Si no fuera por la cantidad de vidas humanas que se pierden, y lo que repercute en nuestros bolsillos sería un tema que por cansino no sería noticia, pero, así es, efectivamente, hay una nueva escalada en el Oriente Medio.
Si me permiten el resumen, aunque de forma frívola pero real como la vida misma, estamos en ese terrorífico juego del tablero del Oriente Medio, en el que van de guerra en guerra, y mato porque me toca. En el que la confluencia de intereses, prejuicios, venganzas y revanchas varias lleva siglos cocinándose, quizás, y entre otros motivos, porque estamos en la intersección de Eurasia y África, un puente milenario, que además ha contado siempre con recursos intrínsecos, antaño era la fertilidad de su agricultura, valles de los ríos Tigris y Éufrates, actualmente son los ricos pozos de petróleo y gas.
Aunque ahora mismo deberíamos estar presenciando las pacíficas negociaciones entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán, en ese periodo de 60 días que en teoría se dieron para negociar un acuerdo definitivo de paz, y que se aprobó en el Memorando de Islamabad, a mediados del mes de junio, con catorce puntos a cumplir, uno de ellos el más evidente un alto el fuego, y cese de hostilidades.
Pero en lugar de dialogar, parece que las partes están más por la labor de pelear, en el enésimo rebrote del conflicto, aunque esta vez con nuevos elementos. Los preocupantes y novedosos factores son la participación de nuevos actores, en este momento, por lo que es más preocupante que en otras ocasiones, por el peligro de extensión y generalización regional del conflicto y a la postre global.
Aquí, además surge el problema del huevo y la gallina, y los ofendiditos (aquí de verdad), quién es el primer culpable o atacado, porque así es como se genera un circulo vicioso infernal, que en base a los agravios anteriores se genera una continua serie de ataques encadenados unos contra otros. Los iranies en estos últimos siete días han atacado bases occidentales en Qatar y Kuwait, como son las bases aéreas de Al Udeid en Qatar y Ali Al Salem en Kuwait, así como la base norteamericana Camp Victoria en Irak; en Jordania resultó atacada Base Aérea Muwaffaq Salti, también conocida como la Base Aérea de Al-Azraq, importante centro logístico de los USA; en el estrecho de Ormuz nuevamente un petrolero fue atacado con un dron o misil, y otro buque chocó con una mina; como ven más de lo mismo
Pero el cambio, en esa bastante exitosa estrategia asimétrica que ejecuta el régimen pretoriano integrista iraní de la Guardia Revolucionaria Islámica, que ha sustituido definitivamente (y por el momento) al régimen Teocrático de los Ayatolás, ha sido involucrar a sus agentes proxis, como son los insurgentes Houties del Yemen, y parece ser también a las milicias iraquíes. Los yemeníes han atacado directamente intereses saudíes como, las instalaciones de Aramco en Abqaiq, la refinería de Jazan forzando su cierre temporal (ojo que producía 400.000 barriles de petróleo al día); y aún peor porque abre un segundo frente, el ataque al puerto petrolífero de Yanbu en el Mar Rojo, declarando un bloqueo contra Arabia Saudí en el otro vital estrecho que es el de Bab el-Mandeb, entrada sur al mar Rojo, por lo que dos buques saudies fueron atacados. Y como toda situación es factible de empeorar, así es lo ocurrido con el ataque en el puerto egipcio de Damietta, al extender el conflicto fuera de la zona de operaciones, dado que ese ataque con drones, parece ser iranies, sea producido en el mar Mediterráneo afectando a dos buques gasísticos, relacionados con los USA y Grecia.
La noticia buena en cuanto las respuestas (alguna tenía que haber), es la contención del Egipto del presidente - General Abdelfatah al Sisi, que ha realizado un llamamiento a la "moderación colectiva y desescalada regional". Porque como es lógico, y legítimo para la parte atacada, los saudíes y los norteamericanos han respondido a los ataques con otros ataques, siendo la primera vez que Arabia Saudí participa en el actual conflicto; otro riesgo más, pues puede abrir una nueva línea de acción al extender el conflicto entre las dos principales ramas del Islam, por ser Arabia Saudí el líder de la comunidad Suní, al enfrentarse al líder Chií que es Irán.
Para ir rematando el artículo, simplemente apuntar, por las casi seguras implicaciones directas o indirectas, que se conocerán o no, en el conflicto de las recientes visitas de Volodímir Zelenski (de ascendencia hebrea) y Benjamín Netanyahu el mismo día y de forma consecutiva a Donald J. Trump. Por otra parte, el Ejercito ucraniano, no olvidemos que Zelenski tiene un continuo afán de generalizar su conflicto con Rusia, ha atacado buques iranies en el mar Caspio, siendo acusado por Irán de violar flagrantemente la Carta de la ONU, y según el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, esta acción no quedará sin respuesta.
Ya ven nuevas incógnitas, nuevas derivadas, y nuevas ecuaciones a resolver en este difícil problema del conflicto de USA e Israel contra Irán, y de éste contra todo el mundo cerrando Ormuz (aunque con ayuda de Rusia y China), pero es que, lo antes descrito, aumentaría la complejidad, y mucho, si la acción del enfrentamiento entre sunníes y chiíes (por la participación de Arabia Saudí) se extiende, y más a más, si este conflicto se enroca con el conflicto ruso-ucraniano-europeo para alegría de Zelenski; no es de extrañar que el precio del petróleo y las bolsas en todo el mundo parezcan una montaña rusa.