de entre uno y cinco días, mientras que la autorización solicitada sería por un periodo de cuatro años, con posibilidad de prórroga previa solicitud.
Por ahora, el proyecto queda a la espera de que finalice el periodo de exposición pública. Será entonces cuando el Miteco valore si autoriza al Ayuntamiento de Oliva a asumir estas tareas en un espacio que, pese a la iniciativa del municipio, sigue siendo de competencia estatal.