VALÈNCIA. La legislatura en Quart de Poblet avanza con una rotación poco habitual en varios puestos clave del Ayuntamiento. En este mandato, liderado por la alcaldesa socialista Cristina Mora, han solicitado traslado a otras administraciones el secretario del Pleno, el interventor y el tesorero, tres figuras esenciales en la estructura administrativa de cualquier consistorio. A ellos se suman salidas de técnicos municipales y movimientos internos entre funcionarios municipales.
En el caso de los tres primeros se trata de puestos reservados a funcionarios de habilitación nacional, dependientes orgánicamente del Estado y responsables de garantizar la legalidad y el control económico-financiero en los ayuntamientos. Son plazas que requieren años de preparación y no suelen abandonarse con facilidad. Por ello, la coincidencia en una misma legislatura de las solicitudes de traslado del secretario, el interventor y el tesorero no es un fenómeno habitual en la administración local.
El caso del interventor resulta especialmente significativo. Es uno de los puestos de mayor responsabilidad técnica del Ayuntamiento y supera los 100.000 euros anuales de retribución. Pese a ello, solicitó el traslado y acabó en la administración autonómica con un sueldo mucho menor. Según fuentes conocedoras de las reuniones internas, habría expresado reparos sobre determinadas decisiones de gestión y sobre el trato recibido por parte de la alcaldesa. Posteriormente, y según fuentes cercanas, habría optado por regresar al Consistorio. El secretario municipal, por su parte, desempeña ahora el mismo cargo en el Ayuntamiento de Torrent.
Más allá de los habilitados nacionales, varios técnicos municipales han abandonado el Ayuntamiento en los últimos meses para incorporarse a otros consistorios o al sector privado. Entre ellos, el técnico encargado de supervisar las obras de la plaza de la Iglesia, lo que ha obligado a reorganizar la dirección del proyecto. Fuentes consultadas por este periódico señalan que algunos de estos profesionales trasladaron su desgaste por el clima interno y por el trato recibido en el ejercicio de sus funciones.
Los movimientos no se limitan al personal funcionario. También se han producido cambios en el personal eventual vinculado al grupo municipal socialista y al entorno de alcaldía. Durante la legislatura se han sucedido relevos en puestos de asesoramiento, coordinación y comunicación. Entre ellos, la salida de la anterior jefatura del gabinete de alcaldía—que expresó públicamente su malestar en redes sociales—, varios cambios en el área de prensa que también incluyeron ceses y el paso de hasta cuatro asesores del Grupo Municipal Socialista.
Fuentes municipales vinculan esta acumulación de salidas y traslados a un clima interno complejo y a discrepancias en la gestión. Con todo, la salida de los principales responsables técnicos del Ayuntamiento, unida a la rotación en puestos estratégicos durante la misma legislatura, proyecta una imagen de inestabilidad administrativa en pleno mandato.