VALÈNCIA. El nuevo acceso norte a Carcaixent desde la CV-50 se construirá siguiendo el trazado que mejor se adapta al comportamiento del agua en una zona con un elevado riesgo de inundaciones. Además, la carretera conectará con la rotonda de la CV-41, una de las principales entradas al municipio. Esa ha sido la alternativa que la Generalitat Valenciana ha seleccionado tras analizar cinco opciones distintas para esta infraestructura, que busca reorganizar la movilidad entre Alzira y Carcaixent y aliviar la presión del tráfico sobre los núcleos urbanos.
El trazado se recoge en la declaración de impacto ambiental, publicada este martes en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), un trámite que da el visto bueno al proyecto y ratifica la elección de esta quinta alternativa como la más adecuada desde el punto de vista viario, territorial e hidráulico. Cabe recordar que el ámbito por el que discurriá la nueva carretera se sitúa en una zona condicionada por la presencia del río Xúquer, el barranco de Barxeta y grandes infraestructuras como las vías del ferrocarril.
En este contexto, el proyecto contempla la construcción de una carretera convencional de casi cuatro kilómetros de longitud, con dos carriles de circulación, arcenes y bermas, que enlazará la CV-50 con la CV-41 mediante varias rotondas. El trazado se divide en tres tramos y analiza en una nueva glorieta en la CV-41, ubicada en el término municipal de Carcaixent, desde donde se distribuirá el tráfico hacia la localidad.
La conexión entre Carcaixent y la CV-50 se realiza a través de vías periurbanas y glorietas situadas en el entorno de Alzira, donde confluyen varias carreteras y los accesos a la estación de Cercanías. Esta configuración genera problemas de congestión y mezcla de tráficos. Según la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, el nuevo acceso permitirá desviar el tráfico de paso, reducir tiempos de recorrido y mejorar la seguridad vial tanto para los desplazamientos entre comarcas como para la circulación local.

- Trazado en conexión con la rotonda de la CV-550, en la actualidad ya rotonda completa. Foto: GVA -
Además, se plantea que el trazado discurra de forma paralela al corredor ferroviario, por lo que aprovecha un eje ocupado por infraestructuras y limita la ocupación de suelo agrícola. Esta solución reduce la fragmentación del territorio y facilita la integración de la nueva carretera en el entorno existente.
La alternativa con menor afección hidráulica
El estudio comparativo de alternativas concluye que la opción seleccionada es "la que mejor se comporta frente a episodios de lluvias intensas". Alzira y Carcaixent se encuentran en una zona de alta peligrosidad frente a inundaciones y fenómenos como la Dana del 29 de octubre de 2024 evidenciaron la vulnerabilidad del territorio. Por ello, los informes técnicos indican que el trazado no incrementará el riesgo de inundaciones ni provoca aumentos significativos del nivel del agua en situaciones de lluvias extremas, incluso para periodos de retorno elevados.
La carretera se proyecta con una rasante ajustada a las cotas de las infraestructuras existentes y con obras de drenaje de gran capacidad, de modo que el agua pueda circular sin que la vía actúe como una barrera. En los puntos más sensibles, el trazado se eleva para adaptarse a los proyectos de encauzamiento del barranco de Barxeta previstos por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).
Además, la Generalitat establece que la nueva carretera, el itinerario ciclopeatonal y un aparcamiento previsto junto a la CV-5445 deberán incorporarse a los planes municipales de emergencia, con protocolos específicos de señalización y cierre en caso de episodios de lluvias intensas.
Puentes, rotondas y movilidad no motorizada
A lo largo del recorrido se ejecutarán varias estructuras para salvar los obstáculos existentes, entre ellas puentes sobre el río Verd y el Xúquer, además de pasos elevados sobre las vías del tren y el barranco de Barxeta. El proyecto incluye tres rotondas y un itinerario ciclopeatonal paralelo a la carretera, que conectará con la red existente y con la estación de Cercanías de Alzira.

- Paso elevado sobre el río Xúquer.- Foto: GVA
La ejecución del nuevo acceso norte a Carcaixent supondrá una inversión total de 32,8 millones de euros con impuestos incluidos. El presupuesto de ejecución material asciende a 22,7 millones, con las partidas más relevantes destinadas al movimiento de tierras y demoliciones (7,3 millones) y a la construcción de estructuras como puentes y pasos elevados (7,8 millones).
El resto del presupuesto se reparte entre drenaje; firmes y pavimentos; alumbrado; señalización; reposición de servicios; medidas correctoras ambientales; gestión de residuos y seguridad y salud. Cabe recordar que la declaración de impacto ambiental no implica aún el inicio de las obras, pero sí fija las condiciones que deberá cumplir el proyecto definitivo.