VALÈNCIA. El conflicto educativo empieza a afectar a los procesos de certificación. El Departamento de Valenciano de la Escuela Oficial de Idiomas (EOI) de Alzira ha anunciado este lunes la suspensión de las pruebas orales de Valenciano de las Pruebas Unificadas de Certificación (PUC). La decisión llega después de una nueva jornada sin acuerdo entre la Conselleria de Educación y los sindicatos que mantienen la huelga indefinida en la enseñanza pública valenciana.
Así lo ha comunicado el jefe del departamento, Enric Morell, a través de un escrito en el que los examinadores explican que los últimos acontecimientos y la falta de avances en las negociaciones les han llevado a paralizar las pruebas convocadas para este lunes. Cabe recordar que el anuncio se produce apenas unas horas después de que la novena mesa de negociación entre la Conselleria y los sindicatos STEPV, CCOO y UGT concluyera, de nuevo, sin acuerdo.
Además, la decisión adoptada por la EOI de Alzira da continuidad a las advertencias lanzadas la pasada semana por el profesorado examinador de las escuelas oficiales de idiomas valencianas. El jueves, una asamblea formada por más de 200 docentes anunció su intención de impulsar medidas de presión que podían afectar al desarrollo de las PUC ante la falta de avances en la negociación de la huelga educativa.
Preocupación por el valenciano y el papel de las EOI
Por el momento, el Departamento de Valenciano de Alzira ha sido el primero en materializar esas advertencias con la suspensión de las pruebas orales. En el comunicado, los examinadores denuncian la situación que atraviesan las escuelas oficiales de idiomas y critican la gestión de la Conselleria de Educación.
Entre otras cuestiones, señalan los recortes sufridos por distintos departamentos lingüísticos, las elevadas ratios en algunos grupos y la falta de respuesta a las reivindicaciones planteadas por la mayoría del profesorado.
Los docentes también expresan su preocupación por la situación del valenciano y defienden el papel de las EOI como un servicio público esencial para el aprendizaje de idiomas. En este sentido, reivindican el valor de las certificaciones oficiales y rechazan cualquier medida que pueda contribuir, a su juicio, a devaluarlas.
Pese a la suspensión de las pruebas, el departamento insiste en que no pretende perjudicar al alumnado. Los examinadores aseguran que respetan a los estudiantes que se presentan a las PUC, pero consideran que las circunstancias actuales les obligan a adoptar medidas de presión en defensa de una educación pública de calidad.
