L'ELIANA. La supresión del histórico paso peatonal de la estación de Metrovalencia de l'Eliana ha sido uno de los asuntos que mayor contestación vecinal ha generado en el municipio durante el último año. El cierre del cruce, acordado por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) por motivos de seguridad, desencadenó una protesta sobre las propias vías en el mes de abril y numerosas gestiones desde el ayuntamiento para recuperar una conexión peatonal que se utiliza en l'Eliana desde hace más de un siglo.
Ese conflicto ha encontrado un importante respaldo jurídico, aunque con matices. La memoria correspondiente al año 2025 del Consell Jurídic Consultiu (CJC), que este martes se ha entregado a Les Corts, recoge el dictamen emitido a petición del Ayuntamiento de l'Eliana y concluye que, si bien la actuación de FGV se ajusta a la normativa vigente, la Generalitat debería estudiar la posibilidad de regularizar este cruce histórico como paso a nivel peatonal.
No obstante, el órgano consultivo no cuestiona la legalidad de la decisión adoptada por FGV. Al contrario, recuerda que el paso nunca estuvo incluido en el catálogo autonómico de pasos a nivel peatonales y que, desde el punto de vista jurídico, tenía la consideración de un paso entre andenes destinado solo a los usuarios del servicio ferroviario. Esa circunstancia, señala, justificaba las actuaciones que llevó a cabo FGV dentro de su plan para mejorar la seguridad de la red de Metrovalencia.
Sin embargo, el dictamen entiende que esa conclusión no agota el debate. A juicio del CJC, la Administración autonómica debería "valorar las circunstancias singulares que concurren en este caso". Entre ellas, destaca que el cruce ha sido utilizado durante más de 130 años por los vecinos para comunicar dos zonas del municipio, una realidad que, aunque no genera un derecho adquirido sobre el dominio público ferroviario, sí evidencia un interés público que merece ser tenido en consideración.
En ese sentido, el órgano consultivo considera que la Generalitat debería analizar si resulta posible incorporar formalmente este paso al catálogo de infraestructuras ferroviarias como paso a nivel peatonal, siempre que pueda adaptarse a la normativa vigente mediante las medidas de protección necesarias. De hecho, sostiene que regularizar un uso socialmente arraigado "no debilita la seguridad ferroviaria, sino que la refuerza", al sustituir una situación de hecho por otra sometida a control y regulación.
Seguridad y movilidad
Más allá de la catalogación del paso, el dictamen incorpora otra consideración relevante. El CJC advierte de que la solución adoptada por FGV no ha eliminado el tránsito peatonal, ya que numerosos vecinos continúan utilizando el recorrido para desplazarse entre ambos lados de la vía pese a la prohibición instalada.
Por ello, sostiene que la mera colocación de señales que restringen el paso no resulta suficiente para cumplir con las obligaciones que impone la Ley de Seguridad Ferroviaria. Si el paso continúa siendo accesible y la Administración conoce que sigue siendo utilizado por personas ajenas al servicio ferroviario, señala el órgano consultivo, corresponde a la Generalitat adoptar medidas adicionales que impidan ese acceso o, en su caso, estudiar una alternativa.
En consecuencia, el CJC considera adecuada la actuación del Ayuntamiento de l'Eliana al trasladar a FGV que los vecinos siguen utilizando ese itinerario, ya que esa circunstancia obliga a revisar la eficacia real de las medidas de seguridad implantadas.
La alternativa "no puede ser una simple preferencia"
El dictamen también dedica buena parte de su análisis al itinerario alternativo que se ha habilitado tras la clausura del paso. El consistorio expuso en su consulta que cruzar por el paso inferior de la calle Dámaso Rodrigo obliga a recorrer alrededor de 570 metros adicionales —casi diez minutos más caminando— y que, además, presenta problemas de accesibilidad para determinados colectivos.
Según el CJC, obligar a los peatones a realizar un recorrido más largo y menos accesible puede afectar al principio de movilidad reconocido por la legislación autonómica, sobre todo cuando existen soluciones técnicas que permitirían compatibilizar la seguridad ferroviaria con la continuidad del paso peatonal. Por ello, el informe concluye que la alternativa "no puede ser una simple preferencia de los vecinos de l'Eliana".
En ese sentido, el órgano consultivo entiende que la propuesta del ayuntamiento sobre dotar el cruce de sistemas de protección, como señales lumínico-acústicas o barreras automáticas similares a las existentes en otras estaciones de la red de Metrovalencia, debería ser objeto de estudio por parte de la Generalitat antes de descartar esa posibilidad de forma definitiva.
Una decisión que corresponde a la Generalitat
Pese a estas consideraciones, el CJC atribuye a la Generalitat la decisión de recuperar el paso, ya que es la responsable de la seguridad ferroviaria y de la aprobación del catálogo de infraestructuras. No obstante, el órgano consultivo sostiene que existen elementos suficientes para que la Administración autonómica estudie la solicitud formulada por el Ayuntamiento de l'Eliana y valore si la recuperación del paso, adaptado a la normativa vigente y dotado de las medidas de seguridad oportunas, puede alcanzar un equilibrio entre la protección de la circulación ferroviaria, la accesibilidad y la movilidad cotidiana de los vecinos.
Cabe recordar que estas conclusiones llegan después de meses de movilización por parte de la población. Desde que FGV restringió el paso en diciembre de 2024, vecinos de Entrevies, Montepilar, Montealegre y Montesol han protagonizado desde concentraciones hasta una campaña que reunió más de 2.000 firmas para reclamar la recuperación del cruce. En paralelo, el consistorio ha mantenido reuniones con responsables de FGV y de la Agencia Valenciana de Seguridad Ferroviaria para encontrar una solución técnica que compatibilice la seguridad con la funcionalidad de la infraestructura.