VALÈNCIA. El área de Carreteras de la Diputación de València ha adjudicado dos nuevos contratos por 12,27 millones de euros para la conservación extraordinaria de los firmes de la red provincial, que permitirá implantar un modelo de seguimiento permanente del estado de los pavimentos para priorizar las actuaciones de rehabilitación en función de criterios técnicos y objetivos.
Estos dos contratos se suman a los otros seis existentes en materia de conservación integral, con los que la Diputación atiende los más de 1.800 kilómetros de carreteras de titularidad provincial. De esta manera, el área de Carreteras destina 24,5 millones de euros anuales a la conservación de la red, dentro de una estrategia que sitúa el mantenimiento del patrimonio viario como una de las principales herramientas para mejorar la seguridad vial.
La diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, destaca que “la clave de este modelo está en que permitirá anticiparnos al deterioro de los firmes de nuestras vías y actuar sobre ellos antes de que los problemas sean mayores".
Así, Mazzolari subraya que “los 24,5 millones de euros que destinamos cada año a conservación, demuestran que para nosotros es tan importante la construcción de nuevas infraestructuras como el mantenimiento óptimo de la existentes" y recuerda que "el estado del firme es uno de los elementos que más influyen en que las vías sean seguras para todos los usuarios".
La diputada y vicepresidenta segunda de la Diputación recuerda que "en los últimos años, el área de Carreteras ha doblado los recursos destinados a esta esta materia, sumando los contratos de conservación integral y las inversiones extraordinarias destinadas específicamente a la rehabilitación de los firmes".
Conocer el estado de la red para decidir dónde actuar
Una de las principales novedades de los nuevos contratos será la incorporación de un seguimiento sistemático del estado de los pavimentos, que permitirá disponer progresivamente de información homogénea y objetiva sobre la situación de las carreteras provinciales.
El sistema combinará las propias actuaciones de rehabilitación con inspecciones, ensayos y mediciones que permitirán conocer tanto las características estructurales como superficiales de los firmes.
De esta manera, la Diputación podrá determinar con criterios técnicos dónde, cuándo y cómo resulta más conveniente intervenir, estableciendo prioridades y orientando las inversiones hacia aquellos tramos donde la rehabilitación resulte más necesaria.
“Hasta ahora, una parte importante de las decisiones partía de necesidades que se iban identificando de manera puntual. Con este nuevo modelo queremos disponer de una visión global y actualizada de toda la red que nos permita planificar mejor y avanzar hacia una conservación cada vez más preventiva”, explica Mazzolari.
Una radiografía del estado de los firmes
Los trabajos incluirán reconocimientos previos, ensayos y mediciones de diferentes parámetros del pavimento, entre ellos su adherencia, así como la obtención de imágenes geolocalizadas que permitan identificar y clasificar los deterioros existentes.
Estas imágenes podrán procesarse mediante programas específicos basados en inteligencia artificial capaces de reconocer y cuantificar diferentes tipos de daños.
Los datos obtenidos se incorporarán a los sistemas de gestión de carreteras de la Diputación para generar indicadores homogéneos y comparables para toda la red, que servirán como herramienta para programar las futuras inversiones.
Carreteras más sostenibles
El nuevo modelo incorpora criterios ambientales a las actuaciones de rehabilitación mediante el empleo de mezclas asfálticas sostenibles, siguiendo los criterios establecidos por el Catálogo de Mezclas Bituminosas Sostenibles desarrollado por el Área de Carreteras.
Entre las soluciones previstas figura la reutilización del asfalto procedente del fresado de pavimentos existentes, lo que permite recuperar materiales y reducir el consumo de nuevas materias primas.
También se promoverá la utilización de mezclas semicalientes, fabricadas a temperaturas inferiores a las convencionales, con el consiguiente ahorro energético y la reducción de las emisiones asociadas a su producción.
De este modo, la Diputación integra en una misma estrategia conservación, seguridad vial, conocimiento del estado de la red, planificación de las inversiones y sostenibilidad, con el objetivo de mantener en las mejores condiciones posibles el conjunto de las carreteras provinciales.