RIBA-ROJA DE TÚRIA. La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) continúa avanzando en la construcción de una mota de protección en la margen izquierda del barranco del Poyo a su paso por el polígono industrial La Reva de Riba-roja de Túria. Esta actuación forma parte de una de las obras de emergencia puestas en marcha por el Organismo con el objetivo de reconstruir algunas de las zonas más afectadas por el extraordinario episodio de la Dana del 29 de octubre de 2024.
Los trabajos, que encaran su recta final esta misma semana, cuentan con un presupuesto que ronda los 1.300.000 euros y se ejecutan sobre una longitud total de unos 1,35 kilómetros de cauce. Esta nueva mota de protección, tal y como explica el director de la obra, Vicente Botella, permite “mejorar radicalmente la estabilidad y capacidad de contención de ese tramo frente a futuras avenidas”.
Además de aumentar la protección del polígono industrial La Reva, el dique también incrementará la seguridad de los núcleos urbanos anexos al barranco ante episodios similares. Las actuaciones no se han limitado únicamente al refuerzo y elevación de los taludes existentes, sino que también contemplan intervenciones sobre el propio lecho del cauce destinadas a mejorar su capacidad hidráulica.
En este sentido, ya se ha llevado a cabo una importante demolición de un estrechamiento situado en el punto donde se inicia la mota, generado por la presencia de un afloramiento rocoso que condicionaba el paso de los caudales y que ha sido eliminado por completo. Los materiales generados durante estos trabajos han sido reutilizados posteriormente en la construcción de la mota y en el sellado del talud del barranco.
Respecto a la construcción de la mota, la actuación ha contado con la colaboración de los técnicos del CEDEX, quienes han aportado información precisa para el rediseño de la estructura. “Los modelos hidráulicos que han realizado nos han permitido saber el caudal aproximado que transportó el barranco durante el episodio, así como los niveles de desbordamiento. En base a estos datos, hemos ido construyendo una mota que tiene diferentes características en cada uno de los tramos de actuación”, apunta Botella.
Hormigón, tierras compactadas y escollera
La actuación se ha diseñado atendiendo a las características del barranco del Poyo en este tramo, combinando diferentes soluciones constructivas en función de las necesidades de protección y estabilidad identificadas.
En los primeros 330 metros de la actuación, aguas arriba del polígono industrial, se ha trabajado sobre el talud existente mediante labores de saneo y refuerzo de los muros de fincas agrícolas existentes. Para aumentar su capacidad de contención y elevar la altura útil de protección frente a posibles avenidas, se ha ejecutado un pretil de hormigón de dos alturas, integrado con esos muros de contención preexistentes.
A partir de este punto y hasta su encuentro con el terraplén de la Autovía A-3, la protección se materializa mediante una mota de tierras diseñada específicamente para adaptarse a las condiciones del cauce y a los niveles de agua calculados por el CEDEX para este tramo del barranco. El núcleo del dique se construye con material seleccionado procedente del propio cauce, ensacado en geotextil y compactado por capas para garantizar su resistencia y estabilidad.
Para reforzar el conjunto y favorecer su integración ambiental, la mota incorpora revestimientos laterales de tierra vegetal que permitirán su revegetación con especies autóctonas, mientras que su coronación se protege mediante una capa de grava-cemento que facilitará las futuras labores de conservación y mantenimiento.
Finalmente, en el último tramo de la actuación, donde la mota se encuentra con el terraplén de la autovía, se está ejecutando un muro de escollera destinado a proteger del talud en un punto especialmente condicionado por la geometría del barranco y las características del cauce, reforzando así la seguridad hidráulica del conjunto.